Publicado el 28 de mayo, 2016

Los millonarios líos de plata que detonaron el último escándalo en el caso Caval

Autor:

Uziel Gomez

Juan Díaz, el formalizado operador que mencionó a Bachelet en una conversación telefónica interceptada por Carabineros, habría tenido una reacción de ira al conocer el acuerdo al que llegó Caval con el comprador del terreno en Machalí que implicaría menores ganancias para todos los involucrados en el negocio.
Autor:

Uziel Gomez

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Si Natalia Compagnon y Mauricio Valero son los indiscutidos actores protagonistas de la extensa teleserie Caval, el ex operador político de la UDI, Juan Gregorio Díaz Sepúlveda, es un actor de reparto que aparece vinculado en casi todos los capítulos de la historia.

El último escándalo en este caso lo protagonizó precisamente Díaz, quien en una conversación privada grabada por el OS9 -documento que estaría en la carpeta investigativa de la Fiscalía-, le comentó a su interlocutor que Compagnon le habría dicho que “mi suegra se tiene que quedar con por lo menos mil millones”. Este diálogo fue publicado en el sitio web de revista Qué Pasa y provocó tanto la indignación de Bachelet como las posteriores disculpas públicas de la publicación.

Quiero primero que nada decir que desmiento tajantemente, categóricamente, esa información. Creo que es una canallada, que es una infamia, y que, además, no descarto montaje. Por tanto, estoy estudiando cuáles son las acciones legales que podemos tomar. Es totalmente falso, es una infamia, una canallada, una mentira”, dijo la Mandataria en el avión presidencial que la llevaba a Aysén.

El vocero del gobierno, Marcelo Díaz, detalló que las acciones legales “no se van a anunciar, sino que se van a ejercer. Cuando aquello esté resuelto, se van a ejercer y sabrán en estricto rigor contra quién se dirige”.

Vinculación a Bachelet fue el mismo día que Caval logró acuerdo con querellante

La conversación de Juan Díaz en que menciona a Bachelet tuvo lugar el 14 de mayo de 2015 a las 11.39 de la mañana, el mismo día que la prensa nacional publicó de manera extensa que Caval había llegado a un acuerdo con el comprador de las 44 hectáreas de Machalí, Hugo Silva.

El acuerdo fue que Silva -quien había comprado el predio en $9.500 millones a Caval- desistiría de la querella por estafa que había presentado a cambio de que la empresa rebajase de $2 mil millones a $1 mil millones sus ganancias en la compraventa.

Pero todo indica que ello generó el enojo de Juan Díaz, quien arriesgaba a perder parte del dinero que había pactado recibir de las utilidades del negocio junto a Patricio Cordero –también UDI-, según declaró Natalia Compagnon ante el fiscal Luis Toledo en abril de 2015.

En esa declaración, la nuera de la Presidenta reveló que el negocio en Machalí terminaría reportando -una vez pagados los créditos y otras deudas asociadas- $ 1.400 millones. De ellos, la mitad correspondería a la dupla Cordero-Díaz y la otra mitad a ella y Valero. Cada uno individualmente recibiría finalmente $ 350 millones.

La molestia de Díaz con Caval se mantendría aún vigente, ya que el 29 de marzo de este año Caval le emitió dos cheques  por $282 millones y $530 millones por su trabajo en la concreción del negocio de Machalí, pero al ir a cobrarlos al Banco de Chile no le fueron pagados por falta de fondos, desatando nuevamente la furia del gestor inmobiliario. El abogado de Mauricio Valero, Ricardo Schmburgk, dijo que “el problema es que esos cheques no eran para ser cobrados”.

Según personas allegadas a la causa, estas razones explicarían por qué Juan Díaz se refirió de modo tan destemplado a Natalia Compagnon e involucrando a la propia Presidenta en su momento de ira en la grabación que fue interceptada por el OS9 de Carabineros.

El multifacético rol de Juan Díaz en Caval

Pero, ¿por qué Caval le debía $8121 millones a Juan Díaz? Porque sin su presencia el negocio quizás nunca se habría concretado.

Díaz fue el que contactó a Mauricio Valero con el síndico de quiebras, Herman Chadwick, quien le pagó $415 por tramitar el cambio de uso de suelo de los terrenos y buscar potenciales compradores.

De hecho, el síndico debió devolver esos dineros al dueño original del predio que le vendió a Caval, Patricio Wiesner, luego de que la Superintendencia de Quiebras objetara que dichos pagos no fueron autorizados por la comisión de quiebra.

Precisamente para cambiar el predio de rural a urbano en el Plan Regulador Intercomunal de Rancagua –clave en la fallida especulación inmobiliaria que dispararía el precio de $6.500 millones a $27 mil millones-, Juan Díaz le habría pagado $61 millones a la funcionaria de la Dirección de Obras de la Municipalidad de Machalí, Cynthia Ross, y otros $55 millones al jefe de dicha dirección, Jorge Silva Menares, ambos formalizados por cohecho.

Esta situación llevó al Consejo de Defensa del Estado a querellarse en contra de Díaz por el delito de soborno, y de Ross y Silva por cohecho en su condición de funcionarios públicos.

En la masiva formalización que hizo el fiscal Toledo el 29 de enero pasado, Díaz fue imputado como autor del delito tributario contemplado en el artículo 97, número cuatro, inciso final del Código Tributario, al haber solicitado documentación tributaria falsa a la sociedad Wiesner S.A.

La deuda de $340 millones que fue a cobrar Juan Díaz a La Moneda

Cristian Riquelme, administrador de La MonedaPero los movimientos de Díaz también llegarían al corazón de La Moneda, ya que visitó a su amigo Cristián Riquelme, entonces administrador de Presidencia, para intentar cobrar más de $340 millones que supuestamente le debía Natalia Compagnon.

Riquelme lo recibió en su despacho el 10 de abril del año pasado, justo en medio del escándalo de Caval, lo que fue rechazado transversalmente por parlamentarios de la Nueva Mayoría y la oposición. Finalmente, en febrero pasado Cristián Riquelme tuvo que renunciar a su estratégico cargo de confianza de Bachelet.

Díaz y Riquelme se habían conocido en 2005 en Porto Seguro, Brasil, donde coincidieron en el mismo hotel durante unas vacaciones familiares.

El ex administrador dijo en su declaración ante la Fiscalía que Díaz lo visitó porque pensaba que “podía utilizarnos –al Palacio de La Moneda- para recuperar su dinero. La deuda era de $300 millones más $40 millones. Me dijo que el no pago de esa deuda podría ser un escándalo para el gobierno”.

 

Carta enviada por Cynthia Ross a El Líbero

«Ruego a Ud. rectificar su afirmación en el Art. Publicado el día 28.05.2016 donde afirma fehacientemente que el Sr. Díaz me pagó 61 mill para cambiar el uso de suelo de rural a urbano. Eso no ha sido así y existe una confusión, ya que yo realicé otros trabajos en la Región Metropolitana para el Sr. Díaz durante esos años. Son trabajos acreditados que cuentan con poder de representación datados de esas fechas de los propietarios de cada predio. Todos los documentos han sido entregados a Fiscalía quien se encuentra analizando.

Ruego a Ud. remitirse a que existe una investigación en curso aún no finalizada por el Ministerio Público».

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