SLEP Santiago Centro - Paulina Retamales

Desde el pasado 1 de enero, las 43 escuelas y liceos públicos de Santiago dejaron de depender de la municipalidad liderada por el alcalde Mario Desbordes. El nuevo responsable y sostenedor de estos establecimientos es el Servicio Local de Educación Pública de Santiago Centro, instancia que encabeza Paulina Retamales Anziani.

Matrona de la Universidad de Valparaíso, con magíster en Gestión Educacional de la Calidad de la Universidad de los Andes y diplomado en Gestión de Aseguramiento de la Calidad en Educación Superior de DUOC UC, Retamales llegó al cargo por concurso de Alta Dirección Pública y entre las instituciones educativas que recibe se encuentran algunos de los liceos emblemáticos más convulsionados del país, como el Instituo Nacional y el Internado Nacional Barros Arana (INBA).

«La violencia lleva más de 10 años instalada en el territorio y ni una administración ni otra -la de Irací Hassler (PC), del 2021 al 2024, y la de Mario Desbordes (RN), del 2024 hasta la actualidad- ha podido gestionarla de manera correcta. Yo no digo que el 1 de marzo esto lo vamos a tener resuelto, lo tenemos súper claro, pero tenemos que trabajar para que eso ocurra», subraya en entrevista con El Líbero al ser consultada sobre el reto que implica tratar de poner freno a manifestaciones incendiarias como la de octubre de 2024 en el INBA, que dejó 35 estudiantes quemados.

Retamales, que por 13 años fue subdirectora académica del DUOC UC, explica que visitó los 43 establecimientos de los que ahora es sostenedora, que se reunió con centros de estudiantes -como el del IN- y con múltiples centros de padres. Asegura que hasta la semana pasada se había ocupado junto a su equipo de asuntos administrativos, como simulacros del pago de remuneraciones, pues son 3.500 docentes y asistentes de la educación los que implica este traslado, así como de echar a andar los trabajos de manteción de los inmuebles en los que funcionan los liceos de cara al inicio del año escolar en marzo.

No es ajena a que algunos de los SLEP que ya están en funcionamiento no han sido considerados como experiencias positivas para sus respectivas comunidades educativas, pero asevera que trabaja para que el de Santiago Centro sí lo sea. Aporta cifras y detalles.

Asegura que la inversión en infraestructura en los liceos de la comuna para este año será de $2.800 millones. Indica que los recursos para el Plan de Verano, que son las mantenciones que se hacen durante el período vacacional, están por el orden de los $700 millones. Explica que cuatro días después del traspaso de los colegios, más de 1.000 docentes participaron de la primera capacitación que organizó el SLEP que dirige.

Aunque insiste en que su foco y el de su equipo es lo pedagógico y lo técnico, no evade el hecho de que algunos liceos de la comuna están altamente politizados. «Nunca he militado en ningún partido político. Estoy en este cargo porque postulé por Alta Dirección Pública. Vengo del mundo privado de la educación (…). En todas las mesas digo lo mismo: yo voy a hablar de política pública, no de política partidista, porque ese no es mi espacio», dice Retamales, que no duda en afirmar que, aunque siempre prioriza el diálogo, aplicará la Ley Aula Segura.

“El tema de los despidos masivos que ha sonado no va a ocurrir”

-¿Cómo ha sido el traspaso de los liceos desde la Municipalidad de Santiago?

