El mismo Pablo Iglesias lo ha confesado abiertamente: “Chile es el gran laboratorio político para la izquierda” o “el proyecto que representa Chile lo vemos con verdadera fascinación”. Así se ha referido el fundador de Podemos -partido español “primo hermano” del Frente Amplio- al gobierno que lidera el Presidente Gabriel Boric.

La visita que hizo este viernes para participar en el seminario organizado por la Universidad de Chile “Medios de comunicación y conflicto político: interpretaciones, narrativas y acciones en contexto de crisis institucional” es la segunda que realiza desde que el FA llegó a La Moneda.

Y el encuentro no fue la excepción: “Chile representa un paradigma político para la izquierda en todo el mundo”, dijo al comenzar su intervención. En su exposición pasó por la Unidad Popular, la dictadura, la recuperación de la democracia -con críticas a la Concertación incluidas- hasta llegar al estallido y el triunfo de Gabriel Boric en la presidencial. “Esto genera para la izquierda mundial una sensación como si se empezara a curar una herida abierta”, dijo antes de dar paso a su nueva cruzada que es el poder de los medios.

Es tal el involucramiento del ex vicepresidente del gobierno español con la política chilena que su presencia va más allá de las visitas que realice.

Además de la amistad que tiene con los líderes frenteamplistas desde que eran dirigentes estudiantiles, Iglesias tiene algo particular con el país. “Chile es muy importante y para la izquierda es un espacio de reflexión clave. Me dedico mucho tiempo a estudiar Chile”, dijo hace unos días en La Segunda.

La presentación en sociedad que Iglesias hizo del amigo de Boric y embajador en España

Tanto se “dedica” a uno de sus temas preferidos que fue el principal defensor del embajador chileno en España, Javier Velasco en los polémicos episodios que protagonizó en las últimas semanas. Uno de ellos fue cuando el militante de Convergencia Social se refirió a “los 30 años” como los responsables del estallido. Palabras que dijo en un seminario organizado por Nueva Economía Fórum en Madrid.

Antes de la intervención de Velasco, Iglesias lo “presentó en sociedad” y lo llenó de elogios. 

Tras valorar la generación de Boric que llegó al gobierno en marzo, señaló: “Es un inmenso honor para mí presentarles hoy a Javier (…).La designación de Javier como embajador de Chile fue una decisión del Presidente Boric. Para el Presidente de Chile las relaciones con España son una prioridad absoluta y por ello apostó por un profesional del derecho de su máxima confianza. Permítanme que les haga una confesión: no sé si hay muchos representantes diplomáticos del Estado chileno que tengan con el Presidente Boric la relación de confianza que tiene Javier Velasco. Llevan trabajando juntos muchos años, al menos desde su época como estudiantes universitarios, y la admiración y la amistad entre ellos es muy estrecha”.

Sobre el trabajo del representante de Chile, que llegó a Madrid en mayo, Iglesias agregó: “He podido seguir esas tareas de la embajada de cerca y comprobar su compromiso con la mejora de la relación de la embajada con la comunidad chilena en España”. 

Con ese nivel de cercanía no fue raro, entonces, que el fundador de Podemos saliera con todo a defender a uno de los mejores amigos de Boric, luego de que lo cuestionaran tras su crítica a los “30 años”. 

Para Iglesias, la “condena” que recibió Velasco fue “un ejemplo de violencia y acoso mediáticos”. Y aunque vino principalmente de la ex Concertación, el dirigente de Podemos apuntó a la derecha: “La derecha mediática chilena está borracha de poder tras su éxito en el plebiscito y adelantan sus líneas de combate ideológico hasta el punto de hacer un escándalo de que se diga que había desigualdad durante los gobiernos de la Concertación”.

Incluso más apasionado fue en el momento de blindar al embajador tras la polémica foto que circuló junto a su pareja. El hecho, que esta vez molestó en La Moneda -Velasco fue llamado desde la Cancillería “al orden y a la prudencia”– tuvo otra interpretación para el exdiputado español: “La derecha mediática chilena y sus perros en las redes despellejan al embajador en España y a su pareja por tener un gesto tierno. Los hipócritas dan asco en España, en Chile”.

¿Por qué ese interés particular de Pablo Iglesias con Chile y sus reiterados guiños a líderes del Frente Amplio? Es conocida su amistad y afinidad ideológica con dirigentes que se iniciaron en la política en sus luchas estudiantiles, pero en el último tiempo ha aumentado su injerencia en asuntos internos. Sumando ahora su presencia el viernes en el seminario de la Universidad de Chile

“Pablo Iglesias trata de ganar espacio y el Frente Amplio necesita alguien que les dé una nueva épica”

“Hay una combinación de expectativas de liderazgo, reinvención, posicionamiento político y, por qué no decirlo, quizás alguna expectativa económica”, señala Fernando Wilson, Doctor en Historia y académico de la Universidad Adolfo Ibáñez, sobre el interés de Iglesias en Chile.

Sobre el actual peso del fundador de Podemos, Wilson señala: “Hoy está en un punto muerto, está en un lugar donde ya no tiene campo de acción”. Más aún tras su salida del Gobierno que lidera Pedro Sánchez y la derrota que sufrió ante Isabel Díaz Ayuso para presidir la Comunidad de Madrid.

