Tragos es presentado por:
Publicado el 20 de septiembre, 2018

Farewell al antiguo Farewell

Autor:

Rodrigo Martínez

El spot es inmejorable. El bar del Sheraton Miramar se renovó por completo. Gran vista y excelentes propuestas de coctelería.

Autor:

Rodrigo Martínez

Por mucho tiempo, un espacio subutilizado en uno de los escasos 5 estrellas de la ciudad balenario. El bar del Sheraton Miramar renovó recientemente su propuesta líquida con coctelería de autor, nueva cristalería y una oferta comestible bastante atractiva.

Algunos ejemplos de esta nueva era son cocteles como El Navegante, con gin Príncipe de los Apóstoles, Vino Navegado, Campari y humo de canela. Todo un upgrade al nivel local que es también una reverencia al Smoky Negroni; esta vez el Vermouth es reemplazado por el vino con especias y naranjas y el resultado es herbal, seco y de atractivo carácter para quienes prefieren un cóctel con la presencia precisa de amargor.

El spot es inmejorable. Cojean algunas mesas por el trajín, pero la vista es privilegiada. Son casi 180 grados de perspectiva entre la silueta de las bahía (de Valparaíso a Con Con) y el constante vaivén de las olas a los pies, casi al alcance de la copa.

Durante octubre pretenden lanzar un batallón de cócteles de influjo Tiki, para potenciar el desenfado de sus tardes de terraza, la proximidad con la época estival y preparaciones como Zombie. Una potente combinación de cognac, ron añejo, ron dorado, vino fortificado, jugo de maracuyá, piña, naranja, limó y granadina. El alcohol muy enmascarado, un coctel peligroso que no revela al paladar su carga alcohólica. Uno puede ser poco y dos pueden ser demasiados. Aún así se siente fresco.

Otros cocteles que han hecho volver a los parroquianos es Honey, con ron añejado, miel, jugo de naranja, jengibre y albúmina (para la espuma). Un coctel que funciona como postre. Uno cremoso, que en el papel suena casi aberrante, pero al paladar cansa menos de los esperado. Se trata de Blue Hawaian Miramar, con crema de maní y crema de coco, jugo de piña, Araucano, cacao y ron dorado.

Uno que ha dado que hablar es el Centella. Preparación que recrea el popular helado. En su elaboración, que se presenta en copa de Martini, están involucrdos limoncello, jugo de naranja, licor o sirope de manzana y triple sec. Tambén hay cocteles como el clásico Mai Tai, un Bulleit Punch y Jason, un coctel con gin, arándanos, licor de saúco y jarabe de frambuesa. Un coctel que trabaja bien con las sutileza del gin London Nº1.

Para comer, está a disposición una serie de bocadillos (sándwiches y ensaladas) provenientes de la cocina del hotel que en esta temporada está comandada por el chef peruano Marlon Sarango. Los preferidos del público son el Jardín de mariscos, full producto fresco que viene con el toque extra de una salsa para untar, un dip profundo en un alioli de ají amarillo que entrega fuerza y carácter a los productos del mar. Un juego de surf & turf propuesto por el Salteado de lomo y camarones. Además de una trilogía de ceviches, que si bien le hace concesiones al paladar nacional, se puede solicitar bien a la peruana, sin miramientos con la sazón y el picor, como lo prefieren los peruanos. Consortes sólidos, sabrosos y bien montados para complementar la propuesta tras la barra que es en esta época, la más sólida de la historia de este bar con insuperable vista y, ahora, también tremendos cócteles.

 

Farewell. Hotel Sheraton Miramar. Avenida Marina 15, Viña del Mar. Teléfono 32 238 8777.