-Con la Dirección de Educación Municipal trabajamos durante todo el 2025, preparando toda la parte administrativa del traspaso, focalizado principalmente en la dotación y la situación de los inmuebles. Ha habido algunas dificultades, sobre todo en el proceso de información final, pero hoy día lo estamos subsanando. La infraestructura es un tema sensible en el territorio. Temas que tenían vistos hace dos años, por ejemplo, hoy día ya son otros, con otras necesidades, demandas y petitorios, entonces tuvimos que hacer un plan de visita en terreno para levantar la foto actualizada en términos de infraestructura. En materia más administrativa, por distintas razones que le competen a la Municipalidad, la información ha tenido que ser validada en varios aspectos, entendiendo la magnitud del traspaso de 3.500 docentes y asistentes de educación. Esto va desde validar sus cuentas y las horas de contratación. Hemos tenido que realizar un trabajo previniendo procesos clave, como el pago de remuneración. Ya realizamos la segunda simulación de pago de sueldo, anticipándonos a un evento tan relevante como ese, porque el 30 de enero nosotros pagamos las primeras remuneraciones.

-¿Pero el traspaso ha sido amable de parte de la comunidad educativa, porque en algunos liceos había ciertos temores?, ¿y cómo ha sido el proceso con la Municipalidad de Santiago?

-Muy amable. Las comunidades educativas están súper dispuestas, nos han recibido bastante bien, con incertidumbre, mirando también un poco la historia de los traspasos, pero nosotros priorizamos durante el 2025 el ir a las 43 escuelas y liceos de la comuna que se traspasan. Yo fui personalmente, me reuní con los 43 consejos escolares y luego el equipo técnico de cada área también se presentó en cada uno de esos espacios. Eso ha generado una mirada desde las comunidades educativas. Independientemente de que no éramos sostenedores durante el año pasado, ya estábamos conociendo los contextos de cada comunidad educativa y desde ahí se ha generado un muy buen vínculo. Nuestro anhelo es que los 26.000 estudiantes de la comuna logren cambiar su trayectoria de vida, con eso nosotros quedaríamos muy felices. Con la Municipalidad también ha sido bien amable el vínculo, aunque con temas de información se ha tenido cierto desfase.

-¿Y con el componente docente, porque había temores de despidos?

-Durante el 2025 asistimos a reuniones permanentes con el Colegio de Profesores, el comunal y el regional, dando respuesta a esos temores e incertidumbres. La ley es bien clara, lo que el municipio nos traspasa es lo que nosotros debemos mantener como dotación. No hay posibilidades de hacer ajustes en el primer año de traspaso, eso escapa a las facultades de cualquier servicio local. Así que el tema de los despidos masivos que ha sonado no va a ocurrir.

-La entrada en funcionamiento de algunos SLEP no han sido tan positivos. ¿Cuál es su estrategia para que el de Santiago Centro sí lo sea?

-Hemos ido conversando con los otros servicios locales, tanto con los casos que sí han tenido una mejora en el tiempo, como los que han tenido dificultades. Instalar un servicio local, un nuevo sostenedor, requiere un proceso de aprendizaje. Nosotros estamos claros en que vamos a tener ciertos desafíos y para eso estamos tomando todas las precauciones. Por ejemplo, el pago de la remuneración, que ha sido un tema en Magallanes, por eso mencioné los simulacros que ya hicimos. Desde luego el tema de infraestructura también ha sonado, como ocurrió en Atacama, por eso también la visita a los establecimientos fue clave para tener nuestro propio diagnóstico. Estamos preparando un plan durante este año de $2.800 millones para inversión en infraestructura, pero además tenemos el Plan Verano que está en torno a los $700 millones y que aborda mantenimiento para los 43 establecimientos. En marzo de 2025, por ejemplo, la Escuela Benjamín Vicuña Mackenna estuvo 11 días sin clase por plaga de ratones. Nosotros ya aprobamos la licitación de desratización para todos los establecimientos.

-En el inicio de años escolares anteriores, y teniendo las municipalidades experiencia como sostenedores, ha ocurrido que llegan los estudiantes y hay obreros trabajando. Ustedes recién se están estrenando como sostenedores. ¿Va a estar listo todo para el regreso a clases?

