Con un llamado a combatir a los “contrarevolucionarios”. De esta forma, el órgano oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, Granma, hizo un llamado a la represión de los manifestantes que durante el domingo protagonizaron una de las mayores movilizaciones del país en los últimos 60 años. En su edición del lunes 12, el medio no mencionó las convocatorias realizadas durante la jornada del domingo, sino más bien, acusó la intervención de parte de Estados Unidos y convocó a los civiles a hacer frente a quienes están contra la “revolución”.

El domingo, en una masiva jornada de movilización, miles de cubanos inundaron las calles de la isla con banderas y gritos a favor de la libertad. Las consignas que pedían el fin de la dictadura se escucharon en las principales ciudades del país: La Habana, Artemisa, Mayabeque, Matanzas, Cienfuegos y Santiago de Cuba.

Para Granma, los gritos no fueron suficientes, sino que se trata de «la más reciente provocación orquestada por grupúsculos contrarrevolucionarios». El diario, en la nota titulada «A la Revolución la defendemos ante todo», solo hizo referencia a los dichos del Presidente de Cuba Miguel Díaz-Canel quien culpó a Estados Unidos de generar la ola de manifestaciones. Según el mandatario, al país norteamericano le ha molestado –durante 60 años– el ejemplo de la Revolución Cubana.

«Estamos convocando a todos los revolucionarios de nuestro país, a todos los comunistas, a que salgan a las calles en cualquiera de los lugares donde se vayan a producir estas provocaciones hoy, desde ahora y en todos estos días», dijo ayer el Presidente de Cuba

Asimismo, según comentaron en Granma, Miguel Díaz-Canel llegó ayer hasta la provincia de Artemisa para conversar con los habitantes ante “la provocación de un grupo de contrarrevolucionarios que intentaron subvertir el orden mientras Cuba se bate no solo con la Covid-19, sino también –y desde hace más de 60 años– con el bloqueo económico-comercial y financiero que mantiene el gobierno de los Estados Unidos”.

La publicación de Granma dista de lo dicho por diversas organizaciones y activistas de DD.HH. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos dijo haber recibido informes sobre el uso de la fuerza y agresiones durante las protestas en Cuba y lamentó las “reacciones estigmatizantes por parte de altas las autoridades contra personas que se manifiestan”. Mientras el director de Human Rights Watch (HRW), José Miguel Vivanco, criticó que el Presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, llamara a sus seguidores a salir a la calle para enfrentar a quienes protestan: “No solo es irresponsable, es criminal, no hay disposición al diálogo. Refleja no solo una actitud represiva, sino que un total desconocimiento de las condiciones de vida y realidad de los cubanos”.

El Presidente de Estados Unidos Joe Biden reaccionó ante las afirmaciones de Díaz-Canel, y le pidió que “escuche a su pueblo y atienda sus necesidades”. “Estamos con el pueblo cubano y su claro llamado a la libertad”, dijo Biden.

La crisis sanitaria

Las protestas en Cuba se dan en medio de la crisis sanitaria, falta de insumos, personal médico agotado y estructuras colapsadas.  Estos son algunos de los factores que causaron que el sistema hospitalario, en varias provincias de la isla, se viniera abajo de manera alarmante. El control de la pandemia también estaría entre las razones de las protestas que comenzaron ayer de forma virtual con la etiqueta #SOSCuba en Twitter.

José Daniel Ferrer describió la “tragedia” que actualmente vive el país y lamenta que los ciudadanos cubanos estén muriendo por la falta de atención inmediata, en un reportaje publicado por El Líbero. 

Al respecto, Rosa María Payá, también activista por los DD.HH. e integrante de la Fundación para la Democracia Panamericana, manifestó: “Raúl Castro y Miguel Díaz-Canel rechazaron las vacunas ofrecidas por Covax e impidieron de manera deliberada el proceso de inmunización de nuestra población, alegando que Cuba produciría su propias vacunas”.

“Hasta hoy, se niegan a entregar la información de los ensayos clínicos a la Organización Mundial de la Salud y la comunidad científica no tienen manera de comprobar la efectividad de la sustancia con que están inyectando a los cubanos. Mientras tanto en mi país los contagios y las muertes alcanzan cifras récord”, reclama Payá.

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