Escudo Fronterizo

Volver a tener control de la frontera norte del país para evitar ingresos irregulares fue una de las promesas principales de campaña del ahora Presidente José Antonio Kast. Efectivamente, sólo un par de horas después de llegar a La Moneda, firmó seis decretos, de los cuales uno fue para la creación de una política nacional de cierre de fronteras y otro, para nombrar al vicealmirante (r) de la Armada, Alberto Soto, como comisionado para la Macrozona Norte.

En cuanto al llamado ‘Plan Escudo Fronterizo’ se ha sabido de las medidas que se tomarán en los pasos terrestres. El ministro de Interior, Claudio Alvarado, informó en entrevista con 24 horas que entre el lunes y el martes de la próxima semana se iniciará la construcción de las zanjas. Sin embargo, la estrategia de resguardar los límites territoriales del país también incluye reforzar las fronteras marítimas, aseguran a El Líbero desde el Ejecutivo.

El plan macro está encaminado a potenciar significativamente el control fronterizo, no solo para obstaculizar la migración irregular, sino también el contrabando y el ingreso de drogas a Chile. En este sentido, indican, surgió la necesidad de chequear y reforzar los controles no solo portuarios, sino en todo el frente marítimo.

Es bien sabido, aseguran, que actualmente ingresan sustancias estupefacientes por vía marítima al país y que son limitadas las capacidades de escaneo y de control de carga en los puertos chilenos. De esta problemática se ocupará también el Ejecutivo.

Equipos de trabajo están en el norte desde el mismo 11 de marzo

Integrantes del equipo del nuevo gobierno encargados de coordinar la puesta en marcha del ‘Plan Escud0 Fronterizo’ se encuentra en Iquique desde el mismo día de la toma de posesión, el pasado miércoles 11 de marzo.

El vicealmirante (r) Soto, comisionado presidencial para las regiones a Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta, llegó a Colchane al día siguiente, horas después de la firma del decreto con el que el Presidente lo invistió en el cargo.

«Quiero decirles que para el gobierno será prioridad recuperar la seguridad de la Macrozona Norte, comenzando por el control de la migración irregular y sus implicancias en el crimen organizado y transnacional. Vamos a trabajar en equipo, fuerte, robusto y coordinado», dijo a través de sus redes sociales.

Las cuatro barreras de control del Plan Escudo Fronterizo

El ‘Plan Escudo Fronterizo’ incluye cuatro barreras de control. La primera es legal, que consiste en que el ingreso irregular a Chile sea jurídicamente un delito, de naturaleza penal, y no solo una falta, como ocurre ahora. Para esto existe un proyecto de ley al que el Ejecutivo le pondrá urgencia.

La segunda es la barrera tecnológica que se viene implementando hace dos años, que tiene siete etapas, de las cuales se han implementado tres hasta ahora. Aseguran que en cuanto a la cuarta, su puesta en marcha está pronta a firmarse. Las otras tres hay que desarrollarlas y el objetivo es que eso ocurra durante este cuatrienio.

La tercera barrera es la física, encaminada a impedir de hecho el ingreso o tráfico por pasos irregulares. De acuerdo con el documento en el que se detalla el Plan Escudo Fronterizo, esto incluye «muros de seguridad de cinco metros de altura, similares a los utilizados en
Israel y Hungría, equipados con sensores de movimiento y vigilancia por drones, en
los sectores aledaños a los pasos oficiales o pasos clandestinos inhabilitados».

Están también las zanjas, a las que ya se refirió el ministro de Interior, que tendrán «tres metros de profundidad en los sectores de alto tráfico migratorio, impidiendo el acceso de vehículos y el paso de caravanas».

El plan prevé igualmente «cercos perimetrales electrificados, con patrullaje constante de Fuerzas Armadas y Carabineros», «torres de vigilancia y radares térmicos, que permitan la detección inmediata de movimientos sospechosos» y «drones autónomos con cámaras de reconocimiento facial, infrarrojos y térmicos, operando 24/7».

La cuarta barrera es la humana, es decir, la presencia de militares que controlen la frontera. En cuanto a los recursos para que más tropas se mantengan en el norte, se indicó que existe el mecanismo legal por parte del Estado para que esto funcione.

La aclaratoria se hace a propósito de que en octubre del año pasado el entonces comandante en jefe del Ejército, Javier Iturriaga, advirtió en el Congreso que no estaban en condiciones económicas de «terminar el año», que tenían un déficit de $40.000 millones, que solo por los despliegues militares en el norte y el sur ascendían a los $14.000 millones.

La implementación de algunas de estas barreras, aseguran a El Líbero, podría tomar hasta cuatro años.


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