Polémica generó la decisión del gobierno del Presidente Gabriel Boric de disminuir en un 32,9% los fondos asignados para los Liceos Bicentenario, que fueron creados durante el primer gobierno de Sebastián Piñera y que actualmente cuentan con una red de 320 establecimientos acreditados.
Este anuncio generó dudas sobre la continuidad del programa, especialmente tras los dichos del ministro de Educación, Marco Antonio Ávila, quien en una entrevista con T13 Radio, afirmó que el programa de Liceos Bicentenario entrará en una “etapa de evaluación”.
En un nuevo «Especial Mirada Líbero«, el exministro de Educación del segundo gobierno de Piñera, Raúl Figueroa, y actual director ejecutivo del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello, conversa sobre estos acontecimientos.
«El Gobierno en esto ha sido muy errático«
«Estos son liceos basados en proyectos educativos centrados en la alta exigencia, en las altas expectativas de sus alumnos, en el compromiso de toda la comunidad educativa para conseguir los resultados propuestos, lo que ha permitido posicionarlos con muy buenos resultados, por lo que son preferidos por las familias chilenas», explica Figueroa.
«El gobierno en esto ha sido muy errático, se han dado diversas declaraciones, que es un programa que se va a terminar, luego que se le va a dar continuidad, y después que se va a evaluar… Son declaraciones erráticas que confunden, que generan incertidumbre en las expectativas de las familias«, sostiene.
«Es fundamental que el apoyo a los Liceos Bicentenario se mantenga»
Respecto a los dichos del ministro de Educación, Marco Antonio Ávila, de darle continuidad a los Liceos Bicentenario, Figueroa afirma que «esperamos que esas declaraciones tengan un correlato específico en la gestión del ministerio y que se mantenga el apoyo permanente a los establecimientos».
«Una cosa distinta tiene que ver con el presupuesto, es una baja razonable en cuanto a que no hay nuevas convocatorias, y en eso no hay dificultad, pero las dudas fuertes tienen que ver con la continuidad del proyecto y tener claridad si el apoyo constante se va a mantener. Es fundamental que ese apoyo se mantenga», dice.
«Las autoridades no comprenden la esencia de los Liceos Bicentenario«
El ex ministro de Educación agrega que «acá a veces se generan conflictos artificiales, se dice que hay que eliminar los Liceos Bicentenario, porque todos los liceos tienen que ser de calidad… por supuesto que todos los liceos tiene que apuntar a la mayor calidad posible (…) no hay ninguna incompatibilidad en eso».
«Las autoridades no comprenden la esencia de los Liceos Bicentenario. Se dice que seleccionan a sus alumnos, y la selección está prohibida en el sistema educativo. Se dice que son elitistas, cuando el nivel de vulnerabilidad de sus estudiantes es cercano al 90%. Se dice que funcionan distinto porque tienen más recursos, pero se financian con los recursos de la subvención escolar… lo que sí es cierto es que tienen mejores resultados», añade.
«Hay una mirada ideológica y desinformada«
A juicio de Figueroa, el gobierno tiene «una mirada ideológica y desinformada, desconocen los resultados. Desde el origen, se instaló un mito con los Liceos Bicentenario, para generar una disputa ideológica».
«Hay una lógica ideológica de homogeneizar el sistema, y los Liceos Bicentenario muestran que con mecanismos distintos se pueden lograr resultados. Son una buena muestra de que la homogeneización del sistema no es la respuesta«, dice.
Explica también que «con el tiempo todo el país fue encontrando en los Liceos Bicentenario una respuesta concreta, exitosa, precisa, para mejorar la calidad de la educación pública y se generó un respaldo transversal, sin color político. Ha llegado el momento de que lo que es siempre un discurso, de que la educación debe ser una política de Estado, se materialice en hechos concretos«.
En ese sentido, sostiene que «los discursos erráticos en esta materia generan confusión y hoy estamos en una polémica que espero se termine pronto, con el gobierno dando señales claras de que políticas de Estado que son exitosas en materia de educación de calidad, se mantienen, se potencian y se proyectan en el tiempo».
«No existe agua en la piscina para terminar un programa como este»
Respecto de la continuidad de estos liceos, el ministro es auspicioso: «Creo que simplemente no existe agua en la piscina para terminar un programa como este. Es muy fuerte el apoyo de las familias y de las comunidades».
«Hay mucho cariño en torno a los Liceos Bicentenario, por lo tanto, más allá de lo que el gobierno quiera hacer, creo que es políticamente inviable ponerle término a un programa exitoso. Sería un profundo error (…) a estos proyectos hay que darles apoyo y continuidad, y no ponerles la lápida como de alguna manera se intentó de instalar», agrega.
«Yo le tengo mucho aprecio al ministro, pero está equivocado»
Por último, Figueroa le responde al ministro Ávila, quien dijo que hubo una “tensión que fue inexistente» respecto al regreso a clases en Chile en el contexto de la pandemia en los años 2020 y 2021.
«Yo le tengo mucho aprecio al ministro, pero está equivocado en su percepción. En el segundo semestre de 2021, no solo entregamos recursos que hoy no se han vuelto a entregar, además estábamos en una fase gradual de retorno. No tuvo nada de artificial una acusación constitucional que se presentó en mi contra por hacer ese esfuerzo. Hubo una oposición radical en contra de abrir los colegios, que se tradujo en proyectos de ley (…). Fue una oposición muy radical y muy mezquina».
