Ya estamos instalados en las semifinales, en este podio de cuatro. Las selecciones de Argentina, Croacia, Marruecos y Francia, a mi entender son los equipos que mejor han hecho su trabajo en el campo de juego y fuera de él, o digamos en realidad que son los que lo han hecho menos mal. Y Leo Messi lo mismo.
Hablar de sorpresas a estas alturas del torneo sería no analizar la historia de los últimos años de estos equipos. Argentina era uno de los candidatos a estar en estas instancias (como casi siempre lo ha sido), Francia es el último campeón mundial que jugó la final en Rusia 2018 con Croacia, por lo tanto, tampoco es una sorpresa que este equipo haya llegado hasta aquí. Marruecos tampoco lo es, pues este último año destacó en la Copa de Naciones Árabe, Campeonato Africano de Naciones y amistosos. De 33 partidos ganó 23, empato ocho y perdió dos.
Es importante destacar que la selección de Marruecos, a 100 días del comienzo del mundial, cambio a su técnico Vahid Halilhodžić por discrepancias con la federación. Walid Regragui, de 47 años, tomó la Selección y en su primer amistoso, el 23 de septiembre, en el Estadio en Cornellà de Llobregat, España, derrotó a Chile 2-0. Al parecer le trajimos suerte al debutante en la banca.
Para sintetizar el fenómeno marroquí, me quedo con las declaraciones de su técnico Regragui, que post partido recurrió a la cinematografía para explicar por qué su escuadra accedió a dicha instancia de la competencia hasta hoy invicto. “Somos un equipo al que todos aman por talento y calidad. El dinero no consigue superar la pasión. Esto no es un milagro, es trabajo. Todo el continente está feliz por nosotros. Somos el Rocky Balboa del Mundial, tenemos su espíritu”, expresó. En mi opinión, esta es la clave. Pase lo que pase de aquí en más, ya están en la historia grande.
En realidad, las sorpresas están en los que no están en esta instancia: como la temprana eliminación de Alemania, Uruguay y Bélgica, y los que siguieron en pie y aguantaron un poco más en el torneo, como lo fueron España, Portugal, Inglaterra y el gran favorito Brasil. Todos estos FRACASOS tienen su explicación dentro de la cancha y fuera de ella. Lo de Alemania y el portero Manuel Neuer, uno de los mejores del mundo, que no supo resolver el tema del brazalete arcoíris de capitán y desconcentró al plantel desde el primer partido.
Portugal al final, al dejar en la banca a Cristiano Ronaldo, si bien en un principio resultó, ante Marruecos el tridente del mediocampo portugués, elogiado por todos, parecían fantasmas que estaban asustados por la responsabilidad de ser favoritos. O sea, faltó jerarquía, que pueden adquirir con el tiempo pues son muy jóvenes. Con CR7 no se juega.
España se desinfló al poco andar y sólo tuvo momentos de buen fútbol. En mi opinión creo que al técnico Luis Enrique, su carácter le juega una mala pasada, se le nota en su rictus que trata de disimular. Su goleada de 7-0 a Costa Rica en el primer partido les hizo mal. Brasil se farreó el seguir en competencia. En un encuentro apretado con Croacia, no definió cuando podía y cuando se pone en ventaja en el 106’ del alargue con una obra maestra de Neymar, no supo o no quiso y fue a por más y esto fue fatal. Faltando 5’, viene el gol de los croatas que tenían seis jugadores en el área de Brasil y estos sólo cuatro. Hay momentos en que hay que pegarle de punta y para arriba, aunque estemos en un mundial, precisamente por lo mismo.
Inglaterra ante Francia, en encuentro parejo que estaba para cualquiera de los dos, comete un error de manual. Harry Kane convierte el penal en el minuto 54’ que le daba el empate transitorio. Giroud desnivela para los galos y faltando seis minutos otro penal para Inglaterra. ¿Quién lanza? Nuevamente Kane. Ya es raro que te cobren dos penales en un mundial y es muy difícil, si ya convertiste uno, hacerlo bien en el segundo. Pero hay algo más, si Harry Kane hacía ese gol, pasaba a ser el goleador histórico de los ingleses -por el momento está empatado en 53 goles con Wayne Rooney-, y esto era una presión doble para Kane. El técnico inglés tiene que hacer un mea culpa por esta decisión.
Para el final dejamos a Leo Messi, que sin lugar a dudas ha respaldado con su presencia en la cancha que por algo está donde está. De los posibles mejores del mundo de hoy, CR7 ya no logró la distinción suprema, Neymar tiene más tiempo para alcanzar el trono del mejor, y el francés Kylian Mbappé, a sus 23 años, tiene cuerda para rato. Lo que ha demostrado hasta ahora en este mundial no le alcanza para destronar a Messi. Debiera tener una actuación muy destacada en los próximos dos partidos y llevar a su selección a levantar la copa para destronar a Messi como el mejor. Por ahora y como en los últimos 12 años, Messi sigue siendo el mejor del planeta.
