Hoy se cumplen 100 días de la muerte del ex Presidente Sebastián Piñera, luego del trágico accidente en helicóptero que sufrió en el Lago Ranco.
Su ausencia aún sigue pesando en la centroderecha, pero varios esperan que la revalidación que hubo de sus dos gobiernos tras su deceso pueda ser capitalizada por Chile Vamos en la elección municipal de este año y en las próximas presidenciales y parlamentarias.
Alfredo Moreno fue una persona muy cercana a Piñera. De hecho, fue el único ministro que lo acompañó de forma íntegra en sus dos administraciones. En la primera como canciller y en la segunda como titular de Desarrollo Social y Obras Públicas.
En esta entrevista con El Líbero, Moreno analiza los 100 días sin el ex Mandatario y explica que una de las cosas que más se notan de su ausencia es «esa virtud de estar mirando los temas que son importantes en el largo plazo».
Sobre la posta de su liderazgo, en tanto, es claro. «Matthei está llenando ese espacio: ser el liderazgo de la derecha que tiene una posibilidad de llegar a encabezar un gobierno, de poder liderar también para que se tenga un buen resultado en las parlamentarias», dice.
–¿Cómo ha observado este tiempo de ausencia del ex Presidente para Chile Vamos y la centroderecha?
-Creo que todos los que trabajamos con él, y yo creo que también la sensación que uno tiene de la ciudadanía, es que quedó un gran vacío. Era una persona que llenó la política de la centroderecha, de la derecha y del país durante mucho tiempo. Entonces, evidentemente hay un cambio que es muy significativo.
-¿En qué cosas concretas se nota este cambio?
-Los partidos siempre, y particularmente en estas épocas de elecciones, están haciendo su trabajo. Pero hay una parte que el Presidente siempre tenía: la mirada de largo plazo. Siempre estaba preocupado de los temas que podían cambiar el destino de Chile, de lo que pasaba internacionalmente y cómo podía influirnos; de los avances tecnológicos, de los grandes cambios en las normativas en Chile o en las políticas públicas. Siempre estaba conversando, investigando, juntando personas. Yo creo que eso es lo que, hoy día, uno más echa en falta. No de las tareas que hay que hacer a nivel de los partidos, a nivel de la política, sino que esta otra mirada que es más amplia, que es más larga, que es de temas que a veces a lo mejor no son del interés de la opinión pública en el momento preciso. Pero el Presidente tenía esa virtud de estar mirando los temas que son importantes en el largo plazo.
-Y en la política nacional, en general, ¿cuál era el rol que estaba jugando el ex Presidente? Algunos apuntan que se había convertido en una figura que empujaba acuerdos con el gobierno.
-El Presidente, como digo, y particularmente como ex Presidente, siempre estaba en esta cosa de largo plazo. Y cuando uno mira el largo plazo en Chile, la unidad y la capacidad de diálogo aparecen como algo esencial. Si bien como ex Presidente no tenía la responsabilidad de hacer nada así, había aprendido en su larga vida política, en sus dos veces como Presidente, que era muy importante la capacidad de tener buenas políticas públicas, de pensar los problemas de verdad, profundos, de largo plazo, y al mismo tiempo de crear los acuerdos necesarios, para que las cosas fueran realidad.
«Matthei tiene una enorme opción de ser la persona capaz de seguir llevando estas ideas a la práctica»
-¿Es Matthei la heredera del ex Presidente Piñera?
-En un aspecto, sin duda, porque uno de sus activos más importantes (de Piñera) es que fue dos veces Presidente. Del sector de la derecha, el único que fue Presidente en muchísimo tiempo. Y Matthei está llenando ese espacio: ser el liderazgo de la derecha que tiene una posibilidad de llegar a encabezar un gobierno, de poder liderar también para que se tenga un buen resultado en las parlamentarias. Y, como decíamos antes, poder llevar a la práctica las ideas que se consideran que son las correctas para sacar al país adelante. Eso no quiere decir que ella tenga las mismas características, pero en el rol que le toca jugar, ella tiene una enorme opción de ser la persona capaz de seguir llevando estas ideas a la práctica. Es decir, conduciendo, y siendo una líder de una coalición muy amplia.
-¿Y cómo la ha visto en este nuevo rol a Matthei en los últimos meses?
