Bullying, amedrentamiento, presiones y violencia verbal es lo que se vive al interior de la Convención, órgano que cuenta con un Comité de Ética, Probidad, Transparencia,
Prevención y Sanción de las Violencias,
que de los seis convencionales que ha sancionado hasta la fecha, cinco son de grupos de derecha.

«Con el proceder de este comité ha ocurrido lo que pasa muchas veces en la justicia ordinaria: la impunidad como resultado», advierte la convencional Ruth Hurtado. La constituyente figura en la lista de sancionados y que también está entre los constituyentes que han sido públicamente agraviados, sin que la denuncia en su caso haya prosperado.

«Claramente no es un comité de ética sino de censura, cuando sus integrantes se nombran por un ente político como es la Convención, sin ningún equilibrio y se juzgan a puras personas casi de un solo sector, eso dice mucho», agrega el convencional Martín Arrau, que también forma parte de los sancionados.

Desde que sus integrantes fueron elegidos, el pasado 1 de diciembre, el Comité de Ética ha dictado 6 resoluciones que contienen sanciones. Otras 4 han sido para declarar la inadmisibilidad de las denuncias presentadas.

Las cifras las obtuvo El Líbero luego de revisar la cuenta dinámica diaria del pleno virtual que figura en la página de la Convención, desde el día que se creó el referido comité hasta la fecha.

En esa revisión, al menos hasta el cierre de esta nota, no figuraban resoluciones referidas a los hechos de amedrentamiento que se registraron el jueves 21 de abril en la Convención.

Es esa ocasión se vio a convencionales gritándoles «¡traidores!» a sus pares del Colectivo Socialista por no haber votado a favor de un informe de la Comisión de Medio Ambiente (como se aprecia al inicio de este video). Luego la convencional Constanza San Juan (ver minuto 0:58) dio un punto de prensa en el que leyó, uno a uno, los nombres de los constituyentes que habían votado en contra.

Un comité que no puede ni materializar las multas que impone

Volviendo con Arrau, el convencional precisa: «De hecho ese comité no tiene ninguna facultad. A mí se me multó con un porcentaje de mi sueldo y la verdad es que eso no pueden ni aplicarlo, es meramente algo publicitario, de propaganda, para decir que cierto sector hace tal o cual cosa y que lo valida un ente que ellos mismos crean y ellos mismos nombran».

«La remuneración de los constituyentes está fijada por norma constitucional. Es, de hecho, el único sueldo en Chile que está fijado en la Constitución. Es decir, si a mí me hicieran un descuento de mi sueldo yo podría poner un recurso de protección porque me están vulnerando un derecho constitucional. No nos pueden aplicar ningún descuento», explica.

«Tendría que existir una reforma constitucional para que pudieran aplicarnos la multa», agrega Hurtado.

El artículo 134 de la Constitución es claro: «Los integrantes de la Convención, con excepción de los parlamentarios que la integren, recibirán una retribución mensual de 50 unidades tributarias mensuales, además de las asignaciones que se establezcan en el Reglamento de la Convención».

Preguntar si «¿ahora van por la cueca?» dio para sanción contra Cubillos

Ruth Hurtado (Partido Republicano), Marcela Cubillos (independiente Vamos por Chile), Martín Arrau (UDI), Teresa Marinovic (Independiente Vamos por Chile) y Arturo Zúñiga (UDI) han sido los convencionales que hasta ahora han resultado sancionados por el Comité de Ética de la Convención. A este último constituyente lo han sancionado en dos oportunidades.

También figura en la lista Bessy Gallardo, la denunció Miguel Ángel Botto, ambos ex miembros del Colectivo Apruebo, que luego terminaron con diferencias ideológicas que los llevaron a más que un distanciamiento.

Los otros denunciantes, además de Botto, han sido Loreto Vidal (Ex Lista del Pueblo) -dos denuncias-, Bárbara Sepúlveda (PC) y Alvin Saladaña (Independiente), así como Francisca Linconao y otros representantes de los escaños reservados.

Haberle preguntado a Linconao vía Twitter si «¿ahora van por la cueca?» le valió multa a la convencional Cubillos, por ejemplo.

