En peligro se encuentra la permanencia del delegado presidencial de La Araucanía, Raúl Allard, al frente de esa oficina. Al punto de que tras el plebiscito constitucional del 4 de septiembre, en el que en la IX Región se impuso por amplio margen la opción del Rechazo (73,69%), el propio Allard tuvo que salir a descartar que desde La Moneda le hubiesen solicitado la renuncia tras el cambio de gabinete. No obstante, desde La Araucanía afirman que su salida es un secreto a voces. 

“No lo digo yo. Lo dicen desde el Gobierno. Es de público conocimiento. Yo lamento que se haya filtrado que una de las personas que va a salir es Raúl Allard”, señala el diputado independiente y exintendente de La Araucanía Andrés Jouannet. 

Fuentes de la IX Región confirman a El Líbero que Allard habría presentado su renuncia una semana antes del plebiscito, pero esta fue rechazada desde el Ministerio del Interior debido al impacto electoral que podría tener. Desde La Araucanía también afirman que sus dichos posplebiscito al negar públicamente un cambio complicaron aún más a La Moneda, que se vio obligada a postergar su salida “ya que no quieren que parezcan que están improvisando”. 

“Yo creo que a él le faltó mucha autoridad política y eso es objetivo”, afirma Jouannet sobre las razones que pudieron haber llevado a esta decisión.

“Él partió perdido porque partió con un discurso. El Gobierno le dio un libreto, que trató de cumplir al 100%, le impusieron un jefe de gabinete, por ejemplo, y a otra gente que yo creo que no piensan como él; pero al poco tiempo de que Raúl empezó a caminar y conversar sobre ese libreto, se lo cambian”, agrega el diputado.

“Está absolutamente en la cuerda floja”, complementa la diputada Gloria Naveillán. 

Mientras el diputado RN Miguel Mellado expone sobre las razones que justificarían su separación de la Delegación Presidencial: “No existe la gestión. La verdad es que colocaron a una persona que no tiene redes políticas, que no tiene redes en las juntas de vecinos, en los clubes de adulto mayor, en las comunidades mapuche, no tiene asesores tampoco que le digan cómo hacer las cosas, o cuáles son las prioridades. Tercero, el tema de cómo se gasta el presupuesto, de ‘chicotear’ a los seremis para que visibilicen la pega. Cuando hay atentados terroristas al menos el delegado presidencial debería ir a darle un abrazo a las víctimas y a tratar de gestionar ayuda de inmediato para esas personas. Nada de eso”. Es por eso que concluye que “el gobierno debería cambiarlo con prontitud”.

Y aunque no existe una fecha exacta para que esto ocurra distintas voces aseguran que quizás no pasa del mes de septiembre. 

Consultado el Ministerio del Interior sobre este asunto se abstuvieron de emitir comentarios ya que la designación de los delegados presidenciales es decisión del Presidente de la República.

El juicio de los legisladores a la gestión de Allard

Para el diputado independiente Andrés Jouannet el delegado presidencial “no lo hizo tan mal” sino que más bien se topó con las dificultades de una posición muy dura y con la ausencia de una política de fondo del Gobierno para la IX Región. 

“Si uno lo compara con delegados, con intendentes anteriores, no estuvo tan mal. Por lo menos él no está involucrado en algún escándalo tipo caso Huracán u otros, o que lo hayan intervenido, como en el caso de los gobiernos del Presidente Piñera que ponían a un interventor, a un encargado de la seguridad, pero lo que pasa es que Raúl tampoco se involucró mucho”, asevera Jouannet.

Sobre los problemas más de fondo argumenta que “el mismo Gobierno que dijo que iba a dialogar con el ‘wallmapu’ y que no iba a llevar adelante el estado de excepción se da cuenta que tiene que hacerlo y eso en muy poco tiempo. De una semana a la otra. Entonces, creo que Raúl Allard es absolutamente el chivo expiatorio de un problema general que ha tenido el Gobierno en La Araucanía. Esto es mucho más de fondo, creo que Raúl Allard nunca ha tenido directrices de fondo sobre cuál va a ser la política en La Araucanía. No he visto que Raúl Allard se haya reunido con el Presidente de la República, pero él no tiene responsabilidad de que el Presidente no haya ido a la región. Allard fundamentalmente es una consecuencia de los problemas de fondo que el Gobierno ha mostrado en La Araucanía, y eso es así”.

