La conversación económica en Chile suele concentrarse en crecimiento, inflación, empleo o tasa de interés. Pero detrás de esos indicadores se mueve otra dimensión igualmente decisiva: cómo las empresas perciben, anticipan y gestionan sus riesgos.
La Encuesta de Percepción de Riesgos Empresariales 2026, elaborada por la Asociación de Auditores Externos y FAE UDP, entrega una señal clara: el mapa de riesgos cambió. La ciberseguridad aparece como el riesgo más mencionado, con 45,9% de las respuestas, seguida por el riesgo de mercado -tasas de interés, inflación, tipo de cambio y volatilidad- con 43%. El riesgo de crédito también gana fuerza, al pasar de 10,6% a 25,6%.
Lo relevante no es solo la lista de amenazas, sino el desplazamiento desde riesgos políticos o regulatorios hacia riesgos operacionales, tecnológicos y financieros. Los cambios regulatorios y legales bajan de 37% a 22,7%, y la inestabilidad política interna cae de 22,6% a 11,1%. No significa que la política haya dejado de importar: 68,6% afirma que el ciclo político incrementa los riesgos. Significa que la incertidumbre se está volviendo más concreta: aparece en un ataque informático, en el costo del financiamiento o en la fragilidad de las cadenas de suministro.
Los riesgos, por tanto, se perciben como una realidad que está afectando la operación de las organizaciones, pues el 54,6% de los encuestados asegura que su empresa enfrentó un evento de riesgo durante los últimos doce meses.
La encuesta también deja un mensaje para la política pública. El 44% señala que agilizar permisos y simplificar procesos administrativos para invertir sería la medida económica que más reduciría los riesgos de su empresa. Muchas veces se habla de inversión como si dependiera solo de expectativas generales. Para quienes deciden invertir, los tiempos, costos administrativos y predictibilidad importan.
La inteligencia artificial resume bien esta tensión. El 81,7% declara que su empresa utiliza soluciones de IA, aunque mayoritariamente de forma incipiente o en pilotos. Al mismo tiempo, 54,6% considera que sus amenazas emergentes amplifican los riesgos, mientras 48,8% estima que mejora la gestión de estos. La pregunta no es si debemos adoptar o frenar estas tecnologías, sino si tenemos las capacidades para gobernarlas bien.
Chile necesita crecer, invertir y recuperar dinamismo. Para conseguirlo, debemos avanzar simultáneamente en dos direcciones: construir un entorno público más ágil y predecible, y desarrollar empresas más preparadas para enfrentar riesgos complejos, porque así se construyen empresas más confiables. En un mundo más incierto, la resiliencia empresarial no será un lujo. Será una condición básica para competir, invertir y crecer.
* Mauricio Villena, decano Facultad de Administración y Economía UDP
*Arturo Platt, presidente Asociación de Auditores Externos de Chile
