Un fuerte golpe a las exportaciones chilenas decretó el gobierno de Estados Unidos al imponer un arancel de 12,5%, luego de resolver que nuestro país, junto a otras 59 naciones, no ha implementado ni aplicado eficazmente mecanismos para impedir el ingreso de bienes producidos con trabajo forzoso.
La tasa tributaria afecta directamente a los envíos de salmón fresco y congelado, uvas, arándanos, distintas manufacturas forestales, y vinos. La medida, que comenzó a regir desde el 24 de julio ya ha tenido un fuerte impacto en el gremio exportador y ha iniciado la estrategia de la Cancillería que intenta negociar un acuerdo.
En Libre Mercado, conversamos con Claudio Cilveti, gerente general de Vinos de Chile, quien aseguró que “la medida más bien unilateral desde Estados Unidos nos duele y nos complica”, y explicó que el impacto que ha tenido la política arancelaria del presidente Trump para el vino chileno ha sido “brutal”.
Cilveti afirmó que tras esta decisión de Estados Unidos, “Chile queda en una posición bastante desmejorada, porque un arancel es un impuesto a las importaciones que castiga el precio base, y por lo tanto ese punto de arancel se multiplica varias veces cuando lo lleva a precio de retail. Entonces, cuando uno tiene un arancel de un 10%, no es que el precio retail vaya a subir un 10%, sino que puede llegar a transformarse, según nuestro cálculo, en hasta tres veces el precio que el arancel afecta. Por lo tanto, el arancel de 12,5% podría llegar a un 37,5%”.
El gerente general de Vinos de Chile aseguró que han estado monitoreando lo que ha ocurrido con el vino chileno desde el Liberation Day y señaló que “el efecto completo en el año pasado para nuestro sector en Estados Unidos no fue tan importante, perdimos competitividad, pero este año es donde realmente se está notando el efecto”.
En esta línea, explicó que “en el caso del vino en el mercado norteamericano, este año vamos un 33% bajo respecto del año anterior entre enero y junio, en cuanto a importaciones de vino. Esta caída es brutal. Es verdad que el sector, no solo Chile, sino que todo el mundo está teniendo una baja general, pero este 33% es inédito, es mucho más potente que el 8% promedio que tenemos de baja este año”.
«El Gobierno tiene una estrategia sólida»
A pesar del impacto que ha tenido especialmente en los vinos, el gremio está expectante y confiado en el rol que tendrá la Cancillería chilena en esta negociación. “El gobierno tiene una estrategia, creemos, bastante sólida. Tuvimos la posibilidad de ir a Washington y hacer alegatos ante el USTR, que es el Departamento de Comercio Americano, y estamos con un trabajo público-privado bastante cohesionado”, afirmó.
Cilveti comentó que “luego de conocido el anuncio de que Chile había sido incluido en la cláusula 301, inmediatamente el gobierno recibió una comunicación directa desde el USTR en la que avisaron que están interesados en conversar y, de alguna manera, negociar un tratado bilateral que se complemente con el TLC”.
Posteriormente, el gobierno de Estados Unidos anunció la visita de Jeffrey Goettman, subdirector de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés), lo que para Cilveti “es una tremenda señal. Goettman es una persona absolutamente capacitada y con mucho manejo político sobre estas materias. Es una visita que la hace solamente a Chile, y vemos que la reunión de ayer de los gremios con el Canciller fue muy clara”.
El gerente general analizó estas señales y afirmó que “la pelea no está perdida, al contrario, se nos abre un espacio de negociación que, claramente, la Cancillería va a encabezar, y estoy seguro que van a poder entregar argumentos sólidos que le permitan a Estados Unidos hacer un check y ver que Chile sí cumple y tiene el mayor interés no solo de ser un socio estratégico de Estados Unidos, sino que honrar lo que toda la vida ha hecho Chile, que es trabajar con un estándar de calidad y certificaciones que nos blindan”.
«Es clave la diversificación»
A pesar del dolor de cabeza que ha significado el tema arancelario para varios de los gremios exportadores, Cilveti indicó que hay aprendizajes. “La lección de esto es que es clave la diversificación. La industria chilena del vino está presente en más de 140 países. Estos tipos de disrupciones y desafíos fuertes en algunos mercados siempre los tratamos de combatir con diversificación”.
Y añadió que “Brasil hace cinco años era el mercado número cuatro y China era el número uno. Resulta que ahora China pasó a ser número tres y Brasil primero. Reino Unido es nuestro segundo mercado. Entonces, gracias a esta diversificación de mercados que tenemos es que la situación, por ejemplo, de Estados Unidos, nos permite ser compensados por los otros mercados”.
