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Publicado el 08 de agosto, 2019

La cocina política de Mecha Corta: Las chuletas de cordero de Carlos Larraín

La cocina política Mecha Corta

Con su inconfundible estilo, el ex senador y ex presidente de RN aseguró que “la gestión de Lavín está encaminada a llamar la atención, a su manera de hacer política, la que no es precisamente la que me gusta”. Peor aún, insinuó su intención de volver a la alcaldía de Las Condes, lo que crispó aún más el ambiente, donde las chuletas iban y venían.

Mecha Corta La cocina política

Chuleta de cordero magallánico sobre ragout de vegetales

(Para don Carlos y la Jacqueline)

300 gramos de chuletas de cordero

1 cebolla grande

1 pimentón

1 berenjena

1 zapallo italiano

1 cucharada de eneldo

1 taza de jugo de naranja

1 cucharadita de azúcar

1 cucharada de pimienta de color

Sal y pimienta al gusto

Semana de peleas señores… Como diría el mítico presentador argentino del programa Titanes del Ring, Martín Karadagián: “Y vamos de inmediato y en consecuencia a la última pelea de la noche” en honor a la contienda entre el Faraón y la Momia, tras el aplastante desempeño del Míster Chile contra Tarzán. Una noche aguerrida y redondita aquella, tal como la última semana del ambiente político nacional.

La primera pelea de la lista, la de Boric v/s Landerretche el domingo pasado. Ahí el joven diputado del Frente Amplio sacó a relucir su faceta más rebelde y, sin pelos en la lengua, se fue con todo contra las aspiraciones presidenciales de su contendor en la disputa. Sin siquiera considerar a sus socios de la ex Nueva Mayoría, Boric acusó al PS Landerretche de ser un invento de la elite. Tal cual. El hombre se explayó en Twitter asegurando que “las candidaturas de izquierda deben nacer de procesos colectivos y ser representativas de luchas sociales, no de entrevistas en El Mercurio y autoproclamaciones frente al espejo”. El único que lo apoyó en su afrenta fue el PS Marcelo Díaz, quien escribió “duro, pero cierto”; el resto del progresismo quedó bastante molesto con sus palabras. Lamentablemente, lo que este chiquillo no sabe es que La Señora e incluso la propia Beatriz Sánchez son también producto de la elite, como dejó clarito el DC Jorge Pizarro. Esta vez el combate lo perdió Boric.

Segunda pelea de la noche, Kast v/s Guillier. El escenario fue un programa dominguero del 13, donde José Antonio Kast aprovechó para darle duro al ex candidato a la presidencia, Alejandro Guillier. Ahí el rubio aseguró que nos habíamos salvado jabonados porque el senador era un peligro institucional. Es más, agregó que, si Guillier estuviera a cargo del barco actualmente, tendríamos una Asamblea Constituyente al mando, pagaríamos el doble de impuestos y las AFP probablemente no existirían. En resumen, “un desastre”, aseveró. El garrotazo fue duro y Alejandro quedó un poco aturdido, pero volvió al ruedo y se defendió calificando a Kast como el Bolsonaro chileno y bajándole los humos presidenciales, garantizándole que Lavín iba a evitar que él fuera el líder de la derecha. Golpe bajo. (Al margen, hasta la oposición tiene claro que el alcalde de Las Condes va con todo rumbo a Palacio).

Tercera pelea de la noche, Kast (nuevamente) v/s Cruz-Coke. ¡Duro el hombre!  De un combate pasó rapidito a otro, todo cuando como líder del Partido Republicano le quiso robar un par de militantes al partido de Luciano. ¿La técnica? Un uppercut asegurando que “en Evópoli hay harta gente que opina más como nosotros que como la directiva de su partido.” José Antonio, te recomiendo que des sólo una pelea por noche, esta última estuvo de más. Cuida tu coalición, hombre. Chile Vamos debe sumar y no restar, y tus dichos no ayudan en nada.

La última pelea de la noche fue la del ex presidente de RN, Carlos Larraín, y la presidente de la UDI, Jacqueline van Rysselberghe. Es que el ex senador «le comió la color» a la Jacqueline cuando le ninguneó al alcalde de Las Condes. Con su inconfundible estilo, Larraín aseguró que “la gestión de Lavín está encaminada a llamar la atención, a su manera de hacer política, la que no es precisamente la que me gusta”. Peor aún, Carlitos insinuó su intención de volver a la alcaldía de Las Condes, lo que crispó aún más el ambiente, donde las chuletas iban y venían.

De ahí el plato de esta semana. Como la idea es relajarse, voy a invitar a don Carlos a que junto a la Jacqueline pasen a la cocina y se luzcan con un plato propio de sus nuevas tierras: Magallanes. Mientras preparan estas deliciosas chuletas de cordero magallánico sobre ragout de vegetales, pueden conversar sin ánimo de pelea y más tranquilos.

En un wok a fuego fuerte y con unas gotas de aceite de oliva, hay que saltear la cebolla, el pimentón, las berenjenas y los zapallos italianos. Cuando estén al dente, salpimentar, agregar el eneldo y dejar enfriar para que se concentre el sabor.

Prepararen luego la salsa. En una olla a fuego medio poner el jugo de naranja y el azúcar, cocinarla hasta que se reduzca y espese. Cuando tenga una buena consistencia, agregarle la pimienta de color.

En un sartén bien caliente, cocinar las chuletas hasta alcanzar el punto deseado. Una vez listas, calentar las verduras y ponerlas en una fuente junto a las chuletas y la salsa.

A la mesa entonces. Como sólo son dos, la conversación será inevitable y ojalá productiva. Así que, junto con disfrutar de estos maravillosos sabores, piensen en Chile; aquí la prioridad es el país y el ciudadano de a pie. Con esto en mente, seguro que esta contienda la ganamos todos.

@politicaycocina

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