 -No, no va a estar listo todo. También vamos a tener obreros trabajando porque hay obras que requieren mayor tiempo. Lo que sí vamos a tomar son las medidas para que esto no interrumpa las clases ni el bienestar de los estudiantes. Hay medidas como trabajos nocturnos o los fines de semana, que nosotros sí contemplamos dentro de nuestras licitaciones. Hay que entender que un liceo como el INBA, que tiene 7 hectáreas, no se puede mantener en un mes. Estamos anticipándonos y  de hecho en un máximo de dos semanas estaríamos partiendo con las mantenciones de gasfitería, electricidad, pintura y techumbre.

«El rendimiento de los estudiantes del Instituto Nacional sigue estando por sobre el promedio comunal»

-¿Cuál estrategia aplicará para mejorar los aprendizajes y rendimientos?

-En el Instituto Nacional, el 75% de sus estudiantes ingresa a la educación superior, esto es 400 estudiantes de ese liceo que rindieron la PAES. Su puntaje promedio fue 702 puntos y el puntaje comunal promedio fue de 600. Con esto quiero decir que el rendimiento sigue estando por sobre el promedio comunal y que sus estudiantes siguen accediendo a la educación superior. Ahora bien, la primera medida fue nuestro Plan de Formación Local. En la comuna hace 15 años no había un plan comunal de perfeccionamiento para los docentes, no se estaban capacitando. En agosto y septiembre levantamos una encuesta para consultarles sus intereses. Más de 1.000 docentes, es decir el 60%, participaron en actividades de formación continua. Recordar que esto también es parte de la Ley del Sistema de Desarrollo Profesional Docente, por lo tanto hoy día nosotros generamos un precedente que no se había ejecutado desde otros servicios locales. Sabemos que un docente capacitado y actualizado impacta directamente en el aprendizaje de los estudiantes y no tenemos tiempo que perder. Por lo tanto, nuestra primera medida: asumimos el 1 de enero y el 5 los docentes ya se estaban capacitando.

-¿Cómo fueron esas capacitaciones?

-Esto corresponde a un plan anual para docentes y asistentes de educación, con temáticas que los mismos docentes expusieron como necesidades de perfeccionamiento. Fueron en la línea de asistencia y revinculación, convivencia educativa, fortalecimiento pedagógico, autocuidado y bienestar. También les consultamos con cuáles organizaciones podíamos realizar estos cursos e indicaron que fuese con universidades de prestigio, tradicionales. Por eso avanzamos con la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (UNCE) y la Universidad de Chile. El de autocuidado lo estamos coordinando con la Asociación Chilena de Seguridad (…). La intención es continuar durante el primer semestre con aquellos docentes que no pudieron participar en esta etapa, pero también durante el año con los asistentes de educación.

“Yo no me puedo sentar a dialogar con un capucha que no muestra la cara y que no tiene un petitorio”

-De los 43 escuelas y liceos de la comuna hay al menos tres o cuatro, de los emblemáticos, en los que grupos de estudiantes protagonizan con frecuencia manifestaciones incendiarias. ¿Cómo abordará este tema?

-Quiero ser súper clara: la violencia no educa y estos son establecimientos educacionales, por lo tanto la violencia no puede tener espacio al interior de ningún recinto educativo. Nosotros tenemos muy claro cómo impacta la violencia en el interior de una comunidad educativa. No solo impacta en que cortan las calles, sino en poder tener a los mejores docentes, porque hemos visto casos de profesores rociados con bencina, (golpeados) con cadenas. Nosotros somos responsables de mantener una convivencia educativa adecuada al interior de cada establecimiento. Otra cosa es la seguridad y el orden público, que desde un servicio local escapa un poco de las facultades que tenemos, a diferencia de las municipalidades, que sí tienen que ver con la vialidad, la seguridad. Nuestro alcance está al interior de las comunidades educativas. Con los instrumentos que tenemos, estamos trabajando en el Plan de Convivencia 2026-2031, estamos tomando medidas preventivas que ya están instaladas en el territorio y con las que hemos observado que hay buenos resultados. Un ejemplo es el Liceo de Aplicación, en donde el equipo directivo ha tomado ciertas medidas y ha disminuido los hechos de violencia, para poder ir replicando eso en otras comunidades educativas. Otro aspecto importante tiene que ver con la infraestructura, porque varios de los petitorios de las movilizaciones estudiantiles tienen que ver con ese tema. Hay que entender que el problema de violencia es multifactorial, y desde ahí el trabajo coordinado con Carabineros, con la Seremi de Seguridad, con la Subsecretaría de Prevención del Delito, con Fiscalía y con la Municipalidad de Santiago es clave. Nosotros podemos aplicar Aula Segura, podemos aplicar los reglamentos, sin duda vamos a avanzar en esa línea, pero hay aspectos externos que dependen de estas otras autoridades con las que tenemos que estar articulados, tanto de manera preventiva, como haciéndonos cargo frente a situaciones complejas de violencia. Ya hemos estado trabajando con estas autoridades.

