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Publicado el 19 de julio, 2018

Smart TV, la columna de Fernanda Demaria: Vietnam y la crisis de la televisión pública

Autor:

Fernanda Demaria

En Chile el modelo de televisión pública está en crisis. Los problemas financieros y políticos de TVN son titular de la prensa y objeto de debate nacional. Frente a este escenario es paradójico y envidiable enfrentarse a “The Vietnam War”, el último fenómeno de Netflix que vio la luz gracias a PBS (Public Broadcasting System), la red de televisión pública de Estados Unidos.

Autor:

Fernanda Demaria

En Chile el modelo de televisión pública está en crisis. Los problemas financieros y políticos de TVN son titular de la prensa y objeto de debate nacional. Frente a un escenario de esta naturaleza resulta paradójico y envidiable enfrentarse a “The Vietnam War”, el último fenómeno de Netflix que vio la luz gracias a PBS (Public Broadcasting System), la red de televisión pública de Estados Unidos.

“The Vietnam War” es una serie documental dirigida por el cineasta Ken Burns. Veterano en estas lides -y con cuatro Emmy a su haber- se lo considera “un ícono de la cultura pop norteamericana” e incluso ya apareció tres veces en episodios de “Los Simpson”. La relevancia de Burns llevó al famoso historiador Stephen Ambrose a afirmar que “gran parte de los norteamericanos obtienen los conocimientos de historia de Ken Burns”. Su trabajo rescata lo más profundo del alma de Estados Unidos e incluye verdaderos monumentos del género documental como “The Civil War” (1990), “Baseball” (1994) y “Jazz” (2001). Temas desafiantes a través de los cuales Burns busca comprender los fenómenos en totalidad. A través de la productora Florentine Films, formada por 30 empleados a tiempo completo, ya tiene un cronograma de documentales que se extiende hasta 2030.

La serie de Vietnam consta de diez episodios y dura 18 horas. Material de archivo remasterizado, fotografías de renombrados profesionales en terreno, transmisiones televisivas, filmaciones caseras, audio de conversaciones tras bambalinas bajo los gobiernos de Kennedy, Johnson y Nixon… todo acompañado por una banda sonora disponible en Spotify que incluye a The Beatles, The Rolling Stones, Bob Dylan y Jimi Hendrix.

Para muchos, “la Guerra de Vietnam como nunca antes se había contado en una película”, “una narración envolvente en 360 grados”, “un conflicto que desgarró el alma de Norteamérica”. Durante más de diez años Burns y su equipo recopilaron más de 80 testimonios tanto de compatriotas que lucharon como de los que se opusieron a la guerra; además de contar con “el otro lado”: los vietnamitas. Civiles y soldados. Ganadores y perdedores. “Cuando los norteamericanos hablamos de Vietnam sólo hablamos sobre nosotros mismos. Lo que teníamos que hacer en el documental era triangular con todas las otras perspectivas, no sólo las del enemigo, teníamos que ver qué sentían los civiles, el Vietcong, pero también nuestros aliados, los vietnamitas del Sur que fueron maltratados, los hombres que pelearon, los desertores, los que se manifestaban en contra”, afirma Burns, quien pese a que aún realiza entrevistas esta vez dejó en manos de Lynn Novick  -co directora de “The Vietnam War”- gran parte de éstas que fueron realizadas con tan sólo una cámara en lugares reales, no en estudios prefabricados.

¿Es posible un proyecto de esta magnitud en nuestro país y bajo el alero de la televisión pública? Difícil. PBS nace desde la concepción de la tv como una herramienta educacional. Está formada por un conglomerado de cadenas afiliadas locales, las que construyen su programación en base a producciones de las cerca de 350 estaciones afiliadas; pero a su vez tienen libertad para adquirir su propio material a productoras independientes e incluso a cadenas privadas.

¿De dónde obtiene el dinero? Cerca de la mitad proviene de las estaciones afiliadas; un 25 por ciento corresponde a fondos federales y el resto se logra gracias a royalties, derechos de retransmisión, servicios de satélite e inversiones, además de la venta de productos educativos (12%). 

¿Y cómo lo hacen las estaciones afiliadas? Los Estados a los cuales pertenecen financian parte de las operaciones. El resto lo consiguen a través de donaciones de espectadores, empresas y patrocinios. También aportan algunas organizaciones sin fines de lucro -que pueden a su vez financiar sus propios contenidos y programas-, municipios y universidades. Las telemaratones son otra forma para recaudar fondos y así no depender de los ingresos publicitarios, importante aliciente para la emisión de programas que no tienen cabida en televisiones comerciales. No obstante, algunas estaciones sí cuentan con algunos spots convencionales. Este modelo se caracteriza por una total trasparencia e independencia. PBS no  está sometida a ningún control por parte del gobierno ni obedece a presiones de agentes externos. La Acta de Emisiones Públicas -1967- exige “objetividad y equilibrio en todos sus programas”.

Sin duda la situación de Televisión Nacional tiene características propias. Luego de autofinanciarse por años (y de incluso aportar recursos al gobierno), hoy se encuentra en estado crítico. El año pasado el Senado aprobó la ley de capitalización de la señal estatal por la que TVN recibiría US$ 65 millones (US$ 47 millones para solucionar el “aprieto” y US$ 18 millones para una futura señal cultural). Lo anterior está sujeto a la entrega de un cronograma de proyectos al Ministerio de Hacienda en plazos previamente establecidos. Hasta la fecha TVN no ha percibido ni un monto de lo acordados cuando se aprobó la capitalización.

La coyuntura actual sin duda no ayuda en lo más mínimo. En vez de tener a sus talentos focalizados en desarrollar iniciativas y sacar a adelante la estación, hoy TVN ocupa la primera plana por conflictos al interior de su directorio y con el Director Ejecutivo Jaime de Aguirre. A la filtración de su contrato se suma la divulgación de cláusulas que varios aseguran haber desconocido cuando se aprobó la designación. El Gobierno salió en la defensa del presidente del directorio Francisco Orrego, mientras los miembros del gobierno corporativo pertenecientes a la oposición afirman que llevarán el tema ante la justicia ya que por ley está penada la divulgación de estos antecedentes.

¿Es posible trabajar así? No. Volvamos a PBS. Gracias a su estabilidad, absoluta transparencia  y un modelo de negocios que suma diferentes actores, “The Vietnam War” llegó a las pantallas de esta cadena y posteriormente a Netflix. Tal es el prestigio de PBS que diversas encuestas la sitúan como una de las instituciones publicas más respetadas por los norteamericanos. ¿En qué lugar estaría TVN en una encuesta similar?

 

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