Jugársela con una predicción para la final de este Mundial 2026 no solamente es una temeridad, sino que bordea la irresponsabilidad, faltándole a Francia (con un plantel de 1,53 mil millones de euros) tres partidos y a Argentina (avaluada en 817,50 millones de euros) cuatro para llegar, supuestamente, a la instancia de definir quién será el campeón. Este deporte que nos apasiona y entretiene es precisamente eso: imaginarse qué pasará más adelante, qué selección se caerá y cuál resistirá. En este tránsito mundialista ya hemos visto resultados que nos han sorprendido y que le están poniendo sabor al torneo.
En la fase de grupos capitularon tempranamente Uruguay (405,3 mill. €), con Bielsa a la cabeza, que no pudo pasar a la etapa de los 16avos de final. También se despidieron Turquía (472,70 mill. €) —que tiene su “generación dorada” con jugadores repartidos por las ligas más importantes europeas, como es el caso del madridista Arda Güler—, Corea del Sur (139,15 mill. €), República Checa (190,18 mill. €) y Escocia (176,23 mill. €). De estas cinco selecciones se esperaba mucho más, no solamente por la jerarquía y valor de sus planteles, sino por la ubicación que ocupan en permanente ascenso en el ranking FIFA.
En la etapa de 16avos de final, la caída de Alemania (998,00 mill. €) ante un Paraguay (155,65 mill. €) nos sorprendió con su juego tácticamente perfecto, el cual los europeos no pudieron contrarrestar; es más, los guaraníes debieron llevarse el triunfo durante los 90’ y no llegar a la encrucijada de los penales. Alemania, desde que ganó la Copa en el Mundial de Brasil 2014, solo ha decaído en su nivel futbolístico, ubicándose en el lugar 22° el 2018 en Rusia y en el 17° en Qatar. Este rendimiento no está acorde a una selección que ha ganado este preciado trofeo en cuatro oportunidades.
Por su parte, Países Bajos (837,20 mill. €) —ex Holanda— es el país que ha llegado a tres finales mundialistas sin poder levantar la Copa; en esta ocasión, fue derrotado con propiedad por Marruecos (488,20 mill. €) en definición desde los 12 pasos. La «Naranja Mecánica» se queda y los marroquíes saltan a octavos de final.
Los anfitriones canadienses y mexicanos salieron airosos de sus compromisos y ya habitan la expectativa de estar en octavos de final. Canadá (196,15 mill. €) se impuso por la cuenta mínima a una débil selección de Sudáfrica (46,80 mill. €) y México (194,55 mill. €) apabulló a Ecuador (376,20 mill. €), no por el marcador de 2×0, sino por la contundencia táctica, física y por su volumen de juego ante los ecuatorianos, que pintaban como una de las revelaciones del torneo.
Noruega (601,00 mill. €) salvó su compromiso ante Costa de Marfil (530,90 mill. €) y sigue en competencia; eso sí, le costó lo indecible para llevarse el triunfo, logrado solo al final cuando apareció desde su escondite su figura máxima, el gigante Erling Haaland, anotando con un toque mágico el gol del triunfo. Los marfileños demostraron con su selección que están a la altura de las potencias futbolísticas; por algo los consideraban uno de los “tapados” del torneo.
Brasil (912,20 mill. €) no convence con cómo está jugando, pero gana; esta vez derrotó a Japón (278,90 mill. €), salvándose apenas con un 2×1 sobre el final ante los nipones, que casi hacen la gracia de voltear al pentacampeón.
En tanto, Francia (1,53 mil mill. €) dio una clase magistral de buen fútbol ante Suecia (427,98 mill. €), venciéndola por 3×0, que pudieron haber sido cinco goles más; aunque en el fútbol no existen “los pudieron”, en esta ocasión es de justicia decirlo. Aparecieron todas sus estrellas, que en los 90’ brillaron en su máximo esplendor: desde su arquero Maignan hasta Dembélé, y desde Koundé y Mbappé hasta Olise. Para mí, este último es la figura junto a Messi de este Mundial.
Por lo visto y analizado hasta hoy, Francia y Argentina, uno o los dos, estarán en la final, igual que en el Mundial 2022 de Qatar. En la historia de los mundiales, desde 1930 hasta ahora, solo 13 países han disputado una final mundialista y ocho de ellos han sido campeones mundiales.
¿Será en este Mundial que aparezca un país por “los palos” y nos sorprenda? Sinceramente, no lo creo.