-¿Cuáles medidas han implementado en el Liceo de Aplicación que planean replicar en otros liceos?

-Preventivamente es sumamente importante que los equipos conozcan a sus estudiantes. Hoy día, por el Sistema de Admisión Escolar, un estudiante que es expulsado de un liceo, va a otro liceo, es expulsado, se cambia de liceo y así sucesivamente, incluso durante el mismo año. Eso lo permite el sistema. ¿Pero quién acompaña a ese estudiante? La Ley Aula Segura, que va en paralelo con el reglamento de cada colegio, permite a los directores hacer procesos acotados para expulsar estudiantes, pero también mandata tener un proceso de acompañamiento de ese estudiante y no solo expulsarlo. Eso a la fecha no existe. Un estudiante es expulsado del IN, por ejemplo, y ya no es problema del liceo. Entonces el estudiante entra al SAE, busca establecimiento y llega al INBA, por ejemplo, pero en ese proceso de traspaso nadie lo acompañó, nadie miró quién es su familia, quién está detrás. Nosotros como servicio local sí debemos tener un plan de acompañamiento para los estudiantes que tienen conductas reiteradas contra el reglamento o que han sido expulsados por la aplicación de la Ley Aula Segura. El director del Liceo de Aplicación, escogido por Alta Dirección Pública, tiene un procedimiento en donde entrevista a todos sus estudiantes y los reconoce e identifica. Desde ahí, estudiantes que tienen ciertos perfiles son acompañados, los involucran en talleres de patrimonio, deportivos; tienen un docente que los acompaña en este proceso de llegar al establecimiento. Eso ha sido clave y el Liceo de Aplicación no fue tema durante el 2025. Las expulsiones por sí mismas no disminuyen la violencia. Las cámaras solas tampoco van a disminuir la violencia. Tenemos que ir articulando y levantando las medidas que hoy sí han dado resultado. Estuve esta semana con la nueva directiva del centro de estudiantes del Instituto Nacional y del Barros Borgoño y son estudiantes dialogantes. También tenemos que avanzar en poder tener equipos directivos estables que nos permitan un plan de trabajo sostenido. Otro ejemplo es el trabajo que estamos haciendo con los coordinadores de convivencia. Cuando un docente se atrasa en llegar al aula o no tenemos los docentes en las salas de clase porque hay licencias y no se reemplazan, son espacios que quedan vacíos y los estudiantes tienen libertad de acción y ahí se pueden generar situaciones de conflicto. Tenemos un plan de trabajo que está orientado a la oferta de talleres para los estudiantes, de acuerdo con sus intereses, fomentando sus aprendizajes, pero también ocupando su tiempo libre.

-En cuanto a las manifestaciones violentas, la directiva del Centro de Estudiantes del Instituto Nacional anunció, desde antes de la segunda vuelta presidencial, que si ganaba José Antonio Kast podían aumentar las protestas. Usted indica que se reunió con ellos, ¿cómo van a abordar ese probable aumento de manifestaciones que ya está cantado?

