El índice de incertidumbre publicado por el BC está en sus niveles de mayor alivio pre-estallido, en 125. Estuvo mayor -al doble- en 320 lo que paralizaba toda iniciativa a crear valor país. Lo que más lo alivió fue las altas convergencias de los programas presidenciales, con similares acentos, en ambas vueltas, consolidadas con el holgado triunfo de Kast; hay esperanzas de que la futura oposición cumpla y apoye esas prioridades, desde la seguridad hasta el propio crecimiento económico, compartidos.
La experiencia real ha comprobado históricamente y sistemáticamente que con los conceptos de libertad económica, el protagonismo del sector privado y un rol más subsidiario del Estado, el bienestar económico se propaga en todos los estamentos socioeconómicos.
Nuevamente ratificado en la administración Boric, que el Estado falló en sectores tan primordiales como sensibles, como la educación y salud, tristemente, en todos sus ámbitos. Léase, solo para tener presente, cómo la sintomática baja de matrículas en los colegios centenarios y, crudamente retratando una realidad inesperada camino al cementerio que experimentaron terminalmente, 30.000 seres humanos, anualmente, por falta de cirugías médicas. En ambas reparticiones públicas, como agravante, donde se engrosaron en tres veces sus presupuestos, en la última década, ministerios de los más altos en gravitación, ante el irresponsable déficit de presupuesto nacional, he inhibido fría y conscientemente el indispensable espacio a la atención escolar y salud privada, cubiertas con sus propios recursos y riesgos.
Se hereda de este gobierno principalmente el deterioro de los valores de seguridad y honestidad más esenciales, que corroen la sociedad y las confianzas mutuas y afectan al desenvolvimiento privado. Concretamente… se incrementó la morosidad en el Transantiago a un 40%; las estafas con tarjetas de crédito se triplicaron en 2025 (solo por el uso malicioso pasaron de 98.000 a 304.000); un sondeo de la SNA señala que solo en los últimos 12 meses, un 43% de los agricultores han sufrido tres o más hurtos y suma y sigue, en una amplia variedad de sectores productivos, como las salmoneras, cables de cobre, tabaqueras, se reitera la misma epidemia, con el nefasto aliciente del abuso del mal gasto público, agravado por el funesto testimonio de la fría y programada red de las fundaciones truchas del FA a lo largo del país, desde los inicios del actual gobierno. Con el precedente más fatídico y vergonzoso a estándares mundiales, fue la artera fidelidad a las formas y fondo del estallido, incluyendo la sacrílega quema de 296 iglesias, por un largo tercio de la población, plasmado en encuestas de opinión pública y en las indicaciones constitucionales presentadas para el plebiscito, donde 4,8 millones de personas votaron por una escalofriante aprobación de una convención que pretendía desarticular los preceptos más básicos, de nuestra estable historia republicana. Con la enmienda y rectificación prioritariamente de variados frentes tendrá que lidiar el bien inspirado gobierno electo de Kast, ciertamente los vientos vienen colaborando con mayor conciencia y benevolencia por una mejor escala de valores…
A lo anterior, la izquierda que cree y vive del Estado con sus anquilosados dogmatismos, que solo subsisten sus gobiernos por el camino de las imposiciones dictatoriales; se suma que para recuperar el poder imponen oposiciones oprobiosas y extremas; Chile lo vivió tan recientemente con Sebastián Piñera, e igualmente Milei, como en Bolivia, mencionando solo los países limítrofes…
Y ellos como contrapunto sostienen sin evidenciarlos que el país solo crece, cuando gobierna la derecha con los poderes fáticos. Analizando con el debido rigor, el nivel de inversiones de las cuestionadas grandes empresas rotundamente no es así, estas empresas invierten igualmente con los distintos gobiernos, dependen más del costo del dinero, de las condiciones de mercado y el riesgo país es más un factor externo. Cierto, invalidarlo por conflictos de interés específicos, no por conjeturas de deshonestidad asociado al perfil laboral de las personas. Se limita y extrapola la discusión pública a un prototipo, en la que el Estado aparece como una instancia que solo puede ser legítimamente administrada por quienes jamás han tenido responsabilidades en empresas y donde la experiencia privada es vista como un estereotipado pasivo (nunca comprendí y menos compartí que a la senadora Rincón le enrostraban haber sido directora temporal de una AFP).
El suscrito ha sido director de distintas empresas del Ipsa y la que represento durante la administración actual, es cuanto más ha invertido, en el cuatrienio de Boric… Para ciertos ámbitos de la izquierda, ser empresario o director de empresas es suficiente para presumir una presunción de deshonestidad. Los inversionistas toman sus decisiones sustentadas en las perspectivas como proyecciones de rentabilidad y ajenos a la mirada ideológica, definitivamente es así, por cuanto están inspirados por el pragmatismo y es una exigencia hasta de subsistir, ante la dinámica de la competencia interna y externa.
Es el país el que crecerá mancomunadamente con Kast, por cuanto, partiendo de un deterioro extremo, ya solo el camino de una estabilidad juiciosa provoca parte del crecimiento más el aporte del escenario internacional. Si el Estado juega proactivamente y asociativamente con el sector privado y las iniciativas gubernamentales como del MOP y Ministerio de la Vivienda, los US 93.000 millones, que sostiene el prestigioso JP Morgan en proyectos detenidos por en el sistema de permisos ambientales, el país tendría un brinco en sus expectativas de desarrollo, de factores que depende de nosotros mismos.
Toda política e implementación económica de alta sensibilidad social debe tener como finalidad prioritaria superar no solo el altísimo 8% de desempleo, sino que apremiantemente superar la informalidad laboral que alcanzó la inexcusable magnitud de un 26,8%, alcanzando a más de 2,5 millones de personas, ausentes de asistencia médica, seguro de desempleo y previsión. Afectando doblemente, ciertamente, a estos millones de seres humanos y las arcas fiscales de cara al futuro próximo. Porque se provoca una desalineación entre la macro y la evolución del empleo, provocada esencialmente por las cortoplacistas leyes de empleos, del demagogo e incompetente gobierno saliente…
