Tragos es presentado por:
Publicado el 09 de agosto, 2018

La propuesta inmóvil de Big Ben

Autor:

Rodrigo Martínez

Se anuncia en su logo, en su ventana, como un Café Restaurante y Salón de Té, pero es también un bar que mantiene su lista de brebajes casi intacta. Retrococtelería, el Big Ben les parecerá un paraíso olvidado, un tesoro.

Autor:

Rodrigo Martínez

En el libro Viñamarinos. Aburridos, excéntricos y decadentes, la diseñadora y escritora Catalina Porzio hace un colosal trabajo de investigación bibliográfica donde las voces de los testigos y los protagonistas van hilando un ethos y narrando el devenir de la ciudad, con sus sombras muy bien definidas. Algo similar es lo que recoge la reciente novela de Álvaro Bisama. En Laguna, el escritor resuelve que Viña del Mar es un páramo más desolado de lo que figura en la tarjeta postal y las estroboscópicos destellos del Festival de finales febrero. Viña, hoy, está habitado en el grueso por la gente de sus cerros, que duerme lejos del mar y que vive, merenda y se recrea no precisamente en un jardín.

Cosa de nostálgicos. Porque la calle Valparaíso también ha mudado su carácter y es algo que este cronista puede constatar en casi 40 años de observación. Así y todo hay espacios que merecen una visita, para viajar en el tiempo, en un encuentro con lo vintage, lo inalterable. Algo que en gastronomía se agradece cuando la ola de la moda y lo moderno les pasa por encima y los encuentra de vuelta, firmes, más vigentes que nunca.

Se anuncia en su logo, en su ventana, como un Café Restaurant y Salón de Té, pero es también un bar que mantiene su lista de brebajes casi intacta. Retrococtelería, el Big Ben les parecerá un paraíso olvidado, un tesoro. El lugar es elegante, pero ajado; estrecho, pero a la vez confortable. Tiene algo romántico y algo literario también este viaje a mediados de la década de los 80.

Acá encontrará platillos como un fondue de carnes y quesos, lomo a la pimienta, Palta Reina, Palta York o Palta Cardenal, además del emblemático cocktail de camarones. De su carta de líquidos hay un capítulo perfectible, el de los vinos (por favor, winelovers, no lloren con la carta: Pinot, Cortton, Undurraga Viejo Roble, son sus opciones más encumbradas). Pero entre sus opciones de bar todavía disponen de una serie de cócteles en champán, como el inubicable cóctel Chicago con espumante, cognac, curaçao y jugo de limón, y nombres de fuste de la coctelería internacional como Gin Fizz, Alexander, o el menos difundido integrante de la famosa familia, el Pedro Collins (con ron), entre otros clásicos. De la coctelería nacional, sours como los de antes de la invasión peruana, vainas, bitter batido y un impecable Pichuncho ($3.100), en la porción perfecta, la decoración precisa, de manual. Un aperitivo inmejorable. Acá, los cócteles siempre van acompañados de un picoteo de la casa compuesto de galletitas saladas, pretzels, una barra de queso crema con sésamo y soya (un bocadillo que podría ser considerado un lujo hace treinta años. Saludos, 1988) y una salsa verde con ajo, también muy característica de la casa.

Su tártaro en canapé ($6.100) vale al menos un homenaje a lo inmanente. Con un montaje (como se aprecia en la foto) que sacará lágrimas en algún cocinero de la vieja guardia. La rosa de tomate es más que un detalle estético. Es una declaración de principios que acá no entra ni una brizna de lo que son las nuevas tendencias. El sabor de la carne sobre las tostadas, fresca, con un aliño con carácter, que no le teme al “qué dirán” por su uso del ajo.

El paseo vale la pena y cuando las cosas permanecen inalterables por décadas, merecen ser noticia. Atraviesan la contingencia. Un espacio que lleva 40 años en la Galería Cristal (fundada en 1977), que conecta la Av. Valparaíso con Arlegui entre Etchevers y Villanelo. Ya no está ni la juguetería Casa Lily, ni el Hipopotamus, ni Bengoa ni la Sastrería Inglesa, pero el Big Ben sigue firme como hito viñamarino.

Café Big Ben. Galería Calle de Cristal 274, Viña del Mar (ver mapa). Teléfono (32)2714320. Facebook: Café Big Ben – Viña del Mar.