Lo conversamos en el encuentro y la verdad es que su preocupación está más en las clases. Se habló, por ejemplo, de que todos los jueves del año escolar pasado hubo un par de cursos que no tuvieron docentes. Les mostramos que para poder cubrir las licencias, para poder traer a los mejores profesores, necesitamos tener un clima educativo adecuado. Pudimos conversar y dialogar, esa fue la sintonía. Obviamente habrá situaciones donde vamos a tener puntos de encuentro, en otros tal vez nos va a costar un poco más, pero aquí tenemos que entender que la prioridad es el bienestar de toda la comunidad educativa y el Instituto Nacional tiene 3.200 estudiantes y 350 docentes y asistentes de educación, más los padres que están muy presentes. Quiero dejar en claro que personalmente me reúno con los centros de estudiantes, con los centros de padres y obviamente me acompaña todo un equipo, pero a mí me interesa establecer los espacios de conversación y de toma de decisión. Los estudiantes siempre han tenido un interlocutor político, que eran los alcaldes de uno o de otro lado, pero hoy día tienen un interlocutor pedagógico, formativo, y desde ahí nos vamos a centrar y esa es una diferencia y así ellos lo han visto. Nosotros vamos a conversar, pero yo no me puedo sentar a dialogar con un capucha que no muestra la cara y que no tiene un petitorio. Esta es una comuna política, pero mi equipo y yo somos técnicos y estamos focalizados en los aprendizajes. Yo participé en todas las mesas técnicas del 2025, producto de las movilizaciones estudiantiles, para ayudar a resolver y destrabar la situación, y siempre fue desde una perspectiva de mucho respeto. Desde ahí vi la oportunidad de cómo centrarse en un plan de trabajo en conjunto y no en opuesto, y en eso estamos.

-¿Pero cómo van a manejar si aumentan las manifestaciones?

Puede que ocurra, no lo puedo negar, pero nosotros nos vamos a centrar en cómo llevar a los estudiantes a este lado, en demostrarles que no necesitan la violencia para plantear sus ideas, para ser escuchados, para avanzar en infraestructura, para abordar situaciones al interior del establecimiento. Necesitan utilizar los canales que corresponden y nosotros estamos siempre dispuestos a eso.

“Aula Segura no es la respuesta para los casos de violencia”

-¿Su decisión será que se aplique Aula Segura?

-Por supuesto. La Ley Aula Segura no se generó para estos casos de violencia, sino para casos de convivencia extrema, que no es lo mismo que rociar con bencina a alguien. Eso no es convivencia, eso tiene un componente delictual. Aula Segura no está para eso. Aula Segura quedó corta para ese nivel de violencia. Quiero ser súper clara: Aula Segura no es la respuesta para los casos de violencia, es un instrumento que tenemos y que vamos a aplicar, sí, pero cuando se creó no fue para este nivel de violencia. Por eso necesitamos articular con Fiscalía, con el Ministerio (de Educación), con la Seremi (de Seguridad), porque necesitamos ya abordar esto desde otra perspectiva, no solamente con la Ley de Aula Segura.

-Según la Fiscalía e informes internos de liceos emblemáticos, en las manifestaciones violentas participan personas ajenas a la comunidad educativa.

-Lo tenemos en cuenta. Yo no tengo documentos oficiales y formales, porque necesitamos que quienes hoy día están investigando -que no son los servicios locales ni los municipios, sino las autoridades competentes-, nos entreguen esa información. Ahora, hay un reglamento de ingreso a cada comunidad educativa y nosotros nos vamos a centrar en ese reglamento. Si el reglamento dice que personas ajenas no pueden ingresar en el horario escolar, no pueden ingresar. Todo esto dentro del marco que la Superintendencia de Educación nos fiscaliza.

-¿Más allá de que no tenga documentos oficiales, esa situación de no cumplimiento del reglamento en cuanto a la prohibición de ingreso de personas ajenas a los liceos está en su radar?, ¿cómo la van a manejar?

