“Reivindicamos la acción de sabotaje en contra del molino Grollmus de la comuna de Contulmo, acción de respaldo a los presos políticos mapuche que permanecen en huelga de hambre en Arauco y Concepción exigiendo sus derechos carcelarios”. 

Este es parte del comunicado con el que la Resistencia Mapuche Lafquenche (RML) se adjudicó el ataque armado a la familia Grollmus y al histórico molino de la zona. 

La acción de la organización radical dejó tres heridos, uno de gravedad. Carlos Grollmus (79 años) tuvo que sufrir la amputación de una pierna tras ser baleado por los atacantes, su primo Hellmuth Grollmus presentó heridas cortantes y Cristian Cid (48), lesiones graves por un trauma ocular.

El juez Christian Grollmus, quien también estuvo bajo ataque, y sobrino de Carlos Grollmus, relató: “Lo único que logramos salvar fue la casa y nuestras vidas”. 

La organización mapuche radical, en su declaración, se refieren a las víctimas como “usurpadores del territorio mapuche” y “colonos alemanes”. 

Y especifican sus demandas: “Traslado al CET para Víctor Llanquileo, que hoy asumió una huelga de carácter seca” y “traslado inmediato a la cárcel de Lebu para Yerko Maril y Esteban Carrera”.

En los últimos días ya se habían registrado hechos violentos para presionar por el traslado de los presos. 

De hecho, la semana pasada, la RML protagonizó dos atentados con quema de maquinarias, viviendas y galpones, que dejó una persona herida, donde se encontraron panfletos y rayados en favor de Llanquileo. Y hace dos días, comunidades mapuche cortaron rutas en Arauco por el mismo motivo.

Llanquileo se encuentra en huelga de hambre para lograr ser reubicado en un penal con menos restricciones, como el Centro de Educación y Trabajo de Cañete.

Condenado a 21 años de cárcel por asalto a una caja de compensación en Galvarino

Víctor Adelino Llanquileo Pilquimán es un conocido en estas lides. En abril de 2018 protagonizó un violento asalto a una caja de compensación en Galvarino, Región de La Araucanía. Según se puede leer en el Poder Judicial, se lo condenó a “16 años, como autor del delito de robo con violencia, y 5 años como autor de porte ilegal de arma de fuego prohibida y porte ilegal de municiones”.

En la ocasión, el tribunal señaló que Llanquileo junto a otros tres sujetos “llegaron premunidos de armas de fuego y un par de cuchillos tipo machete, hasta la sucursal de la Caja de Compensación Los Héroes (…), intimidando, reduciendo y reteniendo con sus armas a los trabajadores y guardia de seguridad, sustrayendo desde la bóveda una cantidad de dinero que pusieron en un saco”. 

Tras la llegada de Carabineros al lugar, los atacantes “retuvieron, intimidaron y usaron al personal de la caja como escudos humanos. Mientras huían en dirección al río Quillem, dispararon reiteradamente al personal policial”.

Llanquileo portaba una ametralladora semiautomática de 9×19 milímetros y, finalmente, cuando fue detenido, se le encontraron cartuchos de bala.

Es por esta causa que hoy cumple condena en la cárcel de Arauco. Y es de allí que sus familiares y organizaciones radicales lo quieren sacar, ya sea pidiendo su libertad o su traslado al Centro de Educación y Trabajo de Cañete, donde las restricciones son menores. 

Argumentan que es un “preso político mapuche” tal como el mismo Llanquileo se define.

En 2020, sobre la pena que cumple, señaló en un comunicado que es una “condena política impuesta por el Ministerio del Interior junto con el poder económico de Chile, y el Ministerio Público”.

Además, amenaza: “Al parecer, con el sonido de las armas sí se escucha el clamor de las comunidades”. Y finaliza: “Ni la muerte ni la cárcel detendrán los procesos de transformación, hasta conseguir la reconstrucción nacional mapuche”.

En 2009 estuvo procesado por el homicidio frustrado del fiscal Mario Elgueta. De este caso fue absuelto, pero no corrió la misma suerte su hermano Ramón Llanquileo. Cuando ambos estuvieron detenidos por esta causa protagonizaron una huelga de hambre junto a otros mapuches, en 2010. En esa ocasión exigían la derogación de la ley antiterrorista. Vocera de los presos fue Natividad Llanquileo quien años después se convertiría en convencional por un escaño reservado para el pueblo mapuche.

Estrecho vínculo con su hermana, la exconvencional Natividad Llanquileo

La abogada Natividad Llanquileo llegó a la Convención Constitucional en 2021 como escaño reservado representando al pueblo mapuche. Pero 11 años antes de ser parte de quienes redactaron la propuesta de nueva Constitución que se vota este domingo, Natividad Llanquileo tuvo un rol clave en la huelga de hambre que protagonizaron presos mapuche, entre quienes se encontraban dos hermanos de ella, Víctor y Ramón.

Tal como informó una nota de El Líbero, en ese entonces la dirigenta aún no era abogada. Congeló sus estudios para abocarse a esta causa.

Existen registros de que mientras sus hermanos estuvieron en prisión por este caso, Llanquileo no solo visitó a sus hermanos sino que también a Héctor Llaitul, también detenido en Angol.

Ya en la Convención, la abogada fue parte de la línea más dura de los Pueblos Originarios.

Como integrante de la Comisión de Sistemas de Justicia se le acusó por ejercer presiones sobre sus compañeros en el momento en que elegían a los coordinadores de dicha instancia.

En la oportunidad habría amenazado a las convencionales Vanessa Hoppe y Manuela Royo por dar su voto para el cargo al convencional Andrés Cruz (Colectivo Socialista), ex fiscal de la Región del Biobío.

¿Por qué le molestaba esto a Llanquileo? Porque cuando era persecutor, en 2010, Cruz acusó a la “cúpula” de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM) de robo con intimidación, del homicidio frustrado del fiscal Elgueta y de asociación ilícita terrorista. El entonces persecutor pidió 103 años de cárcel para Llaitul y 65 para Ramón Llanquileo.

«Ella (Natividad Llanquileo) reconoce que efectuó presiones, me parece lamentable (…). Al parecer hubo muchos que se vieron influidos por esta apreciación cuando yo ejercí como fiscal, persiguiendo hechos punibles. Y si yo volviera a estar en esas circunstancias volvería a perseguir las responsabilidades de quienes cometieron delitos contra otros seres humanos, señaló Andrés Cruz en esa ocasión a El Líbero.

Natividad Llanquileo sobre detención de Llaitul: «Siempre se ha perseguido a quienes han dado la cara»

«Es una política que han tenido los diferentes gobiernos, no solamente con la figura de una persona en específico, sino también en contra de las personas que han estado en este proceso de restitución territorial. Es una política de continuidad respecto a los gobiernos de la Concertación y de Sebastián Piñera, y que no ha cambiado».

Así se refirió hace un par de días, la exconvencional Natividad Llanquileo cuando se le consultó por la detención de Héctor Llaitul.

En entrevista con El Desconcierto, agregó que «fue un espectáculo y se hizo para crear impacto». Señaló que en un comienzo estaban esperanzados con el Gobierno de Boric, «además, una ministra llegó hablando de Wallmapu y saludando mapudungun. Pero ahora lo que vemos es una posición de criminalización contra nuestro pueblo».

Y sobre Llaitul dijo que su detención no era un caso aislado. «Siempre se ha perseguido a quienes han dado la cara y han dicho que esto no está bien, que las tierras que fueron usurpadas tienen que ser devueltas».

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