Se cumplió hace poco más de un mes que se instaló la Convención Constitucional que buscará crear una propuesta de Carta Fundamental para el país. Hasta la fecha, los 155 miembros de la convención han realizado 157 votaciones en el proceso de instalación de la mesa directiva, en el pleno, comisiones y propuestas de reglamento.

La última de ellas -realizada de forma general el martes y en particular este jueves- fue una de las más polémicas. Esto, porque se buscaba establecer una propuesta de reglamento sobre asignaciones, donde “se entenderán por asignaciones los recursos públicos sometidos a un régimen de control y revisión externo, administrados por el Comité Externo de Asignaciones, para permitir el cumplimiento de la función constituyente de las y los convencionales constituyentes”, establecía el documento. En cuanto a los montos la comisión de Presupuesto aprobó aumentar de 1,5 millones de pesos a 4 millones. Lo que se repitió en el pleno.

En este caso, Chile Vamos se alineó para votar en contra de la propuesta de este martes. El resultado fue: 111 a favor, 37 en contra, 6 abstenciones y un no voto. Los 37 constituyentes de la lista Vamos por Chile fueron enfáticos en rechazar la iniciativa. Sin embargo, al ser minoría en la Convención frente a los grupos de izquierda y centroizquierda, no cuentan con la fuerza política para revertir la tendencia.

Pero esto no es la primera vez que ocurre, en otras ocasiones Chile Vamos ha quedado aislado en la votación, sin lograr sumar a sus posturas a otros constituyentes. Por ejemplo, en todas las enmiendas que presentó este jueves en la votación en particular, no consiguió el apoyo del resto de los miembros de la Convención. 

Los convencionales Martín Arrau y Rocío Cantuarias propusieron incorporar al artículo 1 un párrafo segundo que establece que “dichas asignaciones serán aquellas determinadas en el marco presupuestario de la ley N° 21.289, que aprueba la Ley de Presupuestos del Sector Público para el año 2021, y la correspondiente Ley de Presupuestos del año 2022. Se distribuirán conforme a lo dispuesto en el presente reglamento y serán administradas por el comité externo de administración de asignaciones”, pero se rechazó con 33 votos a favor, 112 en contra y 7 abstenciones, según precisa Tres Quintos que lleva el respaldo de las votaciones realizadas.

Lo mismo ocurrió con la enmienda que buscaba reemplazar el artículo 2, sobre distribución, por: “Las asignaciones para cada Convencional Constituyente ascenderán a un monto máximo de $1.566.390.-, por mes” que consiguió 29 votos a favor, 112 en contra y 12 abstenciones.

Corrió la misma suerte – con un escuálido 19 a favor, 126 en contra y 8 abstenciones– la intención de establecer en el párrafo primero de la letra a del artículo 3, que los asesores contratados por los constituyentes posean un título universitario o que hayan cursado, al menos, ocho semestres académicos. 

Canasta completa de la izquierda

En todo caso, fue desde la elección de convencionales constituyentes el 15 y 16 de mayo, cuando la lista Vamos por Chile logró obtener 37 de los 155 escaños y quedó fuera del alcance del preciado tercio que esperaba conseguir. Pero en esa ocasión se pensó que algunos independientes o figuras de centroizquierda marcarían alguna diferencia con la izquierda del Frente Amplio, la Lista del Pueblo o el Partido Comunista. Incluso, sabiendo que el escenario era complejo, decían vamos a tener el desafío de construir mayorías móviles”, como lo planteó Carol Bown tras ser electa.

Pero comenzó la Convención y la izquierda -con sus diferentes vertientes- fue acaparando todas las votaciones clave.

El 5 de julio fue la elección para definir quién presidiría la Convención. El candidato de Vamos por Chile, Harry Jürgensen, obtuvo 36 votos en la primera votación, frente a los 35 de Isabel Godoy -apoyada por el PC, un sector de la Lista del Pueblo y de los Pueblos Originarios- y los 58 de Elisa Loncón -con el respaldo del Frente Amplio y de los convencionales mapuches, entre otros-. Ya en segunda vuelta, Loncón triunfó con 96 votos y la derecha obtuvo 33 votos en apoyo de Jürgensen. 

Lo mismo ocurrió con la elección de vicepresidente en que Polyana Rivera (Chile Vamos) logró 35 votos en las tres elecciones sucesivas, mientras que Jaime Bassa (FA) se disputó con Rodrigo Rojas (Lista del Pueblo) el cargo, que finalmente dio por ganador al abogado constitucionalista con 84 sufragios de los 155 miembros de la Convención. 