Aún no hay una fecha para que el Mandatario Gabriel Boric haga su primera visita oficial a La Araucanía, pese a que ya han transcurrido más de seis meses desde que llegó al cargo. Mientras la nueva ministra del Interior, Carolina Tohá afirmó el miércoles en el Matinal de Mega que visitará la IX Región antes de que finalice el año. El gobernador de La Araucanía, Luciano Rivas, tampoco ha logrado tener una cita con el Presidente, pese a que afirmó en una carta publicada en los diarios el 14 de septiembre que le solicitó reunirse desde hace 171 días en tres ocasiones. 

Parte de los comentarios con respecto a una eventual salida de Allard de su cargo también tienen que ver con que con el Rechazo “quedó sin ninguna carta de navegación para dirigir La Araucanía”.

Por su parte, el diputado RN Jorge Rathged subraya que todos los cargos de confianza están en permanente riesgo, en especial mientras más alto se encuentren en la estructura piramidal del Estado.

En específico sobre la gestión de Allard, Rathged apunta que “el delegado llegó a un cargo en el que no sabía bien cuál era el alcance y los riesgos que corría cada vez que se generaban hechos de violencia en la Región de La Araucanía. De hecho, en los primeros hechos de violencia que ocurrieron él demoró más de 12 horas en entregar su versión. Eso demuestra que no estaba adecuadamente preparado para asumir esa función”. 

Mellado complementa con que Allard “tiene un presupuesto sobre sus hombros que es casi el 85% de todo lo que se gasta en la Región de La Araucanía y no se nota. Yo no soy quién para juzgarlo como persona, pero sí juzgarlo políticamente. Creo que ha hecho una pésima labor y que el Gobierno debería cambiarlo con prontitud”.

La última gota: sacar a los gremios del Plan Cosecha Segura

Los gremios de agricultores se reunían cada tres semanas con el delegado presidencial. La última vez que se vieron fue a principios de agosto. Allí se les informó que no seguirían participando en las reuniones técnicas sobre el Plan Cosecha Segura, que comenzó a implementarse en 2021. A tales encuentros asistía la Delegación Presidencial, Carabineros y los gremios agrícolas: tanto la Sociedad de Fomento Agrícola (SOFO) como la Asociación de Agricultores Victoria–Malleco A.G.

“De ahí en adelante no hemos tenido una conversación más con él, por ende, para nosotros sigue tal cual: nos bajaron del Plan Cosecha. El plan sigue sin nosotros”, lamenta Sebastián Naveillán, presidente de la Asociación de Agricultores Victoria–Malleco.

Sobre las razones que les dieron para retirarlos de la iniciativa es que el plan aborda temas de seguridad del Estado, “y los privados no podemos estar metidos en temas de seguridad”. Para Sebastián Naveillán esto es un “error”, ya que considera que “la mejor forma de sacar el país adelante son las alianzas público-privadas, que en este caso más allá de la seguridad o no, era para el traspaso de la información, para poder llegar de mejor manera y poder dar protección. La Araucanía produce alrededor del 45% de los granos. Por ende, es la productora de alimentos de Chile. No hablamos de la seguridad de nosotros, sino que el país tenga la seguridad de que va a tener los granos para todos sus habitantes”. Por ello señala que confían en que los vuelvan a llamar para poder dar continuidad a este proceso. 

Desde el gremio agregan que esto no solo consistía en asistir a las reuniones cada tres semanas, sino que les permitía tener una coordinación 24/7 con Carabineros, y brindar respaldo para la seguridad de las cosechas, no solo de sus afiliados. 

En la práctica, este plan comienza la última semana de diciembre y se extiende hasta la primera de marzo, dependiendo del clima. 

La “nebulosa” del Plan Buen Vivir

Otro punto que preocupa a los parlamentarios sobre lo que ha sido la gestión del Gobierno con respecto a la Macrozona Sur es la falta de información con respecto al Plan Buen Vivir.

Cuando el Ejecutivo se allanó a decretar el estado de emergencia en la Macrozona Sur, también anunció el Plan Buen Vivir “para avanzar en una agenda de reconocimiento y diálogo con los pueblos indígenas”.

Este programaba consideraba la restitución de tierras, para lo cual, según la información dada a conocer entonces por el Ministerio del Interior, se iba a aumentar el presupuesto de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi) para la compra de predios. Otro punto era reactivar la tramitación del proyecto de ley que crea el Ministerio de Pueblos Indígenas. 

Sin embargo, los legisladores de la Macrozona Sur coinciden en que no tienen detalles de los puntos en los que se ha avanzado, y ni siquiera tienen la información de quién lleva adelante este programa, que fue anunciado el 17 de mayo y que este sábado estaría cumpliendo cuatro meses en ejecución.

