Durante los meses de abril y mayo, el Presidente José Antonio Kast encabezó cuatro encuentros ciudadanos en terreno. Los lugares fueron: Coltauco, Coyhaique, Puerto Montt y Concepción. A ellos acude siempre acompañado por algunos de sus ministros y subsecretarios.
En esta especie de “cabildo”, el Mandatario -que se muestra cercano y abierto con la gente- responde preguntas de los asistentes y expone los avances de su administración. Hacer una campaña en terreno, recorriendo el país de norte a sur y escuchando a la gente, fue la clave del éxito de su candidatura y lo que lo llevó finalmente a La Moneda. Hoy, el Ejecutivo replica la estrategia en su gobierno.
Con el himno nacional se da inicio a cada una de las instancias de «Presidente Presente». El Mandatario se sienta al centro de una mesa y a su lado se ubican distintas autoridades, como ministros, subsecretarios, alcaldes y concejales locales. Luego de agradecer cálidamente el recibimiento y a cada uno de los presentes, el Jefe de Estado comienza a recibir las preguntas sobre distintas temáticas que realizan los asistentes.
Mostrar «hacia dónde va la micro»
«¿Está por ahí la señora Nora Ester Vera?», pregunta quien hace de «maestro de ceremonia» en la actividad realizada en Puerto Montt. Era la primera consulta que se realizaba en la instancia y al no haber respuesta, el animador se ofreció a leerla en su nombre, pero Kast lo interrumpe y dice: “¿No está la señora Nora? Si es que no está, busquemos a alguien que sí esté, para que no piensen que es una pregunta galleteada”. La escena refleja el tono que se repite en los encuentros: preguntas abiertas y diálogo directo con los asistentes.
El Líbero analizó completas las cuatro jornadas de «Presidente Presente», que tienen una duración aproximada de dos horas y media cada una. Aunque las consultas varían según la zona, los encuentros terminan girando sobre algunos ejes comunes: empleo, crecimiento económico, seguridad, migración y reducción de la burocracia estatal. A partir de preguntas de los presentes sobre temas específicos -como transporte, educación, demandas indígenas o pesca-, el Mandatario aprovecha de reforzar las principales prioridades de su administración y las gestiones que ya han llevado a cabo.
En esta línea, el historiador Alejando San Francisco, quien actualmente se encuentra escribiendo un ensayo histórico político sobre el Presidente, para lo que ha sostenido extensas conversaciones con Kast, explica que el despliegue en terreno no es solo una estrategia, sino que «es la esencia del Mandatario».
«El estilo de Kast es de un Presidente en terreno más que uno secuestrado por las múltiples actividades en La Moneda. Esto sigue su línea de los últimos 10 años: ganar la aprobación social», subraya el académico.
Y profundiza: «El Gobierno se puede ganar con ideas o con ciertas estructuras, como lo fue en el caso del Presidente Kast con el Partido Republicano. Son varias las cosas que se pueden hacer, pero es clave ganar la calle». Agrega: «Independiente de la rentabilidad que pueda tener esta estrategia, ese es el estilo de José Antonio Kast, él es un Presidente de terreno, que tiene la disposición de desplegarse, de explicar las cosas, los malos entendidos y hacerle saber a la gente hacia dónde va la micro».
En estas actividades el Jefe de Estado reitera que llegó a «ordenar la casa» y agradece de manera repetitiva la labor de Carabineros, PDI y Gendarmería. También, se encarga de mostrar gratitud por las autoridades regionales, como gobernadores, alcaldes y concejales. Incluso, en una ocasión, se encargó de recordar el inicio de su carrera política como concejal. Es en esos momentos cuando remarca la importancia de aquellos cargos y las diferencias que pueden lograr para el país.
El gabinete se despliega junto al Presidente
No solo el Mandatario ha recorrido el país, en todas las ediciones de “Presidente Presente”, se le ha visto acompañado de distintos ministros y subsecretarios, quienes aportan en la teoría al minuto de responder al público.
En Puerto Montt, Erica Marín, perteneciente a una agrupación de madres de niños con autismo, pregunta por la posibilidad de capacitar a los profesores, de modo que ellas pudieran trabajar y ser un aporte para el país. Ante la consulta, el Presidente Kast reconoce que no se había abordado bien la ley TEA. Señala que se generaron muchas expectativas cuando salió la ley, pero quedó desfasada, impuso variadas obligaciones, pero sin recursos.
