Después de la detención de Jorge Huenchullán Cayul, werkén de la Comunidad Autónoma de Temucuicui y sindicado como uno de los líderes de la Resistencia Mapuche Malleco (RMM), hubo una nueva seguidilla de hechos de violencia en la Macrozona Sur. Entre la tarde del martes 19 de mayo y la madrugada del miércoles 20 se registraron tres hechos de violencia en La Araucanía: un atentado fallido contra un camión forestal en Nueva Imperial, que terminó con la muerte de uno de los atacantes; un ataque incendiario en Lautaro, donde fueron quemados un camión y una retroexcavadora; y otro atentado en Curacautín, con maquinaria forestal destruida y un lienzo firmado por la RMM.
Huenchullán y su pareja, Carolina Padilla Manquel, fueron detenidos durante la madrugada del martes 19 de mayo, cerca de las 3:00, como parte de la denominada “Operación Tridente”, desarrollada por la PDI, Carabineros y con apoyo del Ejército. El operativo permitió capturarlos en su domicilio de Temucuicui. Huenchullán estaba prófugo desde 2021, imputado por delitos vinculados a tráfico de drogas, tenencia ilegal de armas y municiones, mismos por los que fue formalizada Padilla.
Según informó el fiscal Roberto Garrido, la diligencia fue planificada de manera sigilosa e incluyó intervención terrestre y aérea; tras la captura, Huenchullán y su pareja fueron extraídos del lugar en un helicóptero Puma del Ejército. Durante la salida del operativo se registraron disparos contra las policías.
Ese mismo día, horas después de la detención, se produjo un atentado incendiario en Lautaro. Luego, durante la noche del martes 19, un grupo de sujetos armados intentó interceptar un camión forestal en el sector Pichi Boroa, en Nueva Imperial. El conductor huyó del lugar y atropelló a uno de los presuntos atacantes, identificado posteriormente como Álvaro Andrés Quinchanao Hueche, quien fue reconocido por la Coordinadora Arauco Malleco como uno de sus “weichafes” y quien, además, trabajaba como psicólogo y encargado del Programa de Salud Mental del Hospital Intercultural Makewe.
Finalmente, la madrugada del miércoles 20 de mayo se reportó otro ataque incendiario en Curacautín, donde fueron quemadas maquinarias forestales y se dejó un lienzo alusivo a la causa mapuche y al caso Grollmus. Todos estos hechos fueron registrados por el Indicador de Violencia e Impunidad de El Líbero, correspondiente a la semana del 18 al 24 de mayo.

Ataque incendiario en Lautaro: encapuchados armados quemaron un camión y una retroexcavadora
El primer atentado registrado tras la detención de Huenchullán ocurrió durante la tarde del martes 19 de mayo en la comuna de Lautaro. El ataque se llevó a cabo en el fundo Miraflores.
El hecho se produjo entre las 13:00 y 13:30 horas, mientras trabajadores realizaban labores en una planta de áridos. Un grupo de entre cuatro y cinco desconocidos, a rostro cubierto y armados, ingresó al predio e intimidó a los operadores de las máquinas. De acuerdo con el relato de un testigo, los sujetos portaban armas largas, aunque por la distancia no pudo precisar de qué tipo.
Según el testigo, los atacantes bajaron al chofer del camión y luego incendiaron la cabina con una antorcha. Al mismo tiempo, el operador de la retroexcavadora fue reducido y la cabina de la máquina fue rociada con algún tipo de acelerante antes de ser quemada.
Algunas versiones señalaron que los trabajadores fueron maniatados por los encapuchados.
Bomberos debió esperar que Carabineros declarara segura la zona antes de ingresar a combatir las llamas. En el lugar fue encontrado un lienzo reivindicativo alusivo a presos mapuche y a distintas causas judiciales, entre ellas el caso Grollmus, el caso Mariquina, el caso Lautaro-Quillén, Painevilo y los hermanos Antihuén. El mensaje incluía la consigna: “Libertad a todos los presos políticos mapuche” y cerraba con la frase “Unidad en el weichan”.
Aunque el lienzo no hacía una mención directa a Jorge Huenchullán, el ataque fue interpretado como una posible señal de represalia tras el operativo en Temucuicui. El delegado presidencial regional, Francisco Ljubetic, reconoció que golpes de esa naturaleza contra integrantes de estas facciones podían derivar en nuevos hechos de violencia, aunque aseguró que PDI, Carabineros y el Ejército habían desplegado controles territoriales en distintos puntos de la zona.
