El giro en el comportamiento de Gabriel Boric y las “volteretas” en sus propuestas no solo marcaron la segunda parte de la campaña presidencial, sino también lo que ha sido su camino a La Moneda. Casi al pie de la letra, el representante del Frente Amplio ha seguido los protocolares gestos republicanos del país y ha consolidado la actitud moderada que lo instaló como líder de los comicios del pasado 19 de diciembre, sumando 2.805.862 votos más que los que él mismo logró en la primera vuelta.
Pero este comportamiento desempolvó inquietudes entre las voces más extremas de su sector, desde donde han ratificado el compromiso del representante de Apruebo Dignidad con las demandas sociales e incluso han desmentido que haya existido un giro de “moderación”.
Por ello en medio del ordenamiento del nuevo gobierno, hay quienes consideran que la presencia de la extrema izquierda podría desencadenar conflictos con los sectores de centro que respaldaron al entonces abanderado. El historiador y académico de la UTEM, Máximo Quitral, plantea que posiblemente haya sectores fuera de Apruebo Dignidad que se sumen al equipo político o al gobierno de Boric que van a sostener la idea de la “moderación”, sobre todo en ámbitos relacionados a lo económico o de agenda política: “Eso finalmente va a provocar una tensión, porque quizás esa moderación, signifique que el programa propuesto no se ejecute en su totalidad y eso le genere un problema político a la administración de Gabriel Boric”.
“Puede contribuir a que se vaya generando una disputa entre expectativas y realidad al interior del equipo político del nuevo Presidente que, vaya generando incomodidad en los sectores que originalmente lo apoyaron”, agrega Quitral.
El pasado fin de semana tanto la diputada del Partido Comunista, Camila Vallejo; como el jefe político de su campaña, Giorgio Jackson, hicieron declaraciones que van en la vía contraria a la «moderación». Vallejo, en entrevista con La Tercera, aseguró que buscan “empujar los cambios desde el gobierno y la calle”.
Somos el partido más grande de la coalición, pero no vamos a pesar ni más ni menos de lo que pesamos. No vinimos a hacer exigencias ni nada por el estilo, respetamos las decisiones del presidente. https://t.co/KU1hQR0dhJ
— Camila Vallejo Dowling (@camila_vallejo) December 26, 2021
De la misma forma, negó que hubiese experimentado una moderación en la segunda vuelta y enfatizó en que “Gabriel siempre ha sido una persona ponderada y dialogante que pone a disposición su liderazgo para lograr acuerdos”. Precisó que la campaña “demostró una forma de hacer política distinta”, que no está relacionada con un giro al centro o a la ex Concertación, sino más bien con “salir de la burbuja y sumar a la mayor cantidad de gente”.
Por su lado, el jefe político de su campaña, Giorgio Jackson, también se refirió a las propuestas de gobierno de Boric y puso paños fríos a la moderación. En entrevista con El Mercurio, el diputado aseguró: “La ciudadanía quiere amplitud de mirada, no sé si es lo mismo que moderación”, asimismo, agregó que “el contexto político nos exige construir acuerdos más allá de nuestra coalición”. Esta semana Jackson además ha puesto en duda la aprobación del proyecto de Pensión Garantizada Universal.
La situación en la que nos pone el Gobierno es muy compleja. Queremos avanzar en mayores pensiones y en mayor cobertura, pero el proyecto que presentó el Gobierno no tiene financiamiento, lo que es fiscalmente muy irresponsable y puede dejar un forado financiero al prox Gobierno. https://t.co/GV0DNjmQpZ
— Giorgio Jackson ???? (@GiorgioJackson) December 28, 2021
La radicalización, el enemigo de Boric
La advertencia ya estaba sobre la mesa. Tal como el abogado constitucionalista Germán Concha consignó a El Líbero, la moderación de Gabriel Boric sería una buena señal y un acto conveniente para Chile. Asimismo, destacó que entre los principales desafíos del mandatario electo está pasar de una actitud de campaña a una de gobierno, donde Apruebo Dignidad demuestre que está en esa misma línea de moderación. “El asunto es si los partidarios de Boric se van a comportar como la UP respecto a Allende, o como La Concertación con Aylwin”, sostuvo.
La visión es compartida por quien fue militante socialista por más de 30 años, Óscar Guillermo Garretón. El economista subraya que «la parte más radicalizada del mundo que ha apoyado a Boric pueden terminar siendo grandes responsables si es que Boric llegara a fracasar», y agregó que “la amplitud de alianza que Boric está buscando es exactamente lo contrario de lo que hizo la UP” y que quienes han salido en estos días a cuestionarlo son precisamente “aquellos que se resisten a la apertura y quisieran volver a radicalizar las cosas”. Por tanto advierte que quienes exigen no variar “un ápice el programa”, “pueden caer en una lógica estrecha incapaz de ser gobierno como le ocurrió a la Unidad Popular”.