Luego de su intervención le entrega la palabra a la ministra de Educación, María Paz Arzola. La jefa de la cartera expone sobre la problemática que la mayoría de los directores con los que se ha reunido acusan: «El exceso de burocracia que los tiene sobrecargados, que los desautoriza a que ellos sean los que, a través de su criterio, puedan resolver los problemas que se dan en el día a día en sus escuelas». Aclara que están trabajando en el tema y que es el ministerio el que debe estar al servicio de las escuelas y no al revés.
Esa es lo lógica que se repite en estas actividades, Kast aborda los temas de forma más general, en tono cercano, y son los «técnicos» (ministros o subsecretarios) quienes desarrollan las respuestas de manera más específica.
Algo similar ocurre en Coltauco, cuando Angélica Muñoz, residente de la zona, consulta sobre las medidas que va a tomar el gobierno frente al narcotráfico y la vulnerabilidad de los niños del Sename.
El Mandatario mantiene su tono relajado, pero firme. Asegura que “se está desarrollando fuertemente el programa Familias de Acogida”. Explica que la medida busca que las familias puedan acoger niños por un periodo determinado y después definir si es posible reintegrar al niño dentro de su círculo cercano y “recuperar su vida, su calidad de vida”. En los casos que no se pueda, ver la opción de “acelerar el proceso de adopción”.
Luego, le pasa el micrófono al subsecretario de Servicios Sociales, Alejandro Fernández, para que profundice sobre las acciones que se están tomando como gobierno. la autoridad se encarga de desarrollar más el tema. Apunta: “Lo que tenemos que hacer es ver cómo trabajamos antes con esos niños, esas familias (…)». Indica que el problema de la gran cantidad de niños en programas ambulatorios, residenciales y servicios de protección de la infancia parte por un problema no solo cultural sino que “más allá del nombre familia, se trabaja muy poco con ellas”.
En el encuentro en Coyhaique se da una dinámica similar. Carmen Gloria, algo nerviosa, se dirige al Presidente para preguntarle por el caso del empleo joven, citando el caso de su hijo quien no ha podido obtener un trabajo fijo. El Jefe de Estado explica: “Si nosotros aumentamos la cantidad de inversión, va a haber más trabajo”. Y entrega ejemplos como el desarrollo turístico de la zona y la conectividad como formas de desarrollar la economía de la región.
Acto seguido, introduce al biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, quien aporta con cifras la problemática. Dice que en la región “tenemos alrededor de 3.000 desempleados”. De ahí, entrega la estrategia del gobierno, como impulsar la pesca y el turismo y afirma que “la región se va a beneficiar en forma relevante si podemos llevarlo a cabo”.
La importancia del «votante obligado»
Además de que el Mandatario pueda tomar el pulso de la ciudadanía en primera persona y mantenerse en la calle, tal como lo hizo en campaña -antes prometiendo políticas, ahora contando cómo las llevan a cabo- desde La Moneda explican otro objetivo de estas salidas a terreno: que el Presidente le siga hablando al denominado «votante obligado», que corresponde a los sectores menos politizados de la sociedad. En el Ejecutivo son conscientes de que este electorado fue clave en la elección presidencial del año pasado y que Kast logró captar la mayor cantidad de los 5 millones de votantes que antes no acudían a las urnas y que en diciembre lo hicieron de manera obligatoria. Ellos son lo que exigen respuestas directas en materia de seguridad y economía.
Es por eso que el diseño de estos encuentros busca ir más allá de los grupos o gremios organizados tratando de llegar al ciudadano común, que hasta ahora no encuentra espacios de contacto o ve lejana a la política. Algunos estudios internos del Gobierno muestran que ese electorado sigue respaldando al Presidente, ya que está menos influenciado por los debates políticos o técnicos. Es por esto que en el Ejecutivo ven como un aspecto clave poder mantener el contacto con este sector y poder transmitirles en directo qué se está haciendo con sus demandas.
Al interior del equipo presidencial señalan que algunos asesores han manifestado su preocupación por la cantidad de tiempo que duran los encuentros, todos superan las dos horas, lo que ven como un posible riesgo. Sin embargo, en el equipo presidencial han defendido que esto debe ser una instancia real donde la gente sienta que hay una «conversación genuina» con el Presidente y otras autoridades.
En el Ejecutivo destacan, incluso, que los encuentros están generando cada vez más interés. Si en los primeros el número de participantes varió entre 200 y 400 personas, en el último superó los mil asistente.



😇😇😇😇😇😇😇😇😇😇😇