“La del domingo fue una derrota electoral que tiene consecuencias que pudieran ser estratégicas si es que no se logra revertir esa derrota (…). Revertirla significa que exista una nueva Constitución porque quedarnos con la del 80 sería una derrota muy grande para el pueblo chileno”. 

Así se refirió ayer el presidente del Partido Comunista, Guillermo Teillier -en radio Nuevo Mundo, ligada a la colectividad- al amplio triunfo del Rechazo por sobre el Apruebo (62%-38%) en el plebiscito de salida cuando más de 7,8 millones de personas le dijeron “no” al texto elaborado por la Convención Constitucional.

Pero para el PC no es solo una derrota a revertir como dice Teillier. El fracaso de la Convención les llega directo a su ADN. Fue a mediados de mayo, en el Pleno del Comité Central del Partido Comunista donde definieron que el plebiscito era la “batalla de las batallas”.

“No cabe duda que la batalla de las batallas en estos próximos meses, es desplegar todos nuestros esfuerzos por aprobar la nueva Constitución elaborada por la Convención Constitucional, el próximo 4 de septiembre, fecha que tiene también un carácter simbólico porque es la fecha que en 1970, triunfó en las elecciones el compañero Allende”, se lee en las resoluciones de aquel Pleno.

No solo eso. En el Pleno hicieron un reconocimiento a los convencionales comunistas “quienes han aportado y defendido aspectos fundamentales de la nueva constitución obteniendo avances estratégicos para la democracia”. 

Es más, celebraron en aquella ocasión los temas que logró instalar el Partido Comunista en la Convención. Entre ellas: “la superación del Senado”, “las autonomías indígenas”, “avances en derechos sociales como el derecho a la vivienda, derecho al trabajo, titularidad sindical, negociación ramal; derecho a la seguridad social; educación pública, término del estado subsidiario”. 

A eso se suma que ideas similares ya las venían empujando en los años 90. En el programa de gobierno de Gladys Marín como candidata presidencial del PC, ya fomentaban: Asamblea Constituyente y Estado plurinacional.

Es decir, la derrota el 4 de septiembre fue una derrota de las ideas de la colectividad para una nueva Constitución, de ahí que las consecuencias para el PC aún no se han calibrado del todo.  

Pero, en lo inmediato, ya quedaron heridos figuras clave en este proceso como la diputada Karol Cariola y los exconvencionales Marcos Barraza y Bárbara Sepúlveda.

La opción de Cariola para presidir la Cámara que pende de un hilo

A comienzos de año, como es de costumbre, las bancadas acordaron los cupos de los partidos para liderar la testera de la Cámara de Diputados. El diputado Raúl Soto (PPD) seguiría como presidente hasta el 21 de octubre. Ese día, se supone asumiría el cargo Karol Cariola por el PC. Pero la histórica derrota del Apruebo de la que la diputada es rostro al haber sido coordinadora del comando le pesa. Y mucho.

Incluso quienes estuvieron a cargo de la campaña han recibido críticas desde sus mismas filas. El alcalde de Recoleta y excandidato presidencial del PC, Daniel Jadue, se refirió a «errores garrafales en el comando».

“Fue una de las voceras del Apruebo, y si bien su historia electoral está plagada de éxitos, en esta oportunidad le tocó perder. Claramente, pierde espacio para asumir la presidencia de la Cámara, especialmente frente a Raúl Soto, quien ha construido una base transversal de apoyo”, señala el analista político Mauricio Morales. 

Agrega: “Por ahora, no creo que haya espacio político para Cariola en medio de este proceso, pues claramente se requiere de actores moderados que saquen adelante el proceso”.

Entre los parlamentarios ya existen conversaciones de pasillo para buscar una alternativa. La que más tendría apoyo transversal, incluido de Chile Vamos, es apoyar por un nuevo período a Raúl Soto. El diputado PPD está jugando un rol clave en darle continuidad al proceso constitucional desde el Congreso. Se comenta que ha hecho una buena dupla con Álvaro Elizalde en el Senado. Incluso, como informó El Mercurio, Soto solicitó a la secretaría de la Cámara que elaborara un documento con mejoras al reglamento de una eventual nueva Convención.

“De no cumplirse el acuerdo en esta oportunidad, podría ponerse en riesgo todo eso que viene más adelante”, señaló Cariola a fines de agosto en alusión a los partidos que les corresponde en los próximos años.

