De ganar José Antonio Kast, que a todas luces es la opción más probable. El 11 de marzo de 2026 marcará un antes y un después en materia de migración.
Lo primero que hará el nuevo gobierno ese mismo día será enviar, con suma urgencia, al Congreso un proyecto de ley para que el ingreso por paso no habilitado pase a ser delito. Actualmente es una infracción migratoria grave. Este proyecto no tendrá una tramitación fácil, ya que este cambio hace imposible las reconducciones inmediatas e implica un aumento importante de las capacidades en la zona norte de PDI, Carabineros, fiscalías, tribunales, y FF.AA., para detener y someter a proceso a cientos de extranjeros que entran a Chile por la frontera norte todos los días. De todas formas, la señal que se estará dando al enviar al Congreso este proyecto de ley será potente. A lo anterior se sumarán otras medidas, como un mayor control y aplicación de aranceles a las salidas de dinero desde Chile por medio de aplicaciones como Pay Pal, Western, Money Gram y otras. También habrá mayor fiscalización para evitar que empresas y personas naturales contraten indocumentados.
Además, se retomará con mucha fuerza el programa de deportaciones y expulsiones, usando para pagar estos vuelos, el dinero que recauda Migraciones por concepto de multas y aranceles que se cobran a los extranjeros. Como ya lo hizo el gobierno Piñera dos en su momento. Todo esto en el marco de una negativa enérgica a realizar procesos de regularización masiva.
Sin embargo, todo indica que a este brazo de hierro habrá que agregar un brazo de incentivos a la migración ordenada segura y regular, por la puerta y no por la ventana como ha dicho el mismo Kast. Lo más urgente en este sentido es que los contratos de trabajo de los extranjeros se puedan firmar con firma electrónica desde cualquier lugar del mundo. El sistema actual de firma en los consulados no está funcionando bien. De esta forma también la visa de temporeros podrá operar, ya que para los cosechadores bolivianos viajar desde todo Bolivia al consulado de La Paz para legalizar su firma en su contrato de trabajo es, en la práctica, imposible.
También el sistema actual de homologación de títulos profesionales solo en la Universidad de Chile, ya no da abasto y se requiere cumplir lo que ordena la nueva ley migratoria en el sentido de que se pueda realizar en otras universidades. Otra medida urgente es eliminar el requisito de visa consular de turismo para Cuba, República Dominicana, Haití y Venezuela. Los expertos indican que esta medida, si bien tenía sentido bajo la ley antigua, bajo la nueva Ley 21.325 ya no se justifica y es lo que genera que la llegada de personas de estos países ocurra vía colchane y no vía los diez aeropuertos internacionales con que hoy cuenta Chile. Es en los aeropuertos donde se puede controlar mucho mejor a los irregulares, detener a los delincuentes e incluso detectar personas que pudieran estar haciendo ingreso a Chile con alguna enfermedad infectocontagiosa. Recordemos que existen acuerdos internacionales que permiten devolver a los extranjeros en el mismo avión en que llegaron en un plazo de dos horas, cuando no cumplen con las normas chilenas para poder entrar a nuestro territorio.
Alguien podrá decir que los extranjeros no pueden pagar un boleto aéreo, pero hoy pagan en promedio mil dólares a un coyote para que los traiga a Chile. Justamente controlar y conducir los flujos migratorios por aeropuertos es lo que han hecho los países desarrollados en la última década y Chile debiera seguir el mismo camino.
Por último, será necesario agilizar los procesos de visas humanitarias que contempla la ley. A saber, la de refugio, la de asilo político, la de niños y adolescentes y la que otorga el Subsecretario del interior en casos especiales. No puede ser que la mayoría de quienes pidieron estas visas durante la presente administración, lleven dos, tres o hasta cuatro años esperando resolución del gobierno de Boric sin que esto ocurra.
En mi opinión, esta es la hoja de ruta para lograr que la migración deje de ser una amenaza y pase a ser una oportunidad. El desafío ahora será llevar adelante este plan.

Todos las personas con ingreso irregular y los que hayan cometido delitos, deben ser expulsados…..»
Excelente!