Para Mellado, el Gobierno definió “pomposamente” este plan, pero “nadie lo conoce”. “Ellos dicen que va a haber $400 mil millones de inversión pero no hay glosas nuevas en el presupuesto… Es un recocido de las mismas cosas y lo presentaron como algo nuevo”, agrega el RN.

En este punto coincide su par Jorge Rathged: “Son las mismas medidas o muy similares a las de programas de gobierno anteriores, como el Plan Araucanía, Impulso Araucanía, y una serie de otros nombres más que finalmente no han generado el efecto que se requiere, que es llevar paz y tranquilidad a la región, mayor oportunidades y posibilidades de trabajo. Este Gobierno prometió en su campaña que iba a tener un plan distinto, pero es lo mismo que se ha venido planteando en gobiernos anteriores sin ningún resultado”.

Jouannet es incluso más duro en su planteamiento. Afirma que no conoce el Plan Buen Vivir, ni quiénes están a cargo de ejecutarlo: “Como diputado no he recibido nunca un documento del Plan Buen Vivir, nadie me ha hecho nunca una exposición del plan, nadie me ha dicho ‘mire aquí está, esas son las líneas de acción’”.

Sobre los fondos para cumplir con las promesas tampoco hay claridad. Mellado, que es parte de la Comisión de Hacienda de la Cámara, sostiene que no han aumentado los recursos para la compra de tierras de Conadi. “Nosotros aprobamos el año pasado los recursos para la compra de tierras, del Fondo A y el Fondo B. Dijeron que el A lo iban a mantener y el B que eran $15.000 millones lo iban a aumentar, la pregunta es de dónde. Me responden por oficio que lo van a aumentar cuando lo necesiten, de lo que no se gaste. Es decir, del mismo cuero van a salir correas. No puede ser. Es todo nebuloso”.

Asimismo, sobre el Ministerio de Asuntos Indígenas dice que no le han puesto urgencia en el Congreso. “No les interesa el pueblo mapuche. Si les interesara, el presupuesto lo podrían haber aumentado 10 veces para compra de tierras, 20 veces para aguas, para darles habitabilidad, para hacer caminos en comunidades. No lo han hecho, es el mismo presupuesto. Entonces, no le mintamos más a la gente de las comunidades”, reclama Mellado.

Tampoco funciona el Buen Vivir en Biobío

Y algo similar ocurre en la Región del Biobío. El diputado de la Democracia Cristiana por la VIII Región Eric Aedo afirma que “más allá de inversiones públicas, de proyectos, el plan Buen Vivir yo creo que su principal objetivo era generar un diálogo más profundo con las comunidades de nuestros pueblos originarios, tanto en la Provincia de Arauco como en la Región de La Araucanía. Me parece que en ese aspecto este plan aún está al debe”.

Señala que tras estos cuatro meses no conocen los plazos estimados de inversión, el financiamiento, quiénes se van a hacer cargo y ni de avances en relación al diálogo con las comunidades. Agrega que los proyectos que les han señalado que están ejecutándose son los que “normalmente” se llevan a cabo en esos territorios. 

“No he visto avances en el Ministerio de Asuntos Indígenas y en el tema de tierras tampoco tenemos antecedentes nuevos de, por ejemplo, cuál es la cantidad de predios que va a adquirir Conadi o que ya adquirió. Vuelvo a insistir en la palabra plan: un plan traza una línea de trabajo en el tiempo. Cuáles son las tierras que se van a comprar en los próximos tres años por ejemplo, cuál es el monto de inversión disponible para la adquisición de esas tierras, a qué comunidades se les va a comprar tierras. Eso por lo menos yo lo desconozco, no tengo esa información en el marco de ese plan”, dice Aedo.

Con respecto a quién está a cargo, asevera: “La última información que tuve es que había un encargado del Plan Buen Vivir que trabajaba desde Santiago y eso la verdad es que no hay ni una conexión con la realidad del territorio”. 

¿Quién está a cargo del Buen Vivir?

La pregunta de quién está a cargo de llevar adelante este programa también está sin respuesta. “Hay una nebulosa ahí”, coincide la diputada Naveillán al hablar de este programa.

“En un principio la ministra de Desarrollo Social anterior era la que estaba a cargo de todo el tema de La Araucanía, pero claramente ella tuvo muy malas declaraciones, no dio el ancho como ministra y por algo salió, y creo que hoy día Interior tomó más las riendas del tema. No sé qué va a pasar ahora que Jackson está en Desarrollo Social, pero claramente puedo decir que el Plan Buen Vivir suena precioso en el papel, como en su minuto sonaron todos los planes Araucanía, pero en la práctica no se está ejecutando”.

