El Consejo Constitucional terminó este miércoles de votar y despachar todos los artículos del borrador de Constitución. El texto será entregado a la Comisión Experta el sábado, iniciándose así la última etapa del proceso, previo al plebiscito, donde los plazos son más estrechos y las discusiones más intensas.  

En Mirada Líbero conversamos con la consejera constitucional y presidenta de Evópoli, Gloria Hutt, quien adelantó su posición respecto del texto y destacó que éste “tiene una gran contribución y muchas mejoras”.

Si bien señaló que “como presidenta de partido no puedo tomar una postura hasta que la converse y la someta a votación del consejo general, sería absurdo que, después de todo lo que hemos trabajado y de las cosas que yo misma considero que son beneficios, pudiéramos no apoyar este texto. Pero tengo que ser respetuosa con la institucionalidad del partido”.

En esta línea, destacó que el trabajo del Consejo Constitucional se ha traducido en “compromiso con nuestro país, que tiene mucho valor, independiente de que es esperable que distintos sectores tengan distintas opiniones, ha habido una gran dedicación y los contenidos hasta ahora son un aporte. Está lleno de innovaciones, en el equilibrio del sistema político, la descentralización, la modernización del Estado, participación ciudadana, derechos sociales, son cosas que no habíamos visto nunca en la Constitución, y creo que eso tiene un enorme valor”.

También le respondió a la consejera del Partido Comunista, Karen Araya, quien en una entrevista radial señaló que “nos parece que el texto, lo que se ha votado en el pleno, no es bueno para Chile”.

Al respecto, Hutt indicó que “es evidente que para ellos el texto ideal es el que se rechazó el año pasado. Y este texto está a una gran distancia de aquello, entonces no esperaría un respaldo. De hecho, muchas de las votaciones de los últimos dos días fueron por 48-2, en que 48 estábamos de acuerdo y solo los militantes comunistas en contra. Así que no es una sorpresa”.

Sostuvo: “No veo dónde puede hacerle mal al pueblo de Chile la garantía del Estado en derechos sociales. No sé cómo le podría hacer mal al pueblo de Chile un plan de salud universal que no discrimina por sexo, por preexistencia o por edad. No sé cómo le podría hacer mal al pueblo de Chile un incremento sustantivo en la participación ciudadana, poder proponer proyectos, iniciativas derogatorias de ley, foros ciudadanos. No sé cómo podría hacerle mal al pueblo de Chile la descentralización consagrada en la Constitución. No veo cómo puede hacerle mal al pueblo de Chile todas las medidas de estabilidad democrática para la gobernabilidad, que los partidos tengan una mejor disciplina, que los parlamentarios estén sujetos al rendimiento objetivo de su trabajo, que los partidos sean más representativos. Me cuesta ver dónde hay un perjuicio para el pueblo de Chile en esas medidas”.

“La Constitución tiene que tener identidad”

Muchas de las críticas que se le hicieron al Consejo Constitucional, incluso antes de que comenzara su trabajo, fueron que esta sería una Constitución identitaria; críticas que también vinieron desde ex presidentes, como Michelle Bachelet y Ricardo Lagos, quienes estuvieron presente en el Consejo luego de haber sido presentadas las enmiendas por parte de las bancadas.

Para la consejera, esto “en alguna medida sí se logró dar vuelta, pero no completamente. Y es uno de los desafíos actuales, todavía tiene elementos que reflejan una postura valórica de un sector, y particularmente la postura de Republicanos, que es un partido que tiene un elemento confesional”. Aún así, señaló que “me parece que si nosotros pudiéramos despejar esos elementos valóricos de la Constitución, la haríamos mucho más amplia y más representativa del sentir mayoritario”.

En este sentido, destacó que “se necesita mucha generosidad, que es la que vimos en la Comisión Experta, donde hubo muchos dispuestos a hacer concesiones para que el texto fuera transversal, y por eso hubo votación unánime”.

Hutt afirmó que las dificultades “están en esos nudos que reflejan las expectativas de cada uno para que la visión de la sociedad que cada uno defiende legítimamente quede reflejada. Pero necesitamos que la Constitución sea el marco que acoja todas esas visiones, entonces por eso el desafío es bien importante: tiene que ser una Constitución que tenga identidad, y que esa identidad no necesariamente sea reflejo de un partido, sino de un objetivo de país. Creo que ahí el hecho de plantearse como un estado social y democrático de derechos es, por ejemplo, una forma de tener una identidad constitucional sin que necesariamente sea la identidad de un partido”.

De esta forma, la consejera aseguró que “falta pulir también algunas cosas más operacionales, y si se logra destrabar eso y se deja una definición que recoja esas inquietudes, podríamos tener un texto muy bueno. Porque en todo esos temas que no tienen esa capa valórica, hay un tremendo avance”.

“Estoy expectante, soy optimista por naturaleza, pero estoy consciente de las dificultades, y creo que aquí se requiere mucha generosidad, mucha visión de largo plazo, mucho amor por Chile, mucha capacidad de ceder, y eso cuesta, especialmente en el ambiente político, cuando hay elecciones cerca. El desafío es cuánto realmente uno está dispuesto a ceder por el bien del país, cuánto somos capaces de mostrar que nos importa más el bien del país completo, que el interés de cada uno de los partidos”, manifestó.

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1 Comment

  1. Cuesta seguirla, la primera mitad de la entrevista va rumbo norte, en segunda mitad gira al oeste, casi suroeste…….

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