Señor Director,
Los recientes hechos de violencia nacionales e internacionales han resurgido el debate de la tenencia de armas por parte de civiles. Al respecto, se podrían dar argumentos como: «A nadie lo obligan a comprar armas» o «puesto que las armas siempre han existido, mejor regular su uso para que sea más seguro». ¿Les suenan conocidos? Ideas precarias como estas han dado sustento a las posturas pro aborto -tanto peor que la portación de armas- debatidas en nuestro país
Gonzalo Pérez Díaz
