Liceo Manuel Barros Borgoño - INBA
Foto de archivo. Agencia Uno

Once de los 35 estudiantes del Internado Nacional Barros Arana (INBA) que resultaron quemados la mañana del pasado 23 de octubre permanecen hospitalizados, a más de cinco semanas de ocurrido el incendio en uno de los baños de esa institución, en horario escolar. “Dentro del sanitario había acumulada gran cantidad de bombas molotov, material incendiario y fuegos artificiales, conforme lo señalado por Bomberos y Carabineros», indicó la Municipalidad de Santiago en una denuncia que presentó esa misma semana en contra de quienes pudieran resultar responsables.

El suceso, aseveraron autoridades en ese momento, se trató de un «hecho aislado«. La realidad parece indicar otra cosa: 16 días después, en el Liceo Manuel Barros Borgoño, otro de los emblemáticos de la comuna de Santiago, una asistente de educación hizo un hallazgo «en el sector del baño sur del establecimiento, que resulta ser una mochila marca Maui con cuatro botellas de un litro y un bidón, todas con bencina”.

Tanto el INBA como el Barros Borgoño forman parte de la lista de liceos emblemáticos cuyo sostenedor es la Municipalidad de Santiago, a través de la figura del alcalde, puesto que para el momento de los incidentes en ambos colegios ocupaba Irací Hassler (PC).

Tras perder en la elecciones municipales, la militante comunista renunció a su cargo el 15 de este mes para poder postular como candidata al Congreso en los comicios del próximo año.

El hallazgo ocurrió nuevamente en pleno horario escolar, como en el INBA

La información sobre el incidente en el que se encontró el material incendiario en el baño del Liceo Manuel Barros Borgoño -institución que en la que están matriculados 493 estudiantes, según datos del Sistema de Admisión Escolar (SAE)- figura en la página del Poder Judicial.

Los datos están contenidos en una acción que interpuso la Municipalidad de Santiago, «a fin de que proceda a investigar, formalizar y posteriormente acusar a los partícipes del delito por el que se presenta esta querella y, en definitiva, que sean condenados a las penas establecidas en la ley». Así se indica en el escrito que presentaron ante el 7° Juzgado de Garantía de Santiago el 18 de noviembre, tres días después de la salida de la alcaldesa. La querella fue admitida el 21 de este mes y se encuentra en tramitación.

De acuerdo con lo indicado en el expediente, que es de acceso público, el material incendiario fue encontrado a las 8:10 horas del viernes 8 de noviembre, en pleno horario escolar, al igual que en el INBA.

Lo hallado «fue retirado del lugar, e inmediatamente la Dirección del liceo (a cargo de Osvaldo Valenzuela Parra) llamó a Carabineros de Chile para dar aviso de la evidencia encontrada. Al no recibir respuesta, el Director se dirigió a la 4ta Comisaría de Carabineros a dejar la denuncia», se señala.

Situación de riesgo: Hubo bencina derramada en uno de los patios y en el comedor de docentes

Ese mismo día, según registraron algunos medios, hubo enfrentamientos entre encapuchados y carabineros en las inmediaciones de la institución educativa. Sobre este hecho también se da cuenta en el escrito, donde se indica que las clases se vieron interrumpidas poco después de las 9:45 horas debido a los desórdenes.

En la denuncia se relata la ocurrencia de hechos que significarían riesgo de incendios en la institución, en la que efectivamente se registraron llamas. A diferencia de lo ocurrido en el INBA, en esta oportunidad no hubo personas quemadas.

«Parte del combustible ingresado por encapuchados fue derramado -al parecer accidentalmente-, según indica el informe citado en la zona de ingreso al patio sur del Liceo, junto al comedor de docentes y funcionarios del establecimiento», se indica en el documento.

Tanto encapuchados como «infiltrados» lanzaron bombas molotov, por lo que carabineros tuvo que ocupar «reiteradamente gas lacrimógeno y agua para disuadir los incidentes al interior del establecimiento».

Esto bloqueó una de las salidas, «generando una gran acumulación de encapuchados en el pasillo lateral, quienes tenían bombas molotov en sus manos y en el piso».

“Te voy a rociar con bencina”: Encapuchados e infiltrados amenazaron al personal del liceo

“Te voy a rociar con bencina”, “pasa las llaves o te voy a rociar”, “voy a romper inspectoría”, “no te metai o te voy a funar” (sic), fueron algunas de las amenazas que, según se indica en el escrito, profirieron encapuchados e infiltrados en contra de personal del liceo.

«Los encapuchados e infiltrados amenazaron al personal del liceo verbalmente para que no abrieran las puertas de salida del edificio Zenteno y desocuparan las dependencias, lo que correspondía hacer, por aplicación del protocolo correspondiente y ante la amenaza latente porque se hacía irrespirable el ambiente producto del gas lacrimógeno», dice el documento.

Las autoridades aseguran haber visto el ingreso de los infiltrados «por el acceso lateral de San Diego, trayendo consigo bidones con bencina que dejaron en el pasillo para ser ingresados al interior del establecimiento».

La solicitud es que la investigación se lleve a cabo por la supuesta comisión de los delitos de porte o tenencia de artefactos incendiarios y de amenazas condicionales.

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1 Comment

  1. Bien, se ve un mejor camino. Ideal implementar control de acceso, rondas a baños, patios, techos. Denunciar, sumaria, expulsar.

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