La imagen de nuestra bandera tricolor flameando en sectores devastados por fenómenos naturales, junto a decenas de voluntarios, se ha transformado en una postal de solidaridad en los últimos años. Lo cual nos invita a reflexionar: ¿Qué tan presente está la solidaridad en nuestras vidas?
Este jueves 5 de diciembre se celebró por primera vez en Chile el Día del Patrimonio Social, siguiendo el camino de dos experiencias: El Día del Patrimonio organizado por el Estado y el Día de los Cerros impulsado por la Fundación Cerros Isla. Ambos días -en distintos momentos- nos hicieron una invitación a salir de nuestras casas para conocer y poner en valor el patrimonio natural y el cultural de nuestro país, llegando a más de tres millones de personas la participación en el Día del Patrimonio Cultural. Todo un éxito.
Ambas experiencias son una fuente de inspiración para otros sectores de la sociedad, como es el caso de la celebración del Día del Patrimonio Social, el cual no sólo invitó a salir de la cotidianeidad, sino a un acto más profundo de ver al otro, empatizar y visibilizar la inigualable labor de miles de organizaciones de la sociedad civil que con perseverancia y mucho ñeque avanzan decididamente en brindar dignidad, oportunidades y amor.
Con el lema “Dar está en nuestra naturaleza” la Comunidad de Organizaciones Solidarias lanzó esta primera versión con el objetivo de relevar la solidaridad y el poder transformador del voluntariado, emplazándonos a que todos tenemos el potencial de contribuir de manera positiva a nuestro entorno. La pregunta que surge de manera natural entonces es: ¿cuán cierto es que los chilenos son solidarios? Revisemos algunas cifras.
La reciente Encuesta Nacional de Voluntariado y Solidaridad 2024 impulsada por la Fundación Trascender, nos entrega buenas noticias al notarse una recuperación en el porcentaje de personas que realizaron voluntariado en el último año, alcanzando un 28% en 2024 frente al 24% en 2023. Si bien hay un avance, las cifras aún distan del 36% del periodo pre estallido y pandemia. Los resultados también arrojan un desafío mayor: la frecuencia de participación en el voluntariado está siendo cada vez más esporádica, disminuyendo de 57% en 2023 a 45% en 2024, al medirlo como la realización de voluntariado al menos una vez por semana.
El Mapa de Organizaciones de la Sociedad Civil 2023 del proyecto Sociedad en Acción visualiza un incremento exponencial de las organizaciones de la sociedad civil (OSC), con una tasa promedio de creación entre los años 2005 y 2023 de un 10,8% para el total de las OSC y un 8% para fundaciones y asociaciones (tasa promedio compuesta anual). Alcanzando de esta manera 403.159 OSC en 2023, más de 80.000 desde su última medición en el año 2020. A simple vista, podríamos decir que el sector es pujante, y si bien algo de cierto hay, sólo un 52,4% de estas organizaciones se encuentran activas.
En cuanto a las donaciones registradas estas alcanzaron su máximo histórico en el año 2023 con $349.654 millones de pesos según datos del SII y el CEFIS de la UAI, sorteando el deterioro y estancamiento de nuestra economía. Destacable también es el nivel de adherencia a instituciones como Coaniquem, el Hogar de Cristo y la Fundación Las Rosas, quienes suman más de 500.000 donantes individuales bajo las categorías de “socios” o “amigos”.
Considerando los tres puntos anteriores -voluntariado, asociatividad y donaciones- el escenario es alentador en materia de solidaridad, aun cuando existe el desafío de pasar de un país que se siente y es solidario ante situaciones puntuales, como la Teletón o las catástrofes, a una sociedad de individuos con una genuina cultura de filantropía ciudadana, en la que todos aporten desde sus realidades y condiciones, entendiendo este gesto como algo inherente del ser humano y no como un rol atribuible al Estado.
Si este llamado logra movilizar a los chilenos, sin duda estaremos dejando otro Chile a nuestros hijos y nietos. Desde ya anoten el 5 de diciembre en sus agendas porque si al Día del Patrimonio Social le va bien, al país también.

¡Gracias Armando! La solidaridad no se trata de imponer más impuestos, sino del acto legítimo de amor por el otro, incluso cuando es un desconocido que necesita ayuda. Las auténticas Fundaciones (con mayúscula) han sobrevivido al desprestigio causado por las falsas fundaciones creadas sólo para robar nuestros impuestos.
Dios premia a quienes son solidarios, y nuestra Patria se hace más amable.