Una nota de prensa publicada por el Ministerio de Desarrollo Social en junio decía que del Buen Vivir estaba a cargo el militante de Convergencia Social Víctor Ramos.

De acuerdo con una nota de El Mercurio, publicada el 15 de septiembre, parte de las actividades que estaban radicadas en el Ministerio del Interior, quedarán en manos de Desarrollo Social y de la Secretaría General de la Presidencia (para activar el tema del ministerio).

Sin embargo, que estas tareas pasen al ministro Giorgio Jackson tampoco son una señal de tranquilidad. 

“Creo que con Giorgio Jackson más lenta va a andar la cosa. Cuando le pedimos cosas para la Región de La Araucanía mientras él fue Segpres no hizo nada que fuera en beneficio de la región, por lo tanto, tengo muy pocas esperanzas respecto de lo que él pueda hacer”, plantea el diputado Rathged.

Por ahora, Jackson ya se reunió con el director nacional de Conadi, Luis Penchuleo, que viene de una comunidad con un historial de usurpaciones y que tras los resultados del plebiscito declaró que: «La población mapuche no entendió el texto». 

El Buen Vivir en la Delegación Presidencial de Allard

A pequeña escala, en La Araucanía, tampoco se sabe quién está a cargo de ejecutar las acciones del Buen Vivir. 

La diputada Gloria Naveillán relata que la mañana del martes 13 de septiembre participó en la Comisión Especial Investigadora por la Macrozona Sur, en la Cámara de Diputados, a la que también asistió Allard como invitado. Y allí este señaló que José Millalén, su exjefe de gabinete, ahora se desempeñaba como asesor de la delegación y estaba a cargo del Plan Buen Vivir. 

Esto se contradice con otras fuentes de La Araucanía que señalan que quien está a cargo de ese proyecto es María Luisa Igaiman, de Cunco y cuya familia mantiene una posición dura con respecto al conflicto indígena. Aseguran que en un acto realizado para conmemorar el Día de la Mujer Indígena en la Municipalidad de Padre Las Casas, Igaiman se presentó como la Coordinadora Regional del Plan Buen Vivir.

En todo caso, la presencia de Millalén es polémica pues en abril la Asociación de Agricultores Victoria-Malleco lo denunció. De acuerdo con la declaración pública que emitieron, solicitaron una reunión con Allard a través de la Ley del Lobby; sin embargo, éste no los recibió y en su representación envió a Millalén. 

“Quien se identificó como ex integrante de organizaciones que han hecho ‘recuperación’ de terrenos en la zona. Lo más preocupante es que el funcionario nos indicó que para iniciar el diálogo, el mundo agrícola debía ‘ceder en tierras’, si queremos tener paz”, dice el comunicado.

“Del Plan Buen Vivir no se ha hecho ningún parlamento, reunión, ni se ha llamado a ningún actor social de la región. Al menos el mundo privado estamos descolgados de lo que se podría hacer porque finalmente a nosotros no nos están llamando y vuelvo a lo mismo: nosotros necesitamos una Delegación sin ideología, que pueda gobernar para toda la región, y esta delegación es totalmente ideologizada, el mismo José Millalén es una persona ideologizada, cercana a la CAM, cercana a la toma de campos, cercana a personas que pasan a llevar la propiedad privada y ahí queda más que claro que finalmente la ideología está mandando y no el sentido común de cualquier chileno”, denuncia Sebastián Naveillán.

En la Delegación Presidencial también está contratada Ingrid Conejeros, como parte del área de “orden público y gestión territorial” pese a haber manifestado públicamente durante su campaña a convencional que está de acuerdo con las «recuperaciones» de terreno, y decir que en el proceso constituyente “Chile podría cambiar hasta su nombre”.

Otro dato que da cuenta del poco poder que tendría Allard como Delegado Presidencial, es que en esta ocasión la Subdere nombró a todos los seremis. No el Delegado como lo hacía antes el Intendente.

Los nombres que suenan para la Delegación

Los nombres que suenan como eventuales reemplazos son los mismos que se barajaban antes de que se designara el nombre de Raúl Allard como delegado a finales de febrero de este año: los ex diputados Ricardo Celis, René Saffirio y, también, José Montalva, administrador municipal de Temuco, quien fue candidato a diputado en 2017 y ex gobernador de Cautín en Bachelet II. 

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