Hay algo allá afuera es presentado por:
Publicado el 23 de julio, 2020

De colección: «En la esfera», de Claudio Girola

Director del MAC Francisco Brugnoli

Cada semana mostramos un objeto u obra que forme parte de la colección de distintas instituciones culturales del país. El director del Museo de Arte Contemporáneo Francisco Brugnoli seleccionó esta escultura con láminas de bronce y base de madera del artista argentino Claudio Girola, y que data de 1971.

Francisco Brugnoli Director del MAC

Claudio Girola. Argentina 1923 – Chile 1994. En la esfera (1971). Escultura, láminas de bronce y base de madera. Colección MAC.

Se me ha solicitado una reflexión sobre una obra seleccionada desde la colección MAC, según mi arbitrio y desde luego bajo mi responsabilidad, que asumo en gran medida desde mi carácter de cuidador de ese acervo. En mi condición de confinamiento, tengo la fortuna de disponer de nuestro Catálogo Razonado, una selección que abro con el propósito de buscar, retrocediendo en el tiempo. Se trata de una porfía, en oposición a nuestra actual profundización de la pérdida de la memoria, sustituida por el vértigo que impone la inmediatez por el consumo, u obligada por graves carencias culturales. En el viaje del página a página, de pronto me siento atraído por una serie de obras que voy marcando por su mismo orden de aparición: Herminia Arrate: Naturaleza Muerta (botellón) S.D.; Jaime Cruz: Paulonia (1961); Lily Garafulic: Rapto de Europa (Torso) (1953); Claudio Girola: En la esfera (1971), Ennio Iommi: Dos Momentos (1975), Sergio Mallol: Torso (Forma femenina) (1953), Pedro Luis Martínez: Figura (1941); José Perotti: Bosques (1931), Enrique Zañartu: Beachcomber III (1955).

Todas obras producidas entre 1930 y 1975, 45 años de contexto que habría que revisar, desde el acontecer cultural local y los contextos internacionales, particularmente con Europa y su emergencia y caída como consecuencias de la guerra; y en América como emergencia de nuevas sensibilidades y desarrollo cultural, como su apertura a nuevos caminos hacia mirarse críticamente en una profunda re-visión de sí misma. Todas estas obras tienen en común un tratamiento de espacio innovador y también como herencia de Cezanne, que reciben Picasso, Boccionni, El Lissitsky, etc. y que recibe una constante renovación desde sus prácticas y momentos. Se trata de una simultaneidad espacial que unifica la relación temo-espacial, presentando los planos convencionales de la visión de una ruptura con el imperio de casi 500 años de la estructura Brunnelleschi-Alberti, proponiendo una nueva posibilidad del ver y experimentación de todo nuestro ser, como podemos apreciar  en nuestra cotidianidad de la ubicuidad de internet, en el frecuente y a veces confuso flash-back del cine o físicamente en una visita al MAXXI de Roma, obra de Zaha Hadid. 

Escojo la obra de Claudio Girola (Buenos Aires, 1923 – Ciudad Abierta, Viña del Mar, 1994). Su nombre, En la esfera, ya es una provocación que me lleva de inmediato a recordar ese magnífico texto de Borges que es la Esfera de Pascal y sus infinitos centros. Girola nos propone con su título un estar, un estar de nuestro cuerpo EN su esfera. La esfera es un ejemplo de forma cerrada, ordenada por su centro, pero su en, de hecho, ya nos hace partícipes de un imposible, ingresando a una figura extraña, a lo que a primera vista nos resulta fuera de toda imagen posible del cuerpo geométrico perdido, cuya obliteración e inclinación le hacen perder el equilibrio que su centro ordenaba, debiendo forzosamente fijarse por el anclaje de un extremo de lo que fuera su diámetro. Sin embargo bien observada, no está fuera un orden, sino en el que podría ser otro. Además, también reconocimos la memoria del origen perdido pues Girola ha abierto la esfera y su partes se vuelcan al exterior, con esto nos sitúa en su dentro y nos hace ir hasta el afuera y desde cada punto de nuestra observación podemos hablar de cambio de lugar de sus componentes estructurales, pero no de su falta. Podríamos hablar de una dis-locación, una esfera dislocada que nos hace simultáneamente estar en su interior y en su exterior, en su presente y anterioridad. Una simultaneidad de todas sus dimensiones en una nueva unidad tempo-espacial. Pareciera que su obra nos interpela en nuestra actualidad.

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