Por primera vez desde que llegó a La Moneda, el Presidente José Antonio Kast hizo un llamado al orden públicamente al oficialismo.
“En los medios de comunicación y también en algunos sectores políticos, hay diversas materias de discusión que van copando la agenda”, pero que “no siempre aportan”, dijo en el marco del 107° aniversario de la Cámara de Comercio de Santiago (CCS).
Aunque no puntualizó nombres ni partidos, para nadie fue un misterio que entre los destinatarios del mensaje estaba el Partido Republicano. Esto, tras unas semana que estuvo marcada por la propuesta del presidente de esa colectividad, Arturo Squella, de privatizar Codelco, lo que enredó la agenda del Ejecutivo, que tuvo que salir a decir que esa medida no está entre sus planes.
“¿Serán algunos de esos temas los que debieran estar primando en la agenda? ¿En las ocupaciones principales que tenemos que tener?”, cuestionó Kast, enfatizando que “la agenda de los chilenos es la agenda del gobierno”.
La molestia del Presidente con el partido que fundó tiene como trasfondo un debate que se abrió hace algunas semanas cuando el Mandatario se reunió con la bancada de senadores y diputados en Cerro Castillo.
La reunión en que Kast y el partido fijaron posiciones
El encuentro se dio en medio de la tensión que generó la acusación constitucional contra el exministro Nicolás Grau, que el partido levantó sin el respaldo del resto del oficialismo, episodio que se sumaba a la arremetida de Squella un mes atrás en contra del jefe del segundo piso, Alejandro Irarrázaval.
Con ese telón de fondo, el Presidente inició una cruzada para calmar los ánimos en el Partido Republicano que incluyó el encuentro en Cerro Castillo. Ahí, los representantes republicanos le plantearon a Kast que la colectividad no estaba jugando un rol protagónico, que no marcaba pauta y que se estaba mimetizando con Chile Vamos, lo que podía tener consecuencias en el futuro electoral del partido, especialmente frente al PNL o el PDG, partido que sí se veía instalando temas frente a la ciudadanía.
Incluso en la conversación le habrían pedido más espacio para desplegar la agenda republicana, poniendo sobre la mesa temas como el de Codelco, los indultos a Carabineros o la ley antipitutos.
“También tenemos derecho a poner la agenda ideológica de un sector importante de la población”, dijo el diputado Agustín Romero ayer en TVN.
La respuesta del Mandatario, sin embargo, habría sido contundente. Quienes participaron de la cita, aseguran que Kast recalcó que la primera prioridad es hacerse cargo de las urgencias que se le prometió a la ciudadanía y que la clave para que al Partido Republicano le vaya bien, es que al gobierno le vaya bien.
El Presidente les habría enfatizado incluso que es imposible separar el éxito o fracaso del gobierno con el del partido, ya que para el electorado y la ciudadanía son ellos el partido ancla y los que ganaron la elección y que es clave que confiaran en las decisiones que se estaban tomando.
La idea choca con la tesis que se ha planteado al interior de la tienda, respecto a que este no es un gobierno propiamente republicano, sino que un gobierno de emergencia, por lo que la colectividad tiene espacio para levantar su agenda propia.
Dos días después de esa reunión, el Presidente participó en el consejo general de la colectividad, donde señaló que ser gobierno «requiere responsabilidad, requiere disciplina, requiere lealtad, requiere generosidad y lo que yo siempre pido es confianza».
Elecciones internas y el rol de Squella
El tema y la autonomía que pide el partido ha levantado alertas en La Moneda, donde buscan que el Mandatario retome influencia en la colectividad, especialmente en el contexto de elecciones internas que enfrentará el partido a fin de año, pero que ya activó conversaciones y debates respecto al futuro que deben seguir.
«Estoy disponible para encabezar una lista en diciembre», confirmó Squella a La Segunda este viernes, despejando las dudas respecto de si buscaría continuar en el cargo.
En el partido aseguran que parte de las declaraciones de Squella tienen que ver con perfilarse para un próximo mandato y dar una señal a las bases del partido que no están cómodas con el lugar de la colectividad en el gobierno.
Una opción a Squella, dicen en republicanos, podría ser Antonio Barchiesi, asesor de confianza de Kast y miembro del segundo piso. Barchiesi, aseguran, sería una opción que podría darle tranquilidad al gobierno ya que a diferencia de Squella sería de la línea de que el partido mantenga sus diferencias de manera interna y no busque instalar temas de agenda propia.
En La Moneda temen que se abra una competencia en el partido que tensione aún más la interna, por lo que la idea es abogar por una lista de consenso.
