Key Takeaways
- Bieito Rubido, director de El Debate, rechaza calificar a José Antonio Kast y Giorgia Meloni como ultraderechistas, y que tales etiquetas son usadas por la izquierda para deslegitimarlos.
- El Ministerio del Interior de España mantiene un dossier con más de 200 periodistas clasificados según su tendencia política, incluido Bieito Rubido, lo que él considera impropio de una democracia y una forma de presión política.
- Rubido afirma que el periodismo debe ser una conciencia crítica del poder.
“El periodismo es una de las columnas vertebrales de un sistema democrático”, dice el director del diario español El Debate, Bieito Rubido. “Ha contribuido a la democracia, sigue contribuyendo a su defensa, pero la democracia, la libertad y el periodismo libre sí están amenazados”.
Habla con propiedad. Ha dirigido los diarios La Voz de Galicia y ABC, y bastante seguido recibe “quejas” por su trabajo. Pero eso lo tiene sin cuidado: “El poder siempre es un privilegio y en ocasiones algunos políticos llevan ese privilegio a una situación de abuso de autoridad, que es lo que está ocurriendo en España”.
Estuvo en Chile en el marco del relanzamiento del Instituto para una Sociedad Libre, que busca fortalecer el debate en torno a las ideas de la libertad, y aprovechó la instancia para conversar con El Líbero sobre las amenazas a la libertad de expresión y la relación del poder con los medios.
“La izquierda está en esa campaña de descalificar permanentemente al adversario político”
–Ha entrevistado a José Antonio Kast en dos oportunidades. Muchas veces la prensa internacional se refiere a él como “ultraderechista”, tal como lo hace con Giorgia Meloni en Italia o partidos políticos como Vox…
–O con Milei…
–¿Hay diferencias en el uso del lenguaje, en particular con los conceptos de ultraderecha y ultraizquierda?
–Sí, totalmente. Yo estoy absolutamente en contra de eso. Yo no creo que al Presidente Kast se le pueda decir que es un ultraderechista. Será un señor de una derecha conservadora, que defiende unos valores, pero que además democráticamente ha ganado unas elecciones y tiene toda la legitimidad y la legalidad. Y no se le puede llamar ultraderechista. Nosotros en El Debate jamás le llamamos ultraderechista, aunque es cierto que, por ejemplo, la Agencia EFE, que está muy sesgada por el gobierno de España, siempre califica al Presidente Kast de ultraderechista. Pero lo cierto es que eso es una falta de respeto a la democracia y al respeto a la ciudadanía.
Me parece que Kast un personaje muy amable, de formas admirables. Me gusta mucho que los políticos sean educados en la forma. Puedes defender con toda fortaleza y con toda consistencia tus ideas, pero pueden ser envueltas en buenas maneras.
Por su parte Meloni ganó en Italia, está haciendo un papel extraordinario. Es la figura en Europa más emergente y ojalá tuviéramos en España una Meloni que hablase con la claridad y gestionara como ha gestionado el gobierno de Italia.
Hay un giro a la derecha en toda Europa, pero la izquierda no le da legitimidad a la derecha a gobernar. Es decir, aquí solo podemos gobernar, según ellos, los de la izquierda. Y entonces está en esa campaña de descalificar permanentemente al adversario político. Ultraderechista, fascista, nazi… no tiene nada que ver. Es más, llamarle fascista a Milei… el fascismo es todo en el Estado y nada fuera del Estado. Ese era el fascismo de Benito Mussolini. Milei es todo lo contrario. Milei no quiere que el Estado esté en ningún sitio. El día que la izquierda deje de ir al extremo y vuelva al centro, probablemente volverá a gobernar.
«El periodismo tiene que ser una conciencia crítica del poder»
–El Ministerio de Interior de España maneja un documento en que están listados más de 200 periodistas y clasificados según su tendencia política… Usted está en ese dossier… ¿qué le parece este hecho?
–Lo que dice allí es absolutamente irrelevante. Dicen mi nombre, dicen dónde trabajo, dónde trabajé y que tengo una visión político desde la derecha. El contenido en sí mismo es irrelevante.
A mí lo que me parece condenable e impropio de una democracia es que un gobierno, pero sobre todo el Ministerio del Interior, haga una relación de periodistas afines o contrarios a ellos. Es una forma de hacer como fichas policiales de estos, quiénes son y cómo podemos actuar con ellos.
Pero en lo personal, a mí no me afectó lo más mínimo. Ya me imaginé que yo estaría en esta ocasión. No soy un periodista simpático al actual gobierno, pero eso no me preocupa, es mi obligación. El periodismo en general tiene que ser una conciencia crítica del poder. El poder siempre es un privilegio y en ocasiones algunos políticos llevan ese poder a una situación de abuso de autoridad, que es lo que está ocurriendo en España, y nosotros estamos obligados a denunciar todo eso. Que nos haya puesto en esa relación. Esa relación, yo casi te diría que es un timbre de honor. Quiere decir que eres un periodista importante. Si no tienes presión, no eres un periodista importante.
–¿Como director de medios, cómo ha sobrellevado esa presión?
–Yo recibía quejas de ministros, de altos cargos de empresas, de bancos, incluso del mundo del fútbol, de gente de los servicios secretos, de inteligencia, y aprendí a no enfrentarme a ellos en la discusión cuando me presionaban. Yo los escuchaba, tomaba nota, y después hacía lo que yo estimaba oportuno.
–¿Eran quejas o amenazas?
–Quejas. Bueno, hubo alguna que fue amenaza y alguna la ejecutó. Un ministro de Hacienda del Presidente Rajoy que me dijo: ‘Bueno, pues, atento a las consecuencias’. Efectivamente, me hicieron una inspección de Hacienda y me metieron una gran sanción. Es lo que inevitablemente hay que pagar como precio a ejercer el periodismo en libertad.

Muy buena presentación. Una sugerencia con todo afecto para El Libero, no será más adecuado y coherente recibir información internacional de medios como éste, El Debate y así de otros similares en Europa , EEUU e Hispanoamerica, y no de los pasquines de izquierda que nos informan a diario???????? Hay un divorcio inexplicable entre la línea editorial nacional e internacional.