-Ella ha hecho una muy buena tarea. Su misión más importante en este momento es, con las ideas que creemos que son las que pueden volver a sacar a Chile adelante, hacer un puente con la ciudadanía, empatizar con sus problemas, proponer las soluciones y que la gente vea en ella un liderazgo y una confianza en un momento en el cual las personas no confían ni en los partidos, ni en las instituciones. Matthei ha logrado estar en una posición en donde una enorme cantidad de la población deposita su esperanza y su confianza en ella. Yo creo que esa es su principal tarea.
«Estas elecciones municipales y de gobernadores son una gran prueba»
-En el último tiempo el ex Presidente se había puesto el desafío de empujar una coalición amplia que fuera desde el centro a Republicanos. ¿Cree posible lograr esta tarea? ¿Ve avances?
-Lo que se ha venido construyendo en Chile desde hace ya algún tiempo, yo diría desde el primer plebiscito constitucional, es una unidad, como se construyen las unidades en materia política: con la acción. Hacer cosas, dar batallas en conjunto y mostrar que se pueden tener las lealtades, las colaboraciones, el sentido de equipo, la unidad de pensamiento y de acción. Bueno, y eso se vio en el primer plebiscito y aunque con otras características totalmente distintas, en el segundo. Esto no es solamente una cosa de la derecha, también está lo que ha sucedido con Amarillos y con Demócratas. Creo que ahí hay una experiencia de hacer cosas en conjunto, ir creando esto. Este es un proceso que no está completo, que no ha llegado al final, y que tendrá que llegar cuando se haga una coalición para poder lograr el gobierno y (mayoría) en el Parlamento.
-¿Las municipales son una prueba para esa unidad?
-Estas elecciones municipales y de gobernadores son una gran prueba, sin duda. Pero yo creo que lo que hay abajo es esto (la unidad), porque esto al final es lo que se necesita. O sea, puede ser que hayan divergencias en los intereses particulares, pero el interés común evidente es este: una unión amplia, sin exclusión. Sin esa unión amplia, no hay ninguna manera de cambiar el curso de Chile y de volverlo a poner sobre la senda del progreso. Ese es el sentido de la visión del ex Presidente.
-Un tema que ha estado puesto sobre la mesa es precisamente la disponibilidad de exministros y rostros del piñerismo para competir en las municipales. ¿Cree que con el fallecimiento del ex Presidente puede haber un repliegue de estas figuras?
-No conozco los casos particulares, pero creo que hay que mirar con un poco más de perspectiva. Lo que se creó en Chile, por primera vez en la centroderecha y en la derecha, es un conjunto de personas, un grupo humano de enorme talento que destinó una parte importante de su vida a estar en sus gobiernos -algunos en los dos gobiernos, como es el caso mío- y que son personas que demostraron el interés por el servicio público. Esos equipos hoy día son la base para un futuro gobierno. Y esas personas están buscando su lugar en los centros de estudio, como candidatos, y como muchos otros que también están colaborando, defendiendo las ideas en los medios de comunicación.
-¿No ve una falta de compromiso como se ha dicho?
-Mirado más de lejos, lo que hay hoy día, a diferencia de lo que había cuando al Presidente le tocó iniciar su primer gobierno, es un equipo de personas que es capaz de sacar adelante el país tomando las responsabilidades públicas que correspondan.
«No solamente hay que lograr la elección de un Presidente, o Presidenta, hay que lograr una aprobación lo suficientemente amplia»
-A la luz de su experiencia como ministro en los dos gobiernos del ex Presidente, ¿cuáles son los temas pendientes o lecciones que debe sacar la centroderecha para un eventual futuro gobierno?
-Los temas pendientes son múltiples. El país, y no digo solamente en este gobierno, sino que en un periodo más largo, perdió la capacidad de tener un sueño hacia adelante, de tener una senda de progreso, de tener políticas públicas que realmente resuelvan los problemas de las personas. Entonces, no solamente hay que lograr la elección de un Presidente o Presidenta, hay que lograr una aprobación lo suficientemente amplia, con el suficiente respaldo ciudadano para tener las mayorías necesarias en el Congreso que permitan hacer los cambios.
-¿Cuál cree que es el principal legado que dejó el ex Presidente?
-No hay nada mejor para valorar a las personas cuando ya no se los tiene, porque ahí uno se da cuenta de lo que falta. Y lo que falta hoy día, y creo que eso es lo que ha llevado a que la gente muestre este aprecio, este respeto, de todos los sectores, incluyendo aquellos que fueron sus tremendos enemigos, es la capacidad de hacer las cosas bien, de entender que el Estado hay que cuidarlo como si fuera propio.
