La próxima semana comenzará en el Congreso el debate de la reforma de Reconstrucción Nacional, uno de los principales hitos legislativo y programáticos del gobierno de José Antonio Kast. El proyecto ingresó con un acuerdo entre el Ejecutivo y el PDG, luego que el PS y el denominado Socialismo Democrático optaran por volcarse en contra de la iniciativa, junto al FA y el PC.
La posición del PS frente al proyecto fue una sorpresa en algunos sectores del oficialismo, donde se apostaba que este partido lideraría una nueva centro izquierda que buscaría diferenciarse del FA y el PC. Sin embargo, en el gobierno se han dado por notificados de que las cartas no podrán estar puestas ahí.
La razón: en el partido se tomó la definición de privilegiar la batalla por el voto duro de la izquierda. De no hacerlo -explican- será el Frente Amplio el que capture ese 42% que votó por Jeannette Jara.
Aunque la idea es no salir a plantear directamente que el objetivo es recuperar la hegemonía de la izquierda y no dejarle ese espacio al FA, este fue el lineamiento general -aseguran- que cruzó el último comité central del partido que se reunió en el marco de los 93 años de la tienda. Ahí la presidenta del PS, Paulina Vodanovic, logró alinear a los distintos sectores respecto al rol crítico que jugarán como oposición.
También, a la posición tajante que tendrán frente al proyecto de reconstrucción del gobierno y la agenda de recorte fiscal, ya que cualquier acuerdo, señalan, los hará ceder terreno en la izquierda. “La agenda del gobierno es de destrucción del sistema social”, dijo Vodanovic en la instancia.
El retorno de Elizalde
Esa misma posición ha salido marcar esta semana el exministro del Interior y expresidente del partido, Álvaro Elizalde.
«Va en contra de todo lo que se ha hecho en democracia desde el año 90 en adelante y es la reforma más regresiva desde la dictadura. Es una fórmula ochentera que ha fracasado en el mundo», dijo Elizalde el miércoles en T13 Radio.
La arremetida de Elizalde contra el proyecto no es casualidad, explican en el partido. El exministro ha vuelto con fuerza a la vida partidaria tras el término del gobierno y en la tienda aseguran que su nombre ya se perfila como la principal opción para reemplazar a Vodanovic en la presidencia del partido.
El PS debe llamar a elecciones este año, las que podrían realizarse a fines de este 2026.
Criticar al FA y el rol de Manouchehri
En el partido, sin embargo, aseguran que junto con llamar a la coordinación opositora y plantarse como opositores claros al proyecto de reconstrucción, se debe marcar diferencias con el FA.
Para esto en el PS se buscará ir instalando cuestionamientos al rol de ese partido durante el gobierno del Presidente Boric y los errores cometidos.
En esta estrategia, además, en el PS se busca aprovechar el papel que ha estado jugando el diputado Daniel Manouchehri, quien con sus arremetidas comunicacionales ha logrado quitarle protagonismo a otras figuras del FA, como el excandidato presidencial Gonzalo Winter.
El diputado además es cercano a Elizalde, por lo que la reaparición del exministro podría ayudar a ordenar el despliegue del diputado, que en algunos sectores genera preocupación porque puede desordenar la agenda.

Nada nuevo, el mismo partido antidemocratico y terrorista de siempre, solo cambian las caras de los delincuentes anti chilenos que lo dirigen.
Los oportunistas de siempre que viven explotando el resentimiento como factor aglutinante de ese sector. Nada bueno para el desarrollo, ni económico ni humano.
¿En qué municipio con alcalde socialista pagará los permisos de circulación de sus vehículos ahora el exsenador Elizalde? Recordemos que el exministro del Interior fue el regalón del exalcalde narco de San Ramón, en los tiempos en que ambos aliados lograron que un gran porcentaje de los militantes socialistas estuvieran inscritos en dicha comuna. Eran los tiempos en que le robaron un millón de pesos «en efectivo» desde uno de sus autos.