Publicado el 15 de marzo, 2019

Las razones de por qué el diputado DC Víctor Torres es el «candidato» del Partido Comunista y del Frente Amplio para presidir la Cámara

Autor:

Javiera Barrueto

El representante de San Antonio lideró el año pasado el voto político al interior de la Democracia Cristiana para que la colectividad se abriera al diálogo con toda la oposición, incluyendo al FA. Es activo en la «agenda progresista», junto a Karol Cariola (PC), presentó la despenalización de la marihuana. Y con otro comunista, Daniel Núñez, es el autor de «la ley de la jibia». Además, Torres compitió por la mesa de la DC contra Carolina Goic, acompañado de los «disidentes» Yasna Provoste y Francisco Huenchumilla.

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Javiera Barrueto

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«No es el típico DC». Es una de las definiciones que dan dentro del partido cuando se pregunta por el diputado Víctor Torres quien es una de las cartas posibles de la colectividad para presidir la Cámara, tras la «operación» que terminó con la caída de Gabriel Silber. La bancada decidirá entre él y su par Iván Flores, de tendencia más cercana a la mesa del partido.

En la DC explican que el estilo «no tradicional» de Torres se debe a que el parlamentario es masón, tiene lazos con el Partido Comunista y constantemente hace gestos hacia el Frente Amplio. Características que se escapan del militante promedio y de la actual directiva. De ahí que se diga que convoca más apoyos fuera de su mismo partido que al interior. Y hoy el FA y el PC apuestan por él para que lidere la testera. Razones tienen para quererlo.

Los vínculos del «Chino» Torres con el PC

Uno de los vasos comunicantes de Torres con el PC es la diputada Karol Cariola. Con ella generó una buena relación, especialmente cunado ambos trabajaron en la Comisión de Salud. En 2017 impulsaron el cultivo de cannabis para fines medicinales. Durante la sesión del 15 de mayo pasado, cuando se discutió el tema en el primer trámite constitucional, Cariola tuvo palabras de agradecimiento a Torres. «Agradezco nuevamente a todos quienes lo patrocinaron (el proyecto), a quienes lo han votado a favor y, especialmente, a quienes han demostrado una posición clara, a pesar de las visiones políticas de sus partidos. Agradezco al diputado Víctor Torres por habérsela jugado en el período anterior, a contrapelo de posiciones que él mismo representa”, señaló la diputada comunista.

Pero esa no fue la primera vez en que el “Chino” Torres -como le dicen en el Congreso- trabajó de la mano con un representante del PC. El 7 de agosto de 2014 impulsó junto a Daniel Núñez el texto legal que elimina la pesca por arrastre para extraer la jibia. Si bien el proyecto fue impulsado bajo la administración de la ex Presidenta Bachelet, la iniciativa quedó estancada en la comisión de Pesca de la Cámara de Diputados, sin recibir ningún tipo de respaldo del Ejecutivo. Situación que dio un giro, puesto que 303 días después de que Sebastián Piñera llegara a La Moneda, el texto fue despachado por el Congreso para su promulgación, sin contar con el respaldo del Ejecutivo. Si bien la ley fue celebrada por la oposición, se generó una crisis tal en el sector pesquero que el Ejecutivo se comprometió a enviar otro texto legal.

Otra ocasión que muestra la cercanía de Torres con el Partido Comunista -y donde quedó patente que no le preocupa desmarcarse de la directiva de su partido-, ocurrió luego de que Fuad Chahín excluyera a la colectividad que lidera Guillermo Teillier de la conmemoración de los 30 años del No. Uno de los más críticos de esta postura fue Torres. «La decisión es un retroceso absurdo. Ellos fueron parte de esta gesta democrática. Hay sesgo histórico e incongruente», dijo el diputado.

Lideró voto político para avanzar en alianza con el PC y el FA

Diez votos bastaron para que en la Junta Nacional de la Democracia Cristiana del 28 de enero del año pasado se impusiera la visión impulsada por el sector «progresista» del partido. Ese día, el diputado Torres venció por 152 sobre 142 la visión de Gutenberg Martínez, quien planteaba que la colectividad se mantuviera al margen de las conversaciones con el Frente Amplio y el Partido Comunista.

De este modo el voto político estableció que: “La DC buscará acuerdos, que permita una mayor efectividad en el rol de defensa de los derechos de las personas, como fruto de la acción de los gobiernos en que hemos participado”. Y agrega: “El Partido desarrollará todos los esfuerzos para liderar el desafío, en el marco de la oposición, para impedir que se produzca algún retroceso en los derechos y conquistas que han beneficiado a los más vulnerable”.

De esta forma, con la derrota del «Gute», y la definición amplia de «oposición», Torres se impuso como el hombre que abría la puerta para dialogar con el Frente Amplio y el Partido Comunista. Si bien el ex presidente de la DC ya veía que no tenía mucho margen de acción en la colectividad, ese hecho fue el tiro de gracia para Martínez quien, la misma noche de la junta, señaló que analizaba renunciar a su militancia. Algo que concretó un par de meses después. Luego de que lo hiciera Soledad Alvear y, un tiempo antes, otras figuras emblemáticas como Mariana Aylwin.

«Pelado por opción, chascón por convicción”

«Oxímoron: pelado por opción, chascón por convicción. Vanguardia Demócrata Cristiana. Librepensador». De esta manera se describe Torres en su biografía de Twitter.

El también médico siempre ha estado ligado al sector «más de izquierda» dentro del partido. Lleva tres períodos como legislador y se identifica con el «chasconaje», lote de la DC que tiene como máximos representantes a figuras emblemáticas como Claudio Huepe (fallecido en 2009), Belisario Velasco y Mariano Ruiz Esquide. Pero Torres no es «la» figura que rearticuló esa tendencia en la colectividad. Desde el partido lo sitúan dentro de una generación que intentó ocupar el espacio de aquellos emblemáticos dirigentes. Pero no con mucho éxito, de hecho hoy sus grandes aliados son figuras que representan a «la disidencia» como Yasna Provoste y Francisco Huenchumilla.

Aún así, lo describen como «un chascón dialogante», con quien se puede intercambiar una opinión. Asimismo aseguran que es “firme en sus convicciones, pero suave en la forma”, escenario que ha generado que sea respetado por sus pares en el Congreso. 

Su vida partidaria la construyó en gran medida en Valparaíso, donde ocupó prácticamente todos los cargos locales. Por eso es que aún se lo relaciona más como un líder regional que nacional. Aunque en 2010 ocupó una vicepresidencia en la mesa directiva.

Incluso, en diciembre de 2016 decidió levantar una candidatura junto a Provoste y a Huenchumilla, para competir contra la opción que lideraba la senadora Carolina Goic. Finalmente la lista del diputado perdió cuando obtuvo el 24,64% de los votos, mientras que la nómina impulsaba por la ex candidata presidencial logró el 65,47%.

Pero ese no sería su único intento junto a la disidencia para presidir el partido. El año pasado, luego que Fuad Chahín anunciara su disposición a liderar la colectividad, Torres junto a los senadores disidentes mostraron, en varias ocasiones, su disposición para encabezar el partido. Sin embargo, no la concretaron.

 

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