Cómo pasan de rápido los días cuando se juega un Mundial, especialmente en este de 2026, en el que cada partido es un verdadero espectáculo donde podemos ver el despliegue de banderas, el colorido, los himnos de cada país escuchados con respeto, familias en las tribunas y estadios repletos al 94,1% de su capacidad; en fin, todo perfecto hasta aquí… Ya se han jugado 96 encuentros y quedan 8, y veremos quiénes disputarán el título.

Como todo Mundial, este no está exento de polémicas, que en el fondo son la salsa de este espectáculo planetario en el que todos opinan, y eso está muy bien. Veamos: el partido entre Argentina (avaluada en 817,50 millones de euros) y Egipto (avaluada en 134,68 millones de euros) se transformó en un campo de batalla verbal en las redes sociales debido a la supuesta ayuda de la FIFA y, en particular, del réferi del partido al cuadro argentino. Vi este partido dos veces y, en realidad, los trasandinos no jugaron bien hasta el minuto 80’; pero de ahí hasta el final, para dar vuelta un partido que perdían 0x2, hay que tener temple y jerarquía, más aún después de que Messi perdiera un penal al poco andar del encuentro. Entiendo a los egipcios en su disconformidad y están en su derecho de sentirse perjudicados. Para ser campeón tienes que ganarles a todos y a todo, incluso a las injusticias, en cualquier terreno. Ir ganando 2×0 faltando 10’ y que te encajen tres goles es para un cuento de terror.

Después vino el tema del “perdonazo” al jugador de Estados Unidos (como haya sido), que no sirvió de mucho y lamentablemente se politizó. También las desafortunadas declaraciones de la colorida senadora paraguaya Celeste Amarilla en contra de Kylian Mbappé, en las que lo califica de la peor manera. Creo que en este terreno no debemos escalar, porque le quitan la salsa a las sabrosas polémicas futboleras.

Como muchos ven conspiraciones por todos lados, consignaré algunos puntos para tratar de disipar algunas dudas. Por ejemplo, entre los campeones mundiales, Italia cuenta con 4 copas del mundo y no quedó dentro de los 48; Alemania tiene 4, Brasil 5 y Uruguay 2, sumando un total de 15 copas entre estos cuatro países. Por lo visto, no recibieron mucha ayuda para seguir en carrera o para empezar la carrera. En cambio, los países que sí pasaron al selecto grupo de los ocho son Francia (2), Argentina (3), España (1) e Inglaterra (1); entre los cuatro juntan 7 títulos.

También se ha prestado para suspicacias el hecho de que los árbitros para el partido de Francia (con un plantel de 1,53 mil millones de euros) ante Marruecos (488,20 mill. €) sean argentinos. En mi opinión, esto no le favorece a nadie, porque suponiendo que Argentina debería preferir jugar con Marruecos y no con Francia, estoy seguro de que es al revés.

Argentina ante Marruecos tiene la obligación de ganar (lo que le pasó contra Egipto); en cambio, Francia tiene el peso de haber perdido la final en Qatar ante el cuadro trasandino. Si no, recuerden el Maracanazo de 1950: a Brasil, hasta el día de hoy, cuando enfrentan a Uruguay, les viene ese triste recuerdo, a pesar de que han pasado 76 años.

Para terminar, están las declaraciones de un par de jugadores de Francia respecto al arbitraje. Dayot Upamecano, defensor galo, declaró: “No voy a centrarme en quién va a ser el árbitro. Nunca hemos hecho esto, vamos a centrarnos en Marruecos. Lo que queremos hacer es ganar este juego”, aseguró. El portero suplente, Robin Risser, afirmó: “No debes caer en la paranoia… Durante algunos años, ha habido cierta amargura desde la última final (Qatar 2022) y es parte del juego. Pero si estos árbitros están allí, es porque están a nivel de la competencia”, aseguró el arquero del Lens. Esto se llama poner paños fríos al tema.

Adjunto las estadísticas de las ocho selecciones, que revelan por qué estos países están en estas instancias y por qué muchos de los candidatos en este torneo quedaron en el camino en esta oportunidad, por falta de convicción y jerarquía. ¿Será en este Mundial que Bélgica, Marruecos, Suiza o Noruega levanten la Copa Mundial por primera vez en la historia…? Difícil, pero tienen más posibilidades que en mundiales anteriores. Aquí aplica que se “emparejó la cancha”.

Las selecciones a las que tuvieron que vencer las ocho escuadras que llegaron a cuartos de final

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1 Comment

  1. Extraordinaria columna y la estadística notable, lo que ningún medio ha expuesto como don Gonzalo.
    Felicitaciones.

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