Anoche la comisión política de la UDI ratificó al diputado Guillermo Ramírez como nuevo presidente del partido. Su nombre fue propuesto por la directiva de la tienda luego de la renuncia del senador Javier Macaya, y también por la bancada de diputados.

A través de una declaración emitida desde el Congreso en Valparaíso, Macaya presentó ayer su renuncia a la presidencia luego de la polémica que generó la defensa que hizo a su padre Eduardo Macaya, condenado por abusos sexuales. «Frente a la sentencia que afecta a un integrante de mi familia, reitero mi profundo respeto al Estado de Derecho, a las decisiones de la Justicia y manifiesto mi férreo compromiso con los derechos de las menores involucradas en dicha situación», señaló el parlamentario.

Ramírez asumiría de forma interina, hasta que se realicen las próximas elecciones internas del partido, ya que la actual directiva terminaba su periodo en diciembre.

«En los momentos difíciles, en los momentos de crisis, todos tenemos que estar disponibles para asumir los desafíos que el colectivo determine«, dijo ayer Ramírez consultado por su opción. Horas más tarde, sería ratificado por la comisión política.

Descomprimir el ambiente

La renuncia de Macaya puso fin abruptamente al periodo que iniciaron en 2020 junto a la ahora también ex secretaria general, María José Hoffman, y que venía a instalar la generación de recambio al partido.

El periodo, sin embargo, también estuvo marcado por una serie de recriminaciones y tensiones internas, especialmente de la denominada vieja guardia de la UDI, quienes han cuestionado el rumbo que ha tomado el partido y el terreno que se ha cedido ante el Partido Republicano.

Concretada la renuncia de Macaya, y con la elección interna en el horizonte (que debería realizarse en diciembre), las figuras del partido y distintos sectores se activaron rápidamente, para evitar abrir un debate complejo y buscar un nombre que generara consenso.

El nombre de Ramírez, aseguran en el partido, podría darle aire a la colectividad en un momento complejo. En la tienda señalan que luego de la municipal podía desatarse una contienda interna importante, debido a que la negociación y el rumbo que la directiva de Macaya le dio a la UDI tenía a una parte importante de la militancia molesta. Algunos vaticinan, incluso, que el partido tendrá un mal resultado en las municipales.

Con Macaya fuera, dicen en el partido, parte de esta tensión se descomprime, sin embargo encontrar un nombre rápido era clave. Ramírez, explican en la tienda, se trata de una figura que si bien viene del mundo de la generación de Macaya y Hoffman, no carga con la responsabilidad de esta negociación municipal. Al mismo tiempo, genera más cercanía y respaldos entre las figuras históricas del partido.

Así, con el paso de las horas, ayer el diputado Guillermo Ramírez sumó dos respaldos importantes: la alcaldesa de Providencia, y principal carta presidencial del sector, Evelyn Matthei, y el senador y uno de los coroneles de la UDI, Juan Antonio Coloma. Esto habría sellado su nominación.

El respaldo de la vieja guardia de la UDI a Ramírez

Entre los históricos del partido, Ramírez es visto como un nombre que viene del corazón de la tienda. De hecho, recalcan que empezó trabajando en el área de formación de la Fundación Jaime Guzmán.

Además fue jefe de gabinete de Coloma en 2009 y de Joaquín Lavín en 2017, cuando este era alcalde de Las Condes. En 2015 llegó a la secretaría general del partido, bajo la presidencia de Hernán Larraín, mientras que en 2017 fue vicepresidente de la mesa directiva que dirigió la ex senadora Van Rysselberghe.

Entre los parlamentarios aseguran que uno de los primeros en impulsar su nombre fue el propio senador Coloma, figura que en el partido era sondeado como uno de los nombres que podía suceder a Macaya una vez terminado su periodo.

El respaldo de Coloma, dicen en la tienda, se tradujo en un respaldo de los históricos del partido. Incluso, ese respaldo, dicen, podría catapultar a Ramírez a transformarse no solo en una carta interina, sino en un nombre de consenso para la próxima elección interna.

Algunos señalan que Ramírez es la fórmula para que el partido recupere el rumbo.

La venia de Matthei

Otro factor que jugó a favor del diputado fue la venia que tenía de Matthei.

En el círculo de la alcaldesa señalan que Ramírez -junto al diputado Juan Manuel Fuenzalida– es uno de los parlamentarios que más consulta la alcaldesa para la toma de decisiones.

Temas como seguridad y pensiones han sido parte de estas conversaciones. En el tema previsional, de hecho, como jefe de bancada, el año pasado Ramírez fue clave en las negociaciones con el gobierno, y para mantener firme la postura del sector, respecto a que ni un punto de cotización extra vaya a reparto.

Este es un tema, explican en el partido, en el que estaba alineado con Matthei.

De ahí que la principal carta presidencial del sector promoviera rápidamente su nombre. Para Matthei era clave evitar que ad portas de la elección municipal el partido se desangrara en un conflicto interno, que podría extenderse por varios meses tomando en cuenta que en diciembre hay elecciones internas.

La cercanía de Ramírez con Squella

Con la llegada de Ramírez a la presidencia del partido también podría descomprimirse la relación con el Partido Republicano. Esto, porque el diputado tiene una buena relación con el presidente de esa colectividad, Arturo Squella.

Ambos coincidieron en la Universidad Católica cuando estudiaron derecho.

Esto podría marcar una diferencia con el tono que había tenido hasta ahora esa relación y que ha estado marcada por una difícil negociación municipal.

En republicanos resienten la críticas que en más de una ocasión hizo Hoffman mientras fue secretaria general, como cuando en medio del inicio de las negociaciones municipales sostuvo que “la falta de cultura de coalición en republicanos ha retrasado los acuerdos”.

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