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Publicado el 30 de septiembre, 2018

El otro frente de Sharp: La rebelión del concejo municipal

Autor:

Bastián Garcés

Tras el quiebre con La Matriz, plataforma que lo llevó a la alcaldía, la figura del Movimiento Autonomista vive una tensa relación con la mayoría de los concejales de Valparaíso. Poca comunicación, mala gestión y autoritarismo, acusan los representantes comunales.

Autor:

Bastián Garcés

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«Hemos demostrado que la ciudadanía organizada es la más capacitada para provocar los grandes cambios», señaló el Pacto Urbano La Matriz el 24 de octubre de 2016, un día después de que su candidato, Jorge Sharp, ganara la alcaldía de Valparaíso. El dirigente del Movimiento Autonomista se impuso, con el 53,8% de las preferencias, al UDI Jorge Castro, que buscaba la reelección, y a la carta de la Nueva Mayoría, Leopoldo Mendez.

Pero pese a la alegría inicial, con el pasar de los meses se produjo un quiebre entre el nuevo alcalde y La Matriz. Uno de los ejes de la campaña de Sharp fue gobernar la ciudad con quienes le habían entregado su apoyo y colocar en el municipio personas con capacidades técnicas e identificadas con el puerto. Algo que, según cuentan cercanos a la alcaldía, no se cumplió.

Solamente dos puestos claves en el municipio fueron ocupados por integrantes del Movimiento Valparaíso Ciudadano, uno de los componentes claves de La Matriz. Marcelo Garrido, el coordinador entre la campaña y el movimiento, fue designado gerente de la Corporación Municipal de Valparaíso (Cormuval), mientras que en la Secretaría Comunal de Planificación (Secpla) quedó a cargo el sociólogo Patricio Rozas, quien según cuentan participantes de la campaña fue uno de los principales artífices del programa de Sharp.

No obstante, Rozas solamente estuvo tres meses en su puesto. A mediados de abril de 2017 se produjo la salida del sociólogo en medio de un conflicto a raíz de que el director de la Secpla no quería finalizar contrato a cuatro funcionarios de la secretaría que provenían de la gestión de Aldo Cornejo.

En su reemplazo asumió Tania Madriaga, militante autonomista, encargada política. El nombramiento de Madriaga produjo resquemores en los integrantes de La Matriz, ya que Madriaga se integraba a un municipio en el que ya estaba ejerciendo funciones su pareja y también integrante del MA: Rodrigo Ruiz, hermano de Carlos Ruiz -uno de los artífices intelectuales de Izquierda Autónoma-, y fundador de El Desconcierto. «La salida de Ruiz de El Desconcierto coincide con su nueva residencia y trabajos en la ciudad de Valparaíso, motivada por su participación en la mesa política del Movimiento Autonomista», señaló el medio digital a principios de julio del año pasado. Dos días después Ruiz presentaba el nuevo logo de la Cormuval en su calidad de director de comunicaciones del organismo.

Otros militantes autonomistas que han llegado a trabajar al municipio son los ex candidatos a diputados por Concepción y Temuco, Camilo Riffo -hijo de Paula Quintana, ex ministra de Planificación durante el primer gobierno de Michelle Bachelet-, y Felipe Valdebenito, respectivamente. El primero se desempeña como funcionario a honorarios realizando estudios territoriales para el programa de mejoramiento del espacio público, mientras que el segundo es periodista de la Corporación Municipal de Valparaíso.

El cese de las funciones de Rozas no solamente produjo la molestia de La Matriz, sino que también la de integrantes del concejo municipal. «Quiero expresar mi más profunda decepción, en la decisión que usted tomó al desvincular al ex Secpla», señaló la edil Ruth Cáceres (RN) en la sesión del 17 de abril de 2017. «Considero que era la persona idónea que tenía el Municipio por primera vez, y que en 4 meses realizó innumerables cambios en la Secpla», continuó Cáceres. Se trató de uno de los primeros desencuentros entre Sharp y el concejo municipal.

«Poco a poco se acaba la luna de miel»

Junto a la máxima autoridad comunal, La Matriz logró obtener dos cupos en el concejo municipal: los arquitectos Daniel Morales y Claudio Reyes. El resto de los asientos fue integrado por dos UDI, una RN, dos DC, una independiente cercano a la NM, una PPD y un PC. Si bien varios miembros de la instancia concuerdan en que se trataba de una gestión en minoría, había disposición y votos para lograr acuerdos en materias importantes. No obstante, dicen que la administración y la forma de llevar los concejos de Sharp terminó por minar esta posibilidad.

