Ernesto Llaitul Pezoa, hijo del líder de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM) Héctor Llaitul, estaba llamado a ser el delfín de su padre al mando de la orgánica radical. Ambos actualmente se encuentran en prisión preventiva acusados de diversos crímenes. Llaitul Jr. fue aprehendido el 31 de agosto alrededor de las 19:45, no sin antes haber intentado “darse a la fuga” y en ese proceso haber tratado de atropellar a un funcionario policial y chocado dos vehículos de la Policía de Investigaciones (PDI). 

Un informe “reservado” de la PDI, fechado el 1 de septiembre de 2022, y disponible en el expediente judicial de la causa, describe lo ocurrido:

El Juzgado de Garantía de Los Ángeles autorizó la detención de Ernesto Llaitul Pezoa el 29 de agosto de 2021; y ordenó actuar a la Fuerza de Tareas de la Macrozona Sur de la PDI. A Ernesto Llaitul y otras cinco personas se les buscaba por el delito de incendio. 

La tarde del 31 de agosto Llaitul conducía una camioneta Toyota, modelo Hilux, por la ruta P72-S, en dirección al norte. En el vehículo lo acompañaba Esteban Henríquez Riquelme, actualmente imputado por los mismos delitos que el hijo del líder de la CAM. 

Dice el informe que los detectives estaban realizando diversas diligencias en la Provincia de Arauco para ubicarlos y detenerlos. Al reconocerlos a bordo del vehículo intentaron detenerlos a un costado de la ruta (en la comuna de Tirúa), pero los sujetos al percatarse de la presencia policial “intentaron darse a la fuga”.

Aceleraron la marcha de la camioneta “pretendiendo atropellar a un funcionario policial”, pero al no lograrlo impactaron la puerta del conductor del vehículo policial en el que se encontraba el oficial. 

Luego de esto “uno de los tripulantes del carro policial hizo uso de su arma de fuego, efectuando un disparo controlado a la rueda trasera derecha de la camioneta, en la que se trasladaban los sujetos, con la finalidad de detener su marcha, no obstante continuaron su huída, impactando en ese momento la rueda delantera del costado del conductor de un segundo vehículo policial… inhabilitándolo para poder seguir transitando”, se lee en el informe. 

Pese a eso, el intento de escape de Ernesto Llaitul y Esteban Riquelme no cesó. Descendieron de la camioneta e intentaron entonces huir a pie, pero fueron alcanzados por los oficiales.

“Acción a la que opusieron tenaz resistencia, debiendo utilizar la fuerza racional y necesaria para lograr reducirlos y detenerlos en el lugar a las 19:45 horas, por lo que posteriormente ambos detenidos fueron trasladados en primera instancia a la ciudad de Temuco, hasta el centro de salud Miraflores donde se realizó el examen físico de lesiones y seguidamente trasladados a la ciudad de Talcahuano para su resguardo y ser puestos a disposición del Tribunal de Garantía de Los Ángeles”, dice el informe.

Una vez en Talcahuano, ambos detenidos se entrevistaron personalmente con el funcionario del Instituto Nacional de Derechos Humanos de Concepción, Jorge Bustos Flores, y con el abogado jefe de la Defensoría Penal Pública de Talcahuano, Gonzalo Benavente. 

A Llaitul Pezoa actualmente lo defiende el abogado Rodrigo Román, mismo que representa a su padre. 

¿Qué hizo Ernesto Llaitul?

Fueron tres los detenidos de la CAM la tarde del 31 de agosto en Tirúa por la misma investigación. A Ernesto Lincoyam Llaitul Pezoa y Esteban Henríquez Riquelme se sumó Ricardo Delgado Reinao. Los tres fueron imputados el 1 de septiembre de 2022, en calidad de autores, por el delito consumado de incendio de camión y los delitos tentados de incendio de otros vehículos de carga y homicidio frustrado de conductores.

Esto por hechos ocurridos el 9 de septiembre de 2021 en Los Ángeles, en el Fundo Punta Arenas. Esa madrugada, según el relato de la fiscal María Angélica de Miguel en la formalización, los hombres llegaron al predio forestal, lugar donde estaban pernoctando los conductores en las cabinas de los camiones. Iban con el rostro cubierto, portando armas de fuego, y con elementos destinados a producir el incendio. Al intimidar a los conductores, a varios de ellos les disparan “con ánimo de matar”.

Un día después, el hecho fue reivindicado por la ORT (Órgano de Resistencia Territorial) Toño Marchant. Precisamente, el nombre de Ernesto Llaitul se hizo conocido el 9 de julio de 2021, al ser confundido con Pablo Marchant, quien murió esa noche en un enfrentamiento con Carabineros, en Carahue. Marchant, otro integrante de la CAM, participaba de un atentado contra una faena forestal.

De acuerdo con la presentación hecha por la fiscal regional de Biobío, Marcela Cartagena, cuando solicitó la orden de detención al Juzgado de Garantía de Los Ángeles, los imputados eran parte de “una organización destinada a planificar y ejecutar actos de reivindicación (usurpaciones) y de sabotaje, tales como atentados incendiarios a camiones y maquinarias vinculadas a la actividad forestal tanto de empresas como de particulares”. 

Juzgado amplía plazo de investigación

El pasado 20 de diciembre, el Juzgado de Garantía de Los Ángeles acogió la solicitud del Ministerio Público y aumentó el plazo de esta investigación en 20 días, al existir peritajes pendientes a cargo de la PDI.

Además, a petición de la defensa de Llaitul Pezoa, se fijó la audiencia para discutir el cierre de la investigación para las 09:05 horas, del 12 de enero.

Ernesto Llaitul, Ricardo Delgado y Esteban Henríquez cumplen la cautelar de prisión preventiva en el CCP de Biobío. El 27 de noviembre estos detenidos, además de Héctor Llaitul, anunciaron el inicio de una huelga de hambre. El ayuno es en respaldo a otros presos de la CAM, recluidos en el Complejo Penitenciario de Valdivia, entre quienes se encuentra Pelentaro Llaitul –hijo y hermano de Héctor y Ernesto Llaitul, respectivamente–, quienes piden su traslado de Valdivia al Centro de Cumplimiento Penitenciario de Temuco.

El trío detenido en el CCP de Biobío también ha solicitado su traslado de esa cárcel al CCP de Concepción. Sin embargo, el pasado 9 de diciembre Gendarmería recomendó mantenerlos en el CCP de Biobío, al considerar que ésta es una “unidad acorde al perfil de los internos, que cuenta con las características de seguridad, infraestructura y espacios físicos para poder contener a los reclusos en mención, y así poder evitar la ocurrencia de algún evento crítico que pudiese poner en riesgo su integridad física, como así también la de sus pares o del personal a cargo de su custodia”. 

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