  • Sanción a Arrau por advertir en un video sobre lo que se estaba debatiendo en la Convención

El convencional Martín Arrau fue sancionado con amonestación y multa de 5% de su dieta mensual, por una sola vez, por la publicación del siguiente video en Twitter el pasado 28 de enero:

De acuerdo con la convencional Loreto Vidal, que fue quien presentó la denuncia, el anterior se trata de «un video en donde (Arrau) expresa a la comunidad una serie de aseveraciones en torno al trabajo realizado en la Convención, las cuales no responden con veracidad a los hechos aludidos, puesto que no corresponde plantear el rechazo o aceptación de las iniciativas de norma en la fase de deliberación en las comisiones respectivas como determinaciones asumidas y definitivas por parte de la convención».

Este, por ejemplo, era uno de los asuntos que advertía Arrau desde finales de enero y por el cual fue sancionado: «Se eliminó el Senado y esto se reemplazará por una cámara plurinacional con escaños reservados para los pueblos indígenas u originarios en la iniciativa 213 que se aprobó».

«Es improcedente, encuentro que es ilegítimo y nunca reconocido, para mí no existe el Comité de Ética porque no es función de esta Convención juzgar o imponer multas», responde Arrau cuando fue consultado por El Líbero con respecto a este asunto.

  • Sanción contra Hurtado y Zúñiga por dichos sobre la Machi Linconao y el homicidio del matrimonio Luchsinger

Los primeros sancionados por el Comité de Ética, según las resoluciones que figuran en la página de la Convención, fueron Ruth Hurtado y Arturo Zúñiga, por comentarios hechos sobre la convencional de pueblos originarios Francisca Linconao con respecto al caso del que luego quedó completamente librada por decisión judicial, del asesinato del matrimonio Luchsinger.

Los hechos por los que fueron sancionados ambos convencionales ocurrieron el 5 de agosto, fecha previa a la aprobación del Reglamento de Ética (30 de septiembre de 2021) y del nombramiento de los integrantes del Comité en cuestión (1° de diciembre de 2021).

«El comité de Ética nunca fue validado por nuestro sector, ya que intuíamos que se convertiría en un comité inquisidor, resolviendo supuestas faltas que en todo caso ocurrieron antes de que hubiera norma y ‘tribunal’ existentes, como fue en mi caso. Distinto ha sido su actuar en relación a hechos públicos y notorios en mi contra», advierte Hurtado.

En todo caso, conforme a la resolución fechada el 28 de enero, que entró en la cuenta dinámica del pleno del 16 de febrero, Hurtado fue sancionada con amonestación y multa de 3% de su dieta convencional mensual. A Zúñiga le aplicaron llamado al orden y multa de 2% de su dieta convencional mensual.

Esta misma denuncia también había sido interpuesta en contra de la convencional Katherine Montealegre, a quien no le impusieron sanción, porque no hubo acuerdo mayoritario debido a que dos miembros del comité se inclinaron por absolverla.

“En la macrozona sur también hay molestia por la participación de la convencional Royo y de la convencional Linconao, pero sabemos que en el juicio la machi salió absuelta en cuanto a la participación porque la prueba fue declarada ilegal (…) pero creo que es importante señalar que en la sentencia se acreditó que el grupo que se concertó para ir a
asesinar al matrimonio Luchsinger se reunió previamente en la dirección de la convencional Linconao”.

Esos fueron los dichos de Hurtado, por los cuales fue sancionada, los cuales se corresponden con lo que quedó establecido en estrados judiciales: Linconao quedó libre de culpa.

En cuanto a Zúñiga, la medida en su contra se fundamentó en la publicación de este tuit, también del 5 de agosto:

«En su conjunto, esas declaraciones, más o menos simultáneas en el tiempo, propician la formación de un clima de hostigamiento en contra de la convencional Linconao, al envolverla con insistencia en un crimen que provocó hondo impacto, en circunstancias que su participación penal en él fue descartada por decisiones judiciales revestidas de la autoridad de cosa juzgada», se señala en la resolución.

  • Sanción contra Cubillos por preguntarle a Linconao en Twitter: «¿ahora van por la cueca?»

Una amonestación y una multa correspondiente al 5% de su dieta convencional mensual fue la sanción que el Comité de Ética le impuso a la convencional Marcela Cubillos, por haber publicado en su cuenta en Twitter el pasado 25 de noviembre el siguiente mensaje:

Conforme al criterio del Comité de Ética, lo tuiteado por Cubillos constituye «una infracción reglamentaria, al desinformar sobre hechos que se presentan como reales, sabiendo o debiendo saber que son falsos».