Nuevamente el centro de Santiago vivió jornadas de violencia esta semana, con disturbios en los alrededores de liceos emblemáticos, lo que el martes dejó a cuatro militares heridos quienes fueron atacados por encapuchados que habrían salido del Internado Nacional Barros Arana (INBA), que lanzaron piedras al cuartel de la División de Ingenieros del Ejército.

Ayer se registraron nuevos incidentes con lanzamiento de bombas molotov.

Esto se enmarca dentro de un contexto de violencia que se vive en los alrededores de establecimientos de la comuna de Santiago donde ya es común ver a los “overoles blancos”, quema de buses y mobiliario público destruido.

En un nuevo Especial Mirada Líbero el exministro de Educación y actual director del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello, Raúl Figueroa, conversó sobre este tema.

«Esto es una señal más del deterioro de algunos liceos emblemáticos de Santiago»

«Son hechos graves, que lamentablemente no son una novedad, se vienen arrastrando hace muchísimo tiempo, son una señal más del deterioro de algunos liceos emblemáticos de Santiago. Y da cuenta de una cierta incapacidad de abordar el tema de la violencia», analiza el exministro Raúl Figueroa.

Subraya uno de los factores que inciden en esto: «Hay una lamentable normalización de la violencia, que se hizo patente desde hace bastante tiempo, a partir de octubre de 2018. Esto afectó de manera muy profunda al sistema escolar». Y agrega que ya desde antes se veían «actos de violencia en estos mismos establecimientos».

«Hay una lamentable normalización de la violencia»

El actual director del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello sostiene que «hay una normalización de interrupción del proceso educativo en estos liceos». Por eso señala que es urgente «entregarle a los directores atribuciones claras y concretas para que puedan ir gestionando lo que ocurre».

Figueroa explica que «esto tiene diversas causas, pero hay ciertos elementos que se van repitiendo. Tradicionalmente en Chile los liceos emblemáticos han tenido un rol en la movilización, en el impulso de cambios, pero ese rol, que es positivo, se fue desdibujando, y se fueron quedando sin herramientas y sin propósitos. Queda la idea media romántica de que las comunidades de estos liceos tienen un rol que jugar, pero cuál es ese rol… eso se va perdiendo».

«Si se busca enaltecer la educación pública, estos movimientos en nada contribuyen a ese objetivo. Si se busca mayor inversión en infraestructura, el Instituto Nacional es de los que más recursos ha recibido en los últimos 10 años en el país. Y queda la violencia, como un fin en sí mismo», agrega.

Sobre el rol del Gobierno en esto, el exministro señala que «la violencia fue validada por quienes hoy tienen la obligación de ponerle freno».

«Muchos de quienes están en el Gobierno se resistieron a legislar sobre Aula Segura»

Figueroa tuvo un rol clave en la ley Aula Segura que impulsó el gobierno del ex Presidente Piñera. «Yo era subsecretario cuando hubo focos fuertes de violencia y dimos una respuesta legislativa, a través de la ley Aula Segura, para entregarle herramientas claras a los directores de los establecimientos educaciones para gestionar y tomar medidas que implicaran una sanción para los violentistas», explica.

«Muchos de quienes están en el Gobierno se resistieron a legislar para darle herramientas a los directores de los establecimientos para que pudieran tener herramientas para tomar medidas contra la violencia», subraya.

«Eso te muestra dos almas, hoy las autoridades anuncian que hay que tomar medidas sancionatorias -lo que me parece correcto-, pero ellos mismos tenían una posición contraria».

Además, apunta que «tanta contradicción hace mucho más difícil la gestión del Gobierno hoy. Esa conducta de impedir la continuidad del proceso educativo causa mucho daño, fue un error, pero no es el momento de estar enrostrando. Lo fundamental es que las autoridades tengan una actitud clara de condenar la violencia».

«En esta violencia participan adultos que a veces no tienen vínculos directos con los establecimientos»

Sobre quiénes podrían ser quienes están avivando estas manifestaciones, el extitular de Educación plantea: «Obviamente hay movimientos con una raíz en el anarquismo, en generar caos y violencia, donde participan no solo jóvenes miembros de las comunidades educativas, sino que también adultos que en algunos casos no tienen vínculos directos con los establecimientos».

Añade: «Existen antecedentes que permiten concluir que esto no es un movimiento exclusivo de estudiantes, sino que existen vínculos con adultos, que facilitan este ejercicio de la violencia, ya sea proveyendo de material incendiario, guardando ese material».

«Tanta contradicción le quita piso político a quienes hoy tienen que tomar decisiones»

El exministro se refiere también al proceso de desmunicipalización de los colegios que está en marcha.

«Esa es una reforma del segundo gobierno de la Presidenta Bachelet, que tocó implementar en el segundo gobierno del Presidente Piñera. Nosotros en su minuto promovimos la prórroga, para poder perfeccionar la implementación de esta reforma muy compleja, y quienes estaban en la oposición se negaron a extender el plazo».

«Curiosamente, hoy quienes gobiernan presentan como una gran iniciativa la necesidad de extender el plazo», comenta. «De nuevo, vemos estas contradicciones (…) tanta contradicción le quita piso político a quienes hoy tienen que tomar decisiones».

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