Atentado fallido en Nueva Imperial terminó con la muerte de un integrante de la CAM
El atentado fallido ocurrió la noche del martes 19 de mayo, en el sector Pichi Boroa, comuna de Nueva Imperial, específicamente en la Ruta S-488. De acuerdo con la denuncia presentada por el conductor del camión, mientras transitaba por el sector observó un vehículo detenido sobre la vía y a varias personas que le hacían señales con linternas para que se detuviera, simulando estar en pane. Eran alrededor de las 22:00 horas, en una zona con escasa visibilidad debido a la oscuridad y la niebla.
Al disminuir la velocidad, el chofer advirtió que uno de los sujetos tenía parte del rostro cubierto con una pañoleta y que al menos dos portaban armas de fuego. Según su relato, los individuos comenzaron a gritarle que descendiera del vehículo mientras lo apuntaban con las armas.
Ante esa situación, el conductor decidió no detenerse y aceleró para huir del lugar. Luego se dirigió hasta una unidad de Carabineros para denunciar el intento de ataque. La Fiscalía sostuvo posteriormente que el camionero mantiene la calidad de víctima en la causa.
En paralelo, una vecina del mismo sector alertó a Carabineros que desconocidos que se movilizaban en un vehículo habían abandonado en el portón de su vivienda a un hombre gravemente herido. Según el relato recogido por las autoridades, los sujetos le dijeron que el hombre había sido atropellado por un camión y le pidieron que llamara a una ambulancia, tras lo cual huyeron del lugar. Cuando llegaron los equipos de emergencia, el hombre ya había muerto.
La persona fallecida no portaba documentos, por lo que su identidad fue confirmada posteriormente por el Servicio Médico Legal mediante peritajes dactilares. Fue identificado como Álvaro Andrés Quinchanao Hueche, de 32 años, con domicilio en el sector Mahuidache. De acuerdo con los antecedentes conocidos, Quinchanao trabajaba como psicólogo en el Hospital Intercultural Makewe, en Padre Las Casas, donde se desempeñaba como encargado del Programa de Salud Mental.
Tras conocerse su identidad, el Servicio de Salud Araucanía Sur emitió un comunicado señalando que el Hospital Intercultural Makewe cuenta con administración autónoma, a cargo de la Asociación Mapuche para la Salud Makewe Pelale. Por esa razón, precisó que sus trabajadores son contratados directamente por dicha entidad y no tienen la calidad de funcionarios públicos ni vínculo contractual con el Servicio de Salud Araucanía Sur.
La Coordinadora Arauco Malleco reconoció posteriormente a Quinchanao como uno de sus integrantes. En una declaración pública, la organización lo calificó como uno de sus “weichafes” y sostuvo que había “caído en lucha” durante “una acción de resistencia y sabotaje en contra de la industria forestal”. También lo identificó por el apodo de “Quincha” y señaló que participaba activamente en actividades de la organización y en procesos de recuperación territorial.
Curacautín: atentado destruyó maquinaria forestal y dejó lienzo firmado por la RMM
El tercer hecho de violencia ocurrió durante la madrugada del miércoles 20 de mayo, en la comuna de Curacautín, menos de 24 horas después del ataque incendiario en Lautaro. El atentado se registró al interior del fundo Santa Ema, en un sector rural ubicado en las inmediaciones de la Ruta R-879, camino que conecta el sector Santa Ema con Rariruca, entre Curacautín y Lautaro.
La situación fue reportada pasadas las 06:50 horas, cuando personal de la 5ta Comisaría de Carabineros de Curacautín recibió el llamado de un hombre adulto que informó que al interior del predio se estaban quemando maquinarias. Al llegar al lugar, Carabineros verificó la denuncia y constató la presencia de maquinaria consumida por el fuego.
De acuerdo con los antecedentes policiales, el ataque dejó un skidder y un camión quemados, además de otras dos máquinas parcialmente dañadas. El fuego también alcanzó un acopio de leña de aproximadamente 40 metros y provocó daños en la cabina de un tractocamión.
Patrullas de la Zona de Control de Orden Público de Carabineros se trasladaron al lugar para asegurar el sitio del suceso y tomar declaraciones al afectado. El propietario indicó que no vio a personas en el predio ni escuchó disparos durante el ataque. También declaró que esta era la segunda vez que era víctima de un hecho de violencia, ya que hace cinco años había sufrido otro atentado incendiario que le provocó pérdidas millonarias.
En el sitio fue encontrado un lienzo atribuido a la Resistencia Mapuche Malleco. El mensaje decía: “500 años de resistencia no se definen por un show mediático. Devolución total del Wallmapu. Acción y control territorial frente a la represión. Libertad a los peñis del Caso Grollmus y todos los PPM”. El lienzo estaba firmado por la RMM.
También te puede interesar:

