Semanas cruciales se vienen para la definición del reglamento en el que deberá enmarcarse el debate constitucional. Si el cronograma definido por la comisión encargada del tema se cumple, a comienzos de octubre deberían ya estar definidas las comisiones permanentes y sus integrantes. Y de ahí, entrar al fondo del asunto.

Hay un «pero»: en estos dos meses que lleva funcionando la Convención, en muchas de sus discusiones -que debieran ser más de procedimiento- «se están dando por zanjados debates que ni siquiera se han tenido». Es la advertencia que hace la convencional Marcela Cubillos en el Podcast Constituyente, junto al constitucionalista Germán Concha y al director de El Líbero, Eduardo Sepúlveda.

 

«El gran problema en la Comisión de Reglamento y en las otras comisiones es que se anticipan debates de fondo en la discusión reglamentaria», recalca la ex ministra quien integra la instancia de reglamento donde han tenido que «armonizar» el texto que elaboraron con los informes de las demás comisiones transitorias.

Lo más preocupante es que esto es un anticipo de las decisiones que se van a tomar, de las votaciones que se van a dar, de las posturas que se van a imponer. Y no podemos ser ciegos a eso», señala la convencional Marcela Cubillos.

Y ejemplifica: «Se pusieron principios en el reglamento y un reglamento no tiene por qué tener principios. Al definir principios al final es un anticipo de la discusión de fondo. Lo mismo cuando se ponen los nombres de las comisiones temáticas». Comenta que si se revisan cómo se llaman, «ya queda definido cuál debiera ser el resultado de esa discusión de fondo». Algo que, precisa, no corresponde. «Por ejemplo, ya se está hablando de plurinacionalidad en todo el reglamento, entonces ¿ya optamos porque en Chile hubiera un Estado plurinacional? ¿Y en qué minuto tuvimos esa discusión constituyente de fondo?».

Continúa: «Cuando en una comisión temática se habla de ‘Sistemas de Justicia, se está asumiendo no solo el Estado plurinacional sino que obviamente va a haber un sistema de justicia para unos y otro para otros.

Sobre una propuesta hecha por Vamos por Chile, que no tuvo acogida, señala: «Cuando en una comisión no se quiere incorporar el derecho preferente de los padres de educar a sus hijos, pero sí se incorporan otros derechos y libertades… bueno, ¿se está excluyendo uno por anticipado? ¿ya se dio por zanjado ese debate?», se pregunta.

Coincide en este punto el constitucionalista Germán Concha. El también académico de la Universidad Católica apunta: «Los reglamentos no tienen por objeto definir cuestiones de fondo sino que determinar cómo se van a definir las cuestiones de fondo». Y agrega que la lógica es que «el reglamento garantice imparcialidad, objetividad, transparencia, de manera que todas las partes puedan confiar en que la discusión se va a hacer con reglas del juego claras. No predefinir decisiones ni menos cambiar el contenido de las normas que han dado lugar a la institución».

Ante esta situación, Cubillos advierte que su sector no se ha percatado de esta situación. «Lo más preocupante es que esto es un anticipo de las decisiones que se van a tomar, de las votaciones que se van a dar, de las posturas que se van a imponer. Y no podemos ser ciegos a eso». 

La constituyente reitera que ve a sectores que no comparten las posturas que se han impuesto con una actitud de «mucho buenismo o mucha anestesia».

Marcela Cubillos ejemplifica este escenario con lo siguiente: En estos dos meses acudieron a audiencias públicas de la Convención 1.135 organizaciones y personas, de esos «solo 14 responden a lo que podrían ser las ideas que uno piensa de un Chile de Estado de Derecho, democrático, libre, o de la centroderecha  Solo 14.  Explica que no fue debido a alguna censura sino que «no pidieron siquiera ser escuchados. Siento que el sector que represento sigue tremendamente anestesiado frente a lo que está pasando en la Convención».

 

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