Sí, absolutamente, está en nuestro radar. Frente a la crisis es difícil sacar a alguien que ya está instalado en un establecimiento, pero sí hay medidas que tenemos que tomar posteriores y hacer los procesos de investigación y los sumarios que correspondan, que eso sí se ha llevado a cabo, nosotros estamos recibiendo sumarios en esa línea también. Nosotros tenemos que hacer cumplir la normativa y la ley. Nuestro mandato es el bienestar de la comunidad educativa. ¿Cómo? Tenemos que articularlo. Estamos diseñando esto a través del modelo de convivencia que le comentaba. Lo que sí sabemos es que externos no pueden estar (al interior de los liceos). La violencia no puede estar instalada en el establecimiento, ni desde los estudiantes ni desde personas externas y desde ahí activaremos todos los dispositivos que corresponden para tomar las medidas para evitarlo y si es que llega a ocurrir, también para gestionar lo que corresponda y buscar quiénes son estas personas. Ahora, la violencia lleva más de 10 años instalada en el territorio y ni una administración ni otra han podido gestionarla de manera correcta. Yo no digo que el 1 de marzo esto lo vamos a tener resuelto, lo tenemos súper claro, pero tenemos que trabajar para que eso ocurra, entendiendo el contexto. Esto está muy arraigado en la cultura comunal de estos establecimientos y administraciones anteriores, con más o con menos Ley Aula Segura, lo pudieron hacer, porque con menos Ley Aula Segura igual ocurrió el accidente del INBA, por ejemplo.

-El alcalde Desbordes mandó instalar una cámara en uno de los patios del Instituto Nacional, lo cual fue muy mal recibido por los estudiantes. ¿Ustedes van a dejar esa cámara, van a colocar más cámaras?

-Yo dije que las cámaras no son la única medida, pero sí complementa y sí vamos a poner más cámaras. Sin embargo, es importante conversar con las comunidades educativas, resguardar el porqué de las cámaras. También hay cámaras porque roban, sobre todo en el verano, los fines de semana, en las noches. En el liceo Barros Borgoño el año pasado robaron todo, se quedaron sin nada, sin instrumentos musicales. Y así ocurre en otros establecimientos. Las escuelas lo único que quieren es tener cámaras. Así me lo han dicho sus propios directores desde las escuelas. Desde los liceos son conversaciones que tenemos que tener en los consejos escolares. Pero también hay otras medidas de seguridad: resguardar los portones, subir los muros, poner cercos eléctricos. Las cámaras son una línea de trabajo, por supuesto que sí y lo van a ser, pero también tiene que ser conversado, coordinado e informado.

Sobre los desalojos de las tomas que hizo el alcalde Desbordes: «Fue una buena forma la que se hizo el año pasado»

-Hablemos ahora de las tomas. Durante la administración de Hassler duraban varios días y no habían desalojos. Desbordes, en cambio, ordenaba su desalojo diario, aunque ocurría que cuando llegaba Carabineros los manifestantes ya no estaban. Fue lo que llamó “tomas fantasma”.  ¿Cómo lo va a abordar usted?

-Yo considero que fue bueno lo que se hizo el año pasado, en el sentido de que se resguardó a los estudiantes y a la comunidad educativa. Claro, nuestro foco está en evitar la toma. Es importante saber por qué ocurrían esas tomas. Nosotros tenemos un equipo que estamos armando desde la Unidad de Apoyo Técnico-Pedagógico para poder abordar esto desde la primera alerta y evitar llegar a la toma. Si se llega a una toma, debemos resguardar a los estudiantes y al proceso pedagógico. Debemos evitar cualquier situación que interrumpa las clases porque finalmente los afectados son los mismo estudiantes, que terminan con clases hasta el 15 de enero, como este año.

-¿Si ocurre la toma usted la va a mandar a desalojar diariamente?

