El buque chino en el molo de abrigo de Valparaíso (Agencia Uno)

El viernes pasado hizo noticia la llegada a la bahía de Valparaíso del buque de la Armada del Ejército Popular de Liberación de China, Silk Road Ark, una nave-hospital que llegó a Chile con el objetivo de realizar una visita humanitaria y hacer operativos médicos por una semana y que zarparía el 8 de marzo.

Sin embargo, la seremi de Salud de la región le negó la posibilidad de hacer atenciones de salud por no contar con ninguna autorización sanitaria, por lo que el buque finalmente recaló en el puerto. Pero no lo hizo en los sitios destinados a los barcos comerciales, sino que en el sitio Alfa del molo de Abrigo, utilizado para recibir unidades de la Armada de Chile y buques extranjeros de gran calado.

¿Por qué vino a Chile si no tenía confirmado que podría desarrollar su declarado objetivo médico?

Esa duda la desarrolló a principios de 2025 un documento de la Escuela de Guerra Naval de los Estados Unidos, que sostiene que ese buque y otros similares, cumplen un doble rol, militar y civil, con el que su rival geopolítico busca fortalecer su presencia en occidente por medio de una estrategia de «poder blando» que oculta intereses estratégicos.

Esto ocurre justo en medio de la polémica que generó la aprobación y anulación de la concesión a una empresa china para construir y operar un cable de fibra óptica submarina entre Hong Kong y Concón.

Los puntos sensibles de la «diplomacia de la salud»

Según el documento, el Silk Road Ark (2023) representa un factor clave para aumentar las capacidades de China para mejorar sus relaciones internacionales por medio de operativos “de buena voluntad”. Al igual que su buque hermano, Peace Ark, que visitó Chile en 2018, serían “instrumentos primarios para la ‘diplomacia de la salud’ de la República Popular China, un componente clave de su esfuerzo más amplio para proyectar poder blando y cultivar una imagen benevolente de la Armada china a nivel global».

En el caso del Silk Road Ark, este está desarrollando la gira Harmony 2025, que comenzó en septiembre de 2025 en China y que ya ha visitado Fiji, Tonga, México, Jamaica, Nicaragua, Barbados, Brasil y Uruguay.

El segundo punto que advierte el análisis técnico, es que el buque se mueve por territorios en disputa, pues en su primera misión médica visitó posiciones militares chinas en las islas Paracelso y Spratly, zonas en disputa del Mar de China Meridional. El informe sugiere que, aunque inicialmente apoya a tropas en estas islas, es probable que en el futuro se use para misiones de largo alcance, similares a las del Peace Ark. “Al proporcionar servicios médicos al personal en estas zonas ocupadas, el buque ayuda a normalizar la presencia de la Armada china en aguas disputadas«, señala el texto.

El documento también sostiene que, en caso de conflicto armado, algunos buques de la flota hospital china podrían no cumplir con las convenciones internacionales, a portar armamento o no ser utilizados exclusivamente como hospitales, lo que complicaría la toma de decisiones de los adversarios de China en tiempos de guerra.

Se advierte que, además de las funciones humanitarias, el Silk Road Ark está diseñado para misiones de rescate médico y evacuación de heridos durante conflictos bélicos, por lo que no deberían ser vistos sólo bajo el prisma de una labor humanitaria.

«Más allá de la atención médica, estos despliegues proporcionan a la Armada china valiosas oportunidades para realizar levantamientos hidrográficos, recopilación de inteligencia y familiarización con puertos extranjeros y entornos marítimos que podrían ser críticos en futuras contingencias», sostiene el informe.

¿Qué ha hecho la tripulación?

Al ser un buque de una Armada extranjera, es la embajada la que realizó la gestión para su llegada. La solicitud para su recibimiento se hizo por medio de Cancillería y el trámite debe pasar por el Ministerio de Defensa.

Según supo El Líbero, la negativa a un operativo médico ocurrió a mediados de febrero, sin embargo, el buque siguió con su itinerario hacia Chile, gira que busca completar 220 días de viaje. El próximo destino es Papúa Nueva Guinea. La solicitud para llegar a nuestro país se hizo por medio de Cancillería el 16 de diciembre de 2025.

La tripulación china en Valparaíso (China military)

Si la tripulación del barco, que tiene 14 departamentos clínicos, 300 camas, 20 camas UCI y 8 quirófanos, no pudo ofrecer atención médica, ¿qué han hecho estos días?

Este medio consultó a la Armada si se había permitido desembarcar a la tripulación, y señalaron que «la tripulación del buque cuenta con autorización para desembarcar durante su visita oficial al puerto de Valparaíso, gestión que fue tramitada por la Embajada de la República Popular China a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, conforme a los procedimientos vigentes».

Según la web de la Marina china, la tripulación fue recibida por residentes y tenía presupuestado visitar la Esmeralda y el Museo Naval, cuestión que se habría concretado. También proyectaban abrir el buque para visitas, sin embargo, aquello no ocurrió.

Un hospital flotante que no pudo hacer operativos de salud en todos los países

El Silk Road Ark, ha pasado ya por ocho países, pero sólo ha podido hacer operativos médicos en los más pequeños. En otros, como Brasil y Uruguay, no ha podido dar servicios médicos.

Segín Infobae, la solicitud para llegar a Río de Janeiro el 8 de enero pasado, fue presentada el 15 de septiembre «sin especificar el motivo del atraque y aclarando que no estaban previstas actividades de investigación ni el uso de equipos de transmisión radioeléctrica».

El Consulado General de China en Río de Janeiro afirmó en X que el buque ofrece “intercambio de conocimientos, entrenamiento conjunto y actividades culturales«. Las autoridades chinas en ese país lo calificaron como un buque hospital “de esperanza y mensajero de paz”. Según el medio argentino, desde la llegada al poder de Lula da Silva, la relación entre Brasil y China creció exponencialmente.

Según el diario Gazeta do Povo, a los médicos del Consejo Regional de Medicina del Estado de Río de Janeiro (CREMERJ) no se les permitió inspeccionar por completo la nave, despertando sospechas.

Brasil no es parte de la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI), lanzada por Xi Jinping en 2013, estrategia global de infraestructura china que busca conectar Asia, Europa, África y América Latina a través de redes terrestres y marítimas, impulsando el comercio y la influencia geopolítica.

A Uruguay llegó en enero, siendo la primera vez que un buque de la Armada china llegaba a Montevideo. Sin embargo, se trató de una visita técnica, pues no hubo operativos de salud a civiles. La autorización para recalar la tuvo que dar el Parlamento.

Según el Fiji Times, en ese país el barco atendió 1.241 consultas ambulatorias durante su visita de octubre, hospitalizó a 14 pacientes y realizó 187 cirugías, además de cientos de exámenes médicos, pero según la agencia china Xinhua las cifras fueron mayores: 3.330 personas recibieron atención médica, se realizaron 426 operaciones quirúrgicas y más de 2.500 exámenes auxiliares.

El diario Jamaica Observer informó que allí el buque dio cupo para 100 atenciones médicas diarias y que se hicieron 177 intervenciones.

En Nicaragua, país que restableció las relaciones con China en 2021, el buque estuvo cerca de un mes y realizó un operativo médico, mientras que en Barbados su llegada generó «caos» por la demanda de la ciudadanía para ser atendida. Ahí estuvo siete días.

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