Los exconvenionales Marcos Barraza y Bárbara Sepúlveda se quedan en la “banca” y no en el gabinete

Se habló de “la Constitución de Barraza” cuando se hacía referencia a la propuesta de la Convención Constitucional. La capacidad negociadora del ex ministro fue clave en muchas de las normas que forman parte del texto que fue rechazado por un 62% el domingo pasado. Así se lo celebró el mismo partido antes de que terminara la Convención. 

Hizo acuerdos con parte de los escaños reservados, con integrantes de lo que en un comienzo fue la Lista del Pueblo y con representantes de movimientos sociales.

Marcos Barraza

Su experiencia política, antes del plebiscito lo situaba prácticamente como carta segura para el gabinete. “Es como un ‘pétit Teillier’”, señala un integrante del gobierno de Bachelet II que compartió con él. “Si hubiera ingresado al gabinete habría sido tener a la conducción política del Partido Comunista dentro”, agrega. Pero no se pudo… su figura está hoy muy de la mano con la Convención.

Una situación similar es la que enfrenta la abogada y exconvencional del Partido Comunista, Bárbara Sepúlveda.

Transversalmente se destacó su trabajo en la Convención. De hecho, su nombre sonó fuerte para suceder a Elisa Loncón en la presidencia de la mesa. Recibió halagos incluso de la “vereda del frente”. “Teniendo todas las diferencias que tengo con ella, me parece que Bárbara Sepúlveda del PC es una buena candidata para presidir la Convención. Tiene capacidad de gestión, es muy eficiente y, en general, cuando a mí me ha tocado que ella coordine, da bastantes garantías de debate y de participación”, dijo en El Líbero en diciembre la entonces convencional de Chile Vamos, Marcela Cubillos.

De ahí que no fuera raro que su nombre sonara para algún ministerio. Además, su rol no oficial de vocera del Apruebo en debate en TV era bien evaluado. Todo esto antes del 62-38.

Este punto lo analiza también el cientista político Mauricio Morales: «Al principio se suponía que la Convención Constitucional sería la ‘banca’ del gobierno. Es decir, figuras con suficiente capacidad para saltar al campo de juego en caso de cambio de gabinete. Por ahora, sin embargo, son los rostros de la derrota».

Agrega que si bien no es descartable que puedan entrar al gobierno más adelante, «hoy por hoy su imagen está extremadamente deteriorada. No se esperaban este resultado y, por tanto, quedaron como íconos del fracaso frente a la opinión pública».

Vocerías de Vallejo disminuidas ante expertise de Tohá

Una figura clave del PC en La Moneda es la ministra de la Segegob Camila Vallejo. Si bien no es una de las “bajas” post plebiscito, con la llegada de Carolina Tohá al mando de la cartera de Interior, el rol de la vocera ya no es el mismo.

Con Izkia Siches, Vallejo era prácticamente su “lugarteniente”. Las declaraciones a la prensa de la ex presidenta del Colegio Médico eran seguidas con lupa por la vocera y en más de una ocasión debió precisar sus dichos.

Ahora, Tohá es otra cosa. Con experiencia como ministra, diputada y presidenta de partido, sabe manejarse en la política y en las comunicaciones. Quienes la conocen señalan que no se dejará pautar.  

Teillier y conversación con Boric sobre Cataldo: “Me dijo que  él había visto esos tuits, pero que pensaba que no eran para tanto”

Pese a estas “bajas”, y perder “la batalla de las batallas”, el Partido Comunista no deja tener una importante cuota de poder en el Gobierno. El sábado, en la reunión del Comité Central donde analizaron la derrota del 4 de septiembre, asistió la ministra de la Segpres Ana Lya Uriarte.

El hecho fue interpretado como un gesto de La Moneda al partido. Y no ha sido el único.

En radio Nuevo Mundo, ayer domingo, Teillier reveló las conversaciones que sostuvo con el Presidente tras el fallido nombramiento del PC Nicolás Cataldo en la subsecretaría de Interior.

Señaló que tras manifestar su molestia, “el Presidente Boric me pidió que fuera a La Moneda. Expresó que era responsabilidad de él, que él había visto esos tuits, pero que pensaba que no eran para tanto, que no daba para que no fuera subsecretario”. 

Teillier agregó que el Mandatario le dijo que existían presiones de la derecha y algunas otras que era imposible sostenerlo en la subsecretaría de Interior “porque no lo iban a dejar ejercer su cargo».

Relató que Boric le comentó: “Yo de alguna manera tengo que ver esta situación, yo soy responsable de los nombramientos”. Y Teillier añadió: “Al otro día se me dijo que Cataldo estaba listo en el cargo de la Subdere”.

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