-Debiésemos resguardar y mirando los procesos, sí, lo haríamos, en conversación y en coordinación con los directores, con los centros de estudiantes. En la manera en la que se manejó el año pasado no hubo ninguna situación de riesgo para los estudiantes, no hubo daños en los establecimientos. Los estudiantes estaban en los establecimientos y los cuidaron también. No hubo robos. Creo que dentro de todo, por ambas partes, se manejó de buena manera, tanto desde los estudiantes que estaban en toma como desde la Municipalidad.

El caso de los dos profesores del Instito Nacional implicados en el facilitamiento de elementos para las protestas

-Un informe del IN, dado a conocer por El Líbero, reveló que dos docentes habrían facilitado el ingreso a la institución en sus autos de materiales para disturbios. La administración de Desbordes presentó una querella y abrió un sumario contra uno de los docentes, que quedó suspendido. La otra profesora implicada no ha sido sometida a ningún procedimiento porque estaba y continúa con licencia. ¿Cuando ella se reincorpore tienen previsto sumariarla?

-Nosotros no tenemos el informe. La Municipalidad no nos ha traspasado la información. Hoy día es todo a través de la prensa. No tenemos ninguna denuncia formal al respecto. Por lo tanto, no podemos iniciar un sumario si no se inicia de la forma correcta, porque finalmente cuando se han hecho sumarios así no terminar en nada debido a que el inicio ocurre de forma irregular. Lo que sí quiero decir es que los sumarios que se tienen que llevar a cabo se van a llevar a cabo, nosotros estamos esperando la información desde la Municipalidad. No sabemos cuántos sumarios hay abiertos, aún eso no se nos traspasa.

-Vamos a suponer que no le entregan el informe, y la profesora se reincorpora…

-La vamos a tener que reincorporar y desde ahí ver qué medidas legales tenemos, entendiendo que fue en un periodo en donde nosotros no éramos sostenedores, en donde no tenemos hoy día la información oficial desde la Municipalidad. Desconozco en qué situación está ella, si se le extenderá la licencia o no. Es un caso que tenemos que analizar, sin duda.

-¿Pero sí lo va a analizar?

 -Por supuesto.

«Nosotros no podemos querellarnos, no es una facultad del servicio local»

-¿El Slep Santiago Centro se va a querellar en las demandas que ya interpuso la Municipalidad de Santiago? ¿Van a estar disponibles para interponer sus propias querellas ante manifestaciones violentas?

-Lo importante son las denuncias que hay que realizar. Así fue conversado y coordinado con la Fiscalía. Ahora, en nuestras facultades no está la querella. Nosotros no podemos querellarnos, no es una facultad del servicio local. Sí podemos patrocinar. En el patrocinio la querella la presenta una persona natural. En eso vamos a avanzar, en la medida que corresponde. Hoy día estamos definiendo bajo qué acciones o iniciativas podríamos acompañar una querella.

-Hemos conversado de lo politizadas que están algunas instituciones educativas de la comuna. En ese contexto, y aunque ha reiterado ampliamente que usted es técnica, bien corresponde preguntarle: ¿se considera una mujer de izquierda o de derecha?, ¿ha militado en algún partido político?

-Nunca he militado en ningún partido político. Estoy en este cargo porque postulé por alta dirección pública. Vengo del mundo privado de la educación, pero tengo la convicción de que para poder aportar a una sociedad, a un país, debe ser desde la educación escolar. Así lo añoré hace 12 años de mi vida laboral y tracé un camino para poder llegar acá. Soy una convencida de que todos los que trabajamos en educación tenemos que ser y parecer, y creo que eso falta mucho, sobre todo en este territorio. En todas las mesas yo digo lo mismo: yo voy a hablar de política pública, no de política partidista, porque ese no es mi espacio.

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1 Comment

  1. Deja una gran impresión de profesionalismo la nueva y primera directora del SLEP, Santiago, felicitaciones y que tenga mucho éxito

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