En muchas oportunidades recurrimos a estadísticas históricas y actuales con el propósito de complementarlas con lo que se observa fuera de una planilla Excel. De esta manera podemos ubicarnos en qué nivel estamos en esta “jungla futbolística” y ponderar los resultados de la Roja en el tiempo, desde el pasado, al presente y al futuro mediato.
Un ejemplo: al observar cómo está jugando la selección brasilera en estas eliminatorias, aún no estando inspirada, es para replantearnos muchas cosas a la hora de la crítica y también para no deprimirnos. Haciendo una extraña comparación con el básquetbol, El Scratch de hoy se parece mucho a Los Harlem Globetrotters, equipo de baloncesto norteamericano que mezcla el entretenimiento con el juego verdadero. Mucho de nuestros lectores van a coincidir con esta comparación.
Cada cierto tiempo nuestra selección nos da alegrías inmensas que hace ilusionarnos con la idea que ahora sí que es cierto, y que la Roja se mantendrá por un largo periodo en la vitrina de las selecciones mundiales. Muchos tenemos grabado en el disco duro actuaciones memorables y mágicas, como el Mundial de 1962, también el cotejo Rusia 0 – Chile 0 jugado en Moscú, y naturalmente están las que hay que olvidar, hacer un click y enviar a la papelera.
Vamos a Chile 3 – Venezuela 0. Este partido en San Carlos estará en el disco duro de muchos, y no por lo extraordinario o por los pergaminos del rival, sino por la épica. Si se perdía y no se daban los resultados que se dieron en los otros compromisos, ni la calculadora nos salvaba de quedar fuera del Mundial.
Dicho esto, podemos asegurar que más importante que el triunfo es que aparecieron cuatro o cinco jugadores que “paso a paso” se están consolidando en esta transición tan esperada. No los nombraremos porque no sería justo y por otro lado para no quemarlos. En la redacción de deportes de El Líbero coincidimos en casi todos los que probablemente tomarán la posta de la Roja.
Al final se nos dio todo. No recuerdo haber estado tan lejos de clasificar a un Mundial y cuatro días después con posibilidades ciertas de una clasificación directa. Más que la “apretada” tabla de posiciones, es la mística que recuperó Chile dentro de la cancha y fuera de ella. Por ahora disfrutemos de esta enorme alegría. Ante Paraguay en Asunción, se juega la fecha N° 13, el día 11 –11 – 2021 (estos números son interesantes), y será otra historia. Estamos confiados que hay posibilidades reales de estar en Qatar, se viene una especie de “mini eliminatoria” de seis fechas en que siete selecciones empiezan prácticamente de nuevo. Podemos clasificar, vamos a por ella.