Una muestra de esto ocurrió a principios de febrero de este año, el concejo tenía que aprobar la propuesta para modificar el Plan Regulador, no obstante en la instancia solamente una concejal apoyó al alcalde: Ruth Cáceres. De esta forma la votación término 9 a 2 contra Sharp. En el otro bando se formó una coalición que abarcó desde los concejales de la UDI hasta los de La Matriz. Si bien el alcalde pudo sacar adelante su proyecto a mediados de mayo, en agosto el dirigente autonomista volvió a sufrir otro revés.

Fue en la sesión del 8 de agosto cuando el concejo discutió sobre apoyar o no el desalojo de una toma de terreno. Muchos de quienes conocieron esa sesión, señalan que representa el estado en que se encuentra el ambiente en el municipio.

En la ocasión Sharp fue el único que estuvo en contra de realizar esta acción y se produjeron fuertes intercambios de opinión, en el que el alcalde llegó a señalar: «Aquí hay manejo político vecinos, los han manejado políticamente durante dos meses». Mientras que el concejal Barraza le respondió: «No transforme esto en un punto político». Y ante la postura del alcalde, agregó: «Bueno, si usted no quiere apechugar, apechugamos nosotros pues alcalde».

En otro momento de la sesión, el concejal Luis Soto le enrostraba a Sharp: «Lo que está haciendo usted alcalde, se está desvinculando de una responsabilidad administrativa que le corresponde a usted», en relación a unos trámites necesarios para el desalojo de la toma. «Alcalde, ya pues, no puede seguir así, lavarse las manos, tiene que hacer las cosas, se requiere que tenga la voluntad pues», agregó la concejal Cáceres.

A casi dos años de gestión del dirigente del MA, los concejales evalúan críticamente su administración. Mirada que no distingue colores políticos. «Su estilo hegemónico y sectario le ha permitido instalar solo una alcaldía autonomista, lejos del slogan de alcaldía ciudadana», señala el Marcelo Barraza (DC), y agrega que «lo más difícil es una notoria precarización del plan de la ciudad, nunca antes hubo 4 homicidios en plena Plaza Aníbal Pinto en un año y fundamentalmente las dificultades ocurren por un profundo desconocimiento de la ciudad de él y su equipo». Aspecto con el que concuerda su par Ruth Cáceres, quien indica que ha faltado una mayor determinación para poder tratar estos temas.

En tanto Carlos Bannen (UDI) comenta que «poco a poco se acaba la luna de miel». Por otra parte, Luis Soto, también de la UDI, comenta que Sharp «generó demasiadas expectativas respecto a lo que comprometió en su campaña y al cumplir dos años de sus gestión, está muy complicado tanto en la gestión interna del municipio como las expectativas que generó en la ciudadanía».

Aunque las críticas se producen también en el otro extremo político. Iván Vuskovic (PC), ha señalado constantemente que “el gobierno del alcalde Sharp está en deuda” y que “no hay voluntad de dialogar”. Yuris Zuñiga (Independiente) explica que la oposición al líder del MA ha traspasado las barreras ideológicas porque es un «tema de la ciudad de Valparaíso, no da siquiera para colocarse en ninguna posición ideológica. «No da para que nos peleemos entre nosotros», puntualiza.

Eugenio Trincado (DC) expresa que el alcalde «ha tenido problemas de relación con varios concejales, inclusive con los del Frente Amplio». Lo cual es ratificado por Daniel Morales, quien que fue electo por el mismo pacto que Sharp. «No existe comunicación entre la alcaldía y el concejo», indica. En tanto, el otro concejal de La Matriz, Claudio Reyes, señala que «no ha existido un trabajo que pudiéramos llamar de equipo sino más bien han primado las posturas individuales por sobre un trabajo colectivo». Ha faltado un trabajo más mancomunado en la perspectiva de encontrar los mejores acuerdos para una ciudad que necesita de los grandes consensos para salir adelante», enfatiza.

Aunque no solamente el alcalde tiene que enfrentar una oposición el concejo. A principios de esta semana, el diputado Andrés Celis (RN) presentó a la Contraloría Regional de Valparaíso un oficio para que el organismo investigue presuntas irregularidades en al menos 180 incorporaciones que ha realizado la gestión del dirigente autonomista desde su llegada al municipio.

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