En Chile circulan actualmente más de 6 millones de automóviles, 60 mil buses y 250 mil camiones. “Es el mercado, incluyendo Estados Unidos, con la mayor cantidad de marcas automotrices y con la mayor cantidad de orígenes”, aseguró Diego Mendoza, secretario general de la Asociación Nacional Automotriz de Chile (ANAC). En entrevista con Libre Mercado, analizó en detalle la evolución del sector y las nuevas tendencias de consumo.
Uno de los mayores cambios se encuentra en la proliferación de marcas. “Cuando nació ANAC, en 1993, había apenas 24 marcas en Chile. Este año partimos con 85 y esperamos llegar a 90 marcas, que es un crecimiento récord para nuestro país”, planteó el secretario general de la asociación. Gracias a la apertura comercial y los tratados de libre comercio, Chile se ha convertido en el mercado con más orígenes (28) de América Latina.
Un mercado dominado por China
Si en los años noventa el origen principal era Japón, y en los 2000 Corea del Sur llegó a concentrar el 40% de participación, hoy el escenario es muy distinto. En el mercado total, China representa un 39% de las ventas con 36 marcas distintas, lo que ha convertido al país asiático en el actor más influyente de la última década.
Además, más de la mitad de los oferentes de autos eléctricos en Chile son de origen chino. Hasta agosto de 2025 se habían comercializado cerca de 200 mil unidades nuevas, un 2% más que el año pasado, con una proyección anual de 310 a 315 mil autos. La cifra está por encima de 2024, aunque lejos del récord de 2021, cuando se alcanzaron 427 mil. Solo en 2017, 2021 y 2022 se superaron en Chile las 400 mil ventas anuales.
Cada año, el país incorpora en promedio 300 mil vehículos y retira de circulación unos 128 mil. “Hoy tenemos un parque automotor con una antigüedad de 10,6 años, el más joven de América Latina”, apuntó Mendoza, y lo comparó con Argentina, donde los autos superan los 20 años en promedio.
Nuevas tendencias de consumo
La Región Metropolitana concentra el 55% de las ventas, pero el perfil del comprador ha cambiado. “Hoy hay mucha compra en Maipú, San Bernardo y la zona sur, porque el mercado se ha vuelto transversal. Un 20% de las ventas son camionetas y un 11% furgones comerciales, lo que muestra el rol de las pymes y de los trabajadores que utilizan el auto como herramienta de trabajo”, destacó el dirigente.
La pandemia también aceleró la entrada de jóvenes al mercado. Antes de 2020, el rango de 18 a 35 años participaba poco en la compra de un vehículo nuevo. Sin embargo, tras la crisis sanitaria -cuando el transporte compartido perdió atractivo- la tendencia cambió. “Aunque sea un auto pequeño, para dos y con mascota, los jóvenes hoy se animan a comprar”, dijo. Al mismo tiempo, el crecimiento de Uber y otros servicios de reparto impulsó la compra de autos para fines laborales.
Electromovilidad: hay que apretar el acelerador
Este año se espera que la venta de autos eléctricos en Chile represente apenas un 3% del total. “Es una velocidad baja, hay que apretar el acelerador”, afirmó Mendoza, quien recordó que “Chile tiene una estrategia nacional publicada por el presidente Piñera en el año 2020-2021, que apunta al 100% de ventas eléctricas al año 2035”. Para alcanzar esa meta, la ANAC había proyectado cerrar este año en 5%.
El dirigente cuestionó que actualmente no existan incentivos para los consumidores, siendo la instalación de un cargador domiciliario la principal barrera. Aun así, el escenario resulta favorable: “Un auto eléctrico enchufable es mucho más conveniente de usar en Chile que en China, porque nuestra matriz energética es muy limpia, es renovable. El año pasado ya se superó el 50% de inyección con eólica, solar, hidráulica, fotovoltaica. Este año va a seguir superando esa meta. En China no pueden decir eso porque tienen generación con carbón o con diésel”, explicó.
Cada vehículo eléctrico, además, implica un beneficio directo para el país: “Cada vehículo electrificado desde un híbrido tiene dos cosas, y el eléctrico también. Tiene el doble de cobre que un auto convencional. Y además el litio, que son dos minerales estratégicos, por no decir el sueldo de Chile. Entonces, donde sea que se venda, en Europa, en Canadá, en China o acá, cada auto va a tener un pedacito de Chile adentro”.
Precios y barreras
Uno de los principales obstáculos sigue siendo el precio, aunque la brecha se está acortando. “Hoy día puedo decir que hay modelos equivalentes (eléctricos y no eléctricos) al mismo precio. Hay vehículos con tope de equipamiento eléctrico, con más de 300 kilómetros de autonomía, a 12.690.000 de pesos a la venta hoy. Ese es el desde. El gap en general ronda los 10 mil dólares que podrían ser un poco menos de 10 millones de pesos», agregó.
El mayor costo inicial se compensa en el uso diario: “El combustible en Chile está caro. Esa es una discusión que va a tomar mucho tiempo, ni siquiera depende de nosotros como país. Pero en la electricidad sí hay un ahorro significativo, y eso desde una familia y por supuesto en empresas logísticas puede cambiar”.
El perfil del comprador también cambió: “Hace dos años, el 70% de la venta era a empresas. El año pasado y este, se invirtió la cifra. Hoy día el 70% de los compradores son personas naturales que están haciendo el cálculo, creo yo, y les da la cuenta como para invertir esto, aunque sea un poco más caro, pero que al final de la vida útil voy a haber pagado el precio”.
¿Por qué los autos están más caros?
Según Mendoza, hay varias razones que explican el alza de los vehículos en Chile en los últimos años. Primero, dos actualizaciones de las normativas de seguridad obligaron a incorporar tecnologías como el control electrónico de estabilidad, nuevas ayudas a la conducción y etiquetados más exigentes. A esto se sumaron cambios en las normas de emisiones que reducen considerablemente los contaminantes. Otro factor ha sido el tipo de cambio, no solo del dólar, sino también del euro, yuan y yen, que afectan directamente el costo de importación dada la diversidad de orígenes. Finalmente, la industria global enfrentó una grave escasez de chips, lo que encareció la producción.
El dirigente gremial advirtió que la guerra comercial entre Estados Unidos y China puede tener efectos indirectos: “México ha anunciado también aranceles a los vehículos chinos, entonces en general eso podría producir dos efectos. Uno, que el producto chino sea atractivo venderlo en mercados como el brasileño o el chileno, que no vamos a poner estas barreras. Pero también esos productos que tienen en alguna cadena, la batería, la caja de cambio, que sea impactada por un arancel, obviamente eso que forma parte de la cadena de precios, si termina llegando a Chile, no hay manera de salvarlo”.
Aun así, proyecta que el país seguirá siendo atractivo: “¿Por qué tenemos 90 marcas? Porque al fabricante le interesa probar su producto acá. Y son pocos los lugares en el mundo en que un producto chino compite sin aranceles, sin regulaciones distintas, de tú a tú, con el europeo, y el americano, el japonés y el coreano. Entonces, eso es muy interesante. Somos un mercado boutique de pruebas”.
