Todo un enredo. Así se podrían definir las diversas alternativas de nombres y estrategias que han existido al interior de Chile Vamos para zanjar los convencionales que presentarán a presidente y vicepresidente para la nueva Mesa Directiva de la Convención. Esto porque el asunto se complicó más de lo habitual luego de que RN, Evópoli e independientes en un comienzo plantearan que llevarían nombres por su cuenta. Pero a último momento decidieran sumarse a la UDI, Republicanos e independientes -o más conocidos como “los 21”– que tienen mayoría dentro de la derecha.

Pese a que en un momento existía la duda si presentarían nombres, por falta de quórum y desánimo -porque saben que no tendrán opción por la mayoría que la izquierda tiene en la Convención- definieron al final que sí entregarán sus opciones para presidente y vicepresidente de la Convención. Todo este escenario en contraposición a la izquierda, en donde ha existido un desfile de nombres y donde la representante del Colectivo Socialista, Ramona Reyes correría con más ventaja, tras la bajada de las cartas del PC y el FA.

Por qué se optó por la unidad

Los integrantes de la Convención Constitucional deberán votar para escoger a la Presidencia y Vicepresidencia. Los que necesitan la mayoría absoluta de los convencionales constituyentes en ejercicio. Es decir, deben obtener al menos 78 votos para obtener el cargo.

Si bien es cierto Chile Vamos eventualmente cuenta con 37 votos, y está muy lejos de tener los votos para quedarse con el liderazgo de la Mesa, el convencional Rodrigo Álvarez (UDI) y, vicepresidente adjunto de la actual Mesa Directiva, traza el camino a seguir:

“Todo sector político que se precie debe tener candidatos a una elección tan importante como es la Mesa Directiva. Nosotros como UDI, independientes, Republicanos, estamos absolutamente decididos a llevar candidatos. Y estamos conversando con RN, Evópoli e independientes, y hay un buen ánimo de llevar en conjunto», explica.

Por otro lado, “en paralelo se están llevando negociaciones de otro estilo que son las propias de las vicepresidencias adjuntas, y eso tiene algún efecto. Pero, en principio, creemos que es muy clave llevar candidatos porque es lo que un sector serio, político, que representa al 45% de los chilenos debe hacer”, complementa el convencional.

El propio Álvarez ya había dado las primeras señales de unidad dentro del pacto ayer por la mañana en La Mirada Líbero en Agricultura al afirmar: “Estamos conversando con todos los grupos de centroderecha al menos nosotros que reunimos a la UDI, a los republicanos y a los independientes, porque creemos que es muy necesario tener una candidatura y frente a eso creo que hay muy buenos nombres como Felipe Mena, Ricardo Neumann, Alfredo Moreno, Ruth Hurtado y Bárbara Rebolledo”.

Aunque nadie lo afirma con certeza, varios convencionales de Chile Vamos admiten que hay dos nombres que lleva la delantera: Bárbara Rebolledo (Evópoli) para presidenta y Felipe Mena (UDI) para vicepresidente. Pese que desde el grupo de RN, Evópoli e independientes sonaba fuerte el nombre de Cristián Monckeberg, éste fue descartado taxativamente por parte de los “21”. “Ellos se tienen que sumar a nosotros, no nosotros a ellos”, dice un integrante del grupo.

Nos la vamos a jugar por un representante en nuestras ideas y desde esa base definiremos nuestros próximos pasos a seguir», comenta Katherine Montealegre (UDI).

Mientras que Rocío Cantuarias (Independiente-Chile Vamos), afirma: “Me gusta la idea de la unidad. Creo que es lo que tenemos que hacer. Pero me mantengo expectante porque todo puede cambiar”.

Si hay una palabra que se repite entre los convencionales de derecha es la de “unidad”. No están dispuestos a repetir el error del 04 de julio cuando algunos votaron por la izquierda para la conformación de la Mesa Directiva.

Katerine Montealegre (UDI) señala: “Se viene una elección importante. Tendremos nueva Mesa Directiva y esperamos que los constructores de la próxima etapa en la Convención sean mejores que lo arquitectos de los primeros seis meses. Como sector nos alegra que Renovación Nacional y Evópoli hayan entendido que vivimos una etapa donde es necesario actuar con unidad e impulsar liderazgos propios que representen el recambio generacional, independiente de si estos tienen o no posibilidad de salir electos y no terminar negociando con la izquierda a cambio de nada”.

Por otro lado, no desconoce la hegemonía de la izquierda al interior de la Convención, pues “esta es una decisión que le compete exclusivamente a la izquierda, porque nosotros somos minoría y poco podemos influir en el resultado final”.

Sin embargo, defiende y reivindica el rol de la derecha: “Nos la vamos a jugar por un representante en nuestras ideas y desde esa base definiremos nuestros próximos pasos a seguir en la elección de la mesa», admite.

En medio de este escenario, desde el sector recalcan que “al menos hasta hoy (ayer) hay más ansias de Renovación Nacional y Evópoli de llegar a la Mesa que de la UDI”.

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