“Una oportunidad que se le presenta brillante a Iglesias es el inesperado triunfo del Frente Amplio y de Gabriel Boric en Chile”, explica el académico de la Universidad Adolfo Ibáñez. 

Pero con la derrota del Apruebo el 4 de septiembre, que implicó una derrota al proyecto del FA -considerando que ellos mismos dijeron que sin la nueva Constitución no podían sacar a adelante su programa- el rol de Iglesias sería otro.

“Pablo Iglesias les cura las heridas. Con su libro Medios y Cloacas viene a echarle la culpa a las fake news y a la ‘prensa dominada por los poderes fácticos de derecha’. Necesitan convertir otro fracaso más en un fracaso heroico”, señala Fernando Wilson.

Y agrega: “¿Qué puede ofrecer Pablo Iglesias? Argumentos para alimentar ese discurso. Iglesias no viene a vender fuerza política, viene a vender discurso e imagen. Porque acá en Chile nadie tiene mayor idea de las dificultades que tiene Unidas Podemos en España”.

Explica: “Hay un proceso de necesidades mutuas. Un Pablo Iglesias tratando de ganar espacio y un Frente Amplio que necesita alguien que les dé una nueva épica con la cual enfrentar los tres años y medio que les quedan”.

Ese espacio que buscaría Iglesias encuentra terreno fértil en Chile, o al menos en el oficialismo y en sectores afines. Y si no lo tiene, el ex vicepresidente del gobierno español se encarga de tenerlo. 

Un ejemplo de esto son sus redes sociales. Al revisar sus posteos en Twitter desde que asumió Boric, Pablo Iglesias ha hecho más de 100 menciones sobre Chile. El doble de las que hace sobre Argentina, donde también existe afinidad ideológica.

Además de las recientes defensas al embajador Velasco, el cientista político se embarcó en una pelea con el ex candidato presidencial José Antonio Kast.

Postea, también, a sus amigos, como cuando entrevistó al diputado Gonzalo Winter, quien asistió el viernes a su charla.

La Convención, críticas a los medios de comunicación chilenos, y las razones del triunfo del Rechazo han sido otro de sus temas de cabecera. “A mi juicio, la clave de que la voluntad de la mayoría chilena haya cambiado en estos meses no se debe a que la Constitución que se votaba fuera demasiado ‘de izquierdas’, sino a la acción sostenida en el tiempo de los principales actores ideológicos: los poderes mediáticos”, escribió tras la derrota del Apruebo.

Mortalmente parecidos: su mirada a los medios y la política que está desarrollando el gobierno de Boric

“He seguido muy de cerca el papel de los medios de comunicación chilenos, en esta campaña muy ideológica entre el Apruebo y el Rechazo, que ha ganado por goleada el Rechazo y donde creo que el rol de los medios de comunicación conservadores chilenos ha sido fundamental. Han arrasado a la izquierda. Han sido mucho más exitosos en la manera de definir los mensajes”, dijo Pablo Iglesias en entrevista con La Segunda.

Un discurso que ha repetido tanto en entrevistas como en seminarios. “Hasta que la izquierda no comprenda que si no se reequilibra la correlación mediática de fuerzas y que la pluralidad no sólo tiene que estar en el parlamento, si no que también en el ecosistema mediático, será muy difícil lograr sus objetivos”.

¿Cómo pretende que se logren estos objetivos? Iglesias apunta a la necesidad de una Ley de Medios junto con su postura de los tres tercios: un tercio de medios privados, otro de medios estatales y un tercer tercio de medios comunitarios que se financien con recursos públicos. 

En Chile ha sido el Partido Comunista quien más ha empujado hacia una Ley de Medios. Venía en el programa presidencial de Daniel Jadue, se intentó hacer algo similar en la Convención -sin éxito- y ahora es el mismo Gobierno, a través de la ministra vocera Camila Vallejo quien impulsa un plan sobre la materia. 

El 15 de julio la vocera firmó un convenio con las universidades de Chile, de La Serena y de La Frontera. “Junto a tres universidades públicas tendremos una mesa de trabajo para hacer un diagnóstico del sistema de medios actual, y diseñar las herramientas necesarias para el diseño de políticas públicas”, dijo Vallejo en esa ocasión.

“Promover el trabajo colaborativo con el objeto de brindar recomendaciones al ministerio por medio de un informe, que servirá de insumo para proyectar un plan de trabajo, que apunte a fortalecer dichas garantías por medio de la promoción de un ecosistema medial fortalecido, amplio y diverso, con perspectiva de género”. Se lee en el convenio del que decidió no participar la Asociación Nacional de la Prensa.

Iglesias también estuvo en Chile a mediados de abril. “No llegamos tan lejos como el Frente Amplio, como Gabriel, y lo miramos con admiración”, dijo en esa ocasión en entrevista con CNN.

En septiembre, para el plebiscito viajó Juan Carlos Monedero, cofundador de Podemos. El dirigente es otra de las visitas frecuentes de la izquierda española. Y en marzo, para el traspaso de mando estuvieron en Chile dos ministras de Podemos: Yolanda Díaz e Irene Montero. La titular del Ministerio de Igualdad, y pareja de Pablo Iglesias, se quedó unos días más, a diferencia de la delegación oficial de España, para sostener encuentros con dirigentes feministas, con la ministra Vallejo y la entonces presidenta de la Convención, María Elisa Quinteros.

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