Pero la primera semana no estuvo exenta de polémicas y la votación por la ampliación de la mesa, junto con la incorporación de cinco convencionales a la directiva -que obtuvo 107 a favor, cero en contra, seis abstenciones y 42 no votaron- que, además, incluyera escaños reservados para Pueblos Originarios -donde hubo 80 a favor, 8 en contra, 31 abstenciones y 36 no votaron-, se impuso nuevamente la izquierda y de hecho, los convencionales de derecha y centroderecha no votaron o se abstuvieron. Antes de eso, habían respaldado la idea del convencional Agustín Squella para crear un comité ejecutivo que apoyara el trabajo de la mesa. Si bien logró amplio acuerdo, la mesa anuló dicha votación.


Fue entonces, a sólo tres días del inicio del proceso constituyente, el 8 de julio, que la mesa directiva, compuesta por Elisa Loncón y Jaime Bassa, realizó la votación para emitir una declaración que emplazó a los diferentes poderes de Estado a tomar acción respecto a los que denominan “presos de la revuelta”.

Y aunque en la instancia se votaron dos propuestas, una declaración realizada por la Lista del Pueblo y el Partido Comunista y la emitida por el Frente Amplio y la centroizquierda, en ambas 34 miembros de Chile Vamos no votaron. De igual forma, tras la segunda vuelta, el documento liderado por el FA se impuso. 

Bellolio: «Mucha presión al Frente Amplio» 

Tras la instalación de la mesa directiva y la definición de las comisiones, vino una serie de propuestas de reglamento en las que si bien, existían posturas de todos los sectores únicamente fueron aprobadas las lideradas por el Frente Amplio en alianza con la centro izquierda y los que presidía la Lista del Pueblo, junto al PC y los movimientos sociales.

Ante este escenario, la convencional Marcela Cubillos ha dicho que la izquierda será responsable del resultado del proceso. “Ellos tienen los votos. Que se hagan responsables, no le echen la culpa a la ex Concertación, ni a la prensa ni a la derecha”, explicó en el Podcast Constituyente de El Líbero.

Sobre esta hegemonía de la izquierda en las votaciones, el académico de la Universidad Adolfo Ibáñez y analista político, Cristóbal Bellolio, apunta a que se le pone “mucha presión al Frente Amplio específicamente, porque ellos estaba pensando, creo yo, en una Convención donde iban a tener un peso menor, un peso relativo y hoy se encuentra con que es el actor pivotal, es el actor central, prácticamente ningún acuerdo puede hacerse sin el concurso del Frente Amplio”.

Al mismo tiempo, dice, cuentan con el cuerpo constitucionalista “más preparado y más respetado de la Convención”, con lo que tienen una participación preponderante. En todo caso, advierte que “les cae mucha más responsabilidad y como dice el Hombre Araña, un gran poder, conlleva una mayor responsabilidad. Ellos hoy día tienen la misión de que la Convención funcione y funcione bien”. 

En esa línea, el Frente Amplio, de la mano de Bassa, “está preocupado de integrar y no necesariamente de excluir o pasarle la máquina a la derecha”, de forma que “entiende que sobre todo sobre sus hombros va a caer la responsabilidad de cómo salió esto, es mucho mejor que el acuerdo sea amplio, porque eso lo hace más legítimo”, agrega.

“En rigor puedes hacer lo que quieres sin la derecha, la podrías humillar una y otra vez, pero si la derecha es parte del acuerdo constitucional, del proceso, se la hace participar, se conversa, incluso, se le integra a las negociaciones, obviamente que el acuerdo constitucional tiene mucha mayor legitimidad y mucha mayor validez”, explica. 

En todo caso, Bellolio evalúa el primer mes constituyente como “dentro de lo esperado” en términos de plazos de instalación, sin embargo, con obstáculos que denomina como una “incontinencia por la contingencia” donde los miembros de la convención “están muy presos de la agenda noticiosa”.

Estos factores también han afectado a quien lidera la instancia: Elisa Loncón. “Ella todavía no da con el tono correcto, porque la presidenta de la Convención tiene que sacrificar un poco su propia subjetividad-parcialidad. Me parece que ha sido muy partisana, nadie le pide que deje de ser mapuche o mujer, pero por las características de su rol como presidenta ella tiene que ser súper cuidadosa de entregar garantías a todos los sectores”, opina Bellolio.

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