Quien fuera el contrincante de Boric en la primaria de Apruebo Dignidad, Daniel Jadue, se pronunció con respecto al apoyo que el Presidente electo recibirá de los partidos de centroizquierda. El comunista destacó la disposición a trabajar en alianza con el Partido Socialista pero marcó distancia del resto de las colectividades que integran Nuevo Pacto Social. «Habrá que preguntarles a ellos si ahora que hay que conformar gobierno esa molestia con trabajar con el PC se les fue. Tendrán que responderlo ellos, no nosotros», señaló el Alcalde de Recoleta.
Para el analista político y académico de la Universidad de Talca, Mauricio Morarles, siempre la influencia de los más radicales tendrá un impacto negativo sea cual sea el color político del gobierno. “Los radicales no sólo buscan objetivos que están por sobre las capacidades de un gobierno, sino que también buscan que esos propósitos se cumplan a una velocidad imposible de conseguir para cualquier administración”, profundiza.
Los gestos republicanos en riesgo
Y es que tras la elección, el también parlamentario del Frente Amplio cumplió con una serie de actos republicanos que recibieron aplausos desde todos los sectores del abanico político, menos por la izquierda más radical donde fueron mirados con cautela. Desde el ala más a la izquierda de Apruebo Dignidad incluso se habrían opuesto a la cita en La Moneda con el Presidente Piñera. Una costumbre republicana que en un principio contemplaba la visita A.M de la autoridad en ejercicio a la residencia del ganador, pero el desayuno se intercambió por el almuerzo de trabajo, debido a las reticencias de un sector de la coalición a mostrar excesiva cordialidad con el Presidente actual.
#GabrielNoVayas fue el hashtag que marcó los días previos a la decisión de Boric, quien finalmente se negó a la invitación del Presidente Piñera a acompañarlo en una de sus giras por Colombia. En medio de un punto de prensa, el mandatario electo aseguró que el gesto no era “un desaire» y le pidió al Jefe de Estado que «este tipo de cosas se conversaran en persona y no por la prensa». Un guiño a un sector que le insistió en que no accediera y que se transformó en el primer nudo con la autoridad en ejercicio.
Acompañar a Piñera en un viaje oficial implica apoyar a Piñera. Así se verá en el mundo entero.
¿A quién favorece? Claramente a Piñera.
¿A quién perjudica? Al acompañante.
Que lleve a Schalper, Bellolio, Rubilar, Chahuán, etc (para terminar de destruirlos).
#GabrielNoVayas— Cristina ????La esperanza vence al miedo (@Cris_0112) December 25, 2021
AHORA: Pdte electo @gabrielboric informa que no asisitirá a gira internacional a la que lo invitó @sebastianpinera #CooperativaContigo pic.twitter.com/klFrlE9brQ
— Mauricio Bustamante (@tv_mauricio) December 27, 2021
La decisión levantó una lluvia de reacciones. Para Mauricio Morarles, Boric tomó la decisión correcta. Tal como explica, de haber asistido a la gira internacional, “hubiese sido demasiado incongruente” debido a las veces en que ha acusado responsabilidad del Presidente Piñera en actos asociados a violaciones a los Derechos Humanos dentro del marco del denominado estallido social, instancia por la que el mismo Boric aseguró que sería perseguido en Chile o fuera del país. “Por cierto, su asistencia habría provocado una primera gran crisis en su emergente coalición de gobierno, por lo que estratégicamente lo mejor era declinar la invitación”, afirma.
El exsecretario general de la Democracia Cristiana, Víctor Maldonado asegura que cualquier moderado dentro de la coalición del próximo gobierno habría sugerido no aceptar la invitación “porque una cosa es ser republicano y otra es pasarse de leso, o sea, uno puede hacer todo lo que puede hacer un presidente saliente quiera, pero que, a nivel internacional, una figura de derecha de 72 años presente a la joven revelación de la izquierda de la mitad de esos años y que lo pasee con los otros presidentes, me parece una locura completa”.
“Considero que habría sido una anti-señal, no puedes presentarte ante el mundo como una figura nueva acompañado por uno de los presidentes más viejos de América Latina”. En esta línea, considera que los gestos republicanos deben hacerse de todas maneras: “Los republicanos, los que están en nuestra Constitución, lo que son nuestras costumbres, pasearse por el mundo de la manito de Piñera, no”, enfatiza.

Me pregunto que tiene que ver la edad del Presidente para decir que hubiera sido una anti-señal presentarse junto con el, de haber aceptado Boric la invitación. Si Joe Biden lo invitara a La Casa Blanca sería una anti-señal concurrir a esa cita?