Duras críticas ha recibido el gobierno desde que anunció que este 21 de julio se realizará en Santiago la cumbre “Democracia Siempre”, instancia a la que la administración de Gabriel Boric invitó a participar sólo a presidentes de izquierda, entre los que confirmaron Gustavo Petro (Colombia), Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil), Yamandú Orsi (Uruguay) y Pedro Sánchez (España).
La oposición ha enfocado sus dardos en el sesgo ideológico del gobierno al sólo invitar a “una izquierda extrema”, que en algunos casos incluso ha tenido una mirada condescendiente con la dictadura de Nicolás Maduro.
“Les faltó invitar al Ayatolá” dijo el exministro Gerardo Varela, advirtiendo que los asistentes “son una tropa de perdedores que no han logrado nada útil para sus países” y que el canciller Alberto van Klaveren “debería renunciar si tuviera algo de sentido patrio”.
Asimismo, desde Chile Vamos y republicanos han advertido que la cumbre de Boric puede ser utilizada por el Ejecutivo para hacer intervencionismo electoral en favor de la candidata presidencial oficialista, Jeannette Jara.
La alarma se encendió este domingo, cuando la militante del Partido Comunista -colectividad que en su último congreso de enero sostuvo que “la democracia es un instrumento formal y burocrático” (ver aquí) y que históricamente ha defendido a las dictaduras de Cuba y Corea del Norte- recibió elogios del propio Petro, quien celebró el primer lugar que alcanzó en la encuesta Cadem.
Jara no tardó en contestarle: “Yo agradezco sus saludos. Sé que formamos parte del mismo mundo progresista, pero estoy concentrada en nuestro país y en el modelo que queremos para Chile».
Los cuestionamientos de Jara a Piñera
La postura de Jara en estos días difiere de la que tuvo en marzo de 2019, cuando en su rol de panelista de un programa radial, lanzó duras críticas al entonces Presidente Sebastián Piñera por realizar la primera cumbre de Prosur en Santiago, en la que participaron representantes de la mayoría de los países de Sudamérica, como se aprecia en la foto de portada.
“Hay un dejo de improvisación, aunque hayan venido varios países. Este encuentro no es una política de Estado que se haya discutido, que Chile se haya hecho parte. Más bien parece propio de la agenda del Presidente Piñera, a partir de lo que pasó en Cúcuta, y que quedó tan compleja la posición internacional de Chile”, dijo el 25 de marzo de 2019 en el programa Agenda Propia de Bío Bío.
“Se han politizado las relaciones exteriores del país. Y yo creo que eso es dañino, que le hace mal al país, porque una de las cosas en que hemos podido estar de acuerdo es en cómo Chile había conducido sus relaciones internacionales y eso había sido meridianamente transversal. Pero hoy día se hace una suerte de grupo de amigos que comparten una misma ideología, declarándose de forma bastante curiosa, no ideológicos. Se deja el multilateralismo a la suerte de la composición política”, agregó.
Lo cierto es que en la cumbre realizada en Santiago el día 22 de marzo de ese año estuvieron los presidentes Mauricio Macri (Argentina) Iván Duque (Colombia), Jair Bolsonaro (Brasil), Lenin Moreno (Ecuador), Mario Abdo (Paraguay), Martín Vizcarra (Perú) y el representante de Guyana, George Talbot, quienes firmaron una declaración conjunta en la que reafirmaron la propuesta de crear un espacio de diálogo regional “que tiene como objetivo principal recalcar la cooperación entre los países para lograr un mayor crecimiento, progreso y desarrollo”.
Asimismo, el gobierno del Presidente Piñera invitó a participar a países como Bolivia y Uruguay. El primero mandó un representante, pero no firmó la declaración conjunta. Desde Montevideo, en tanto, declinaron asistir. El único país no invitado fue Venezuela.

Así es el PC y los comunistas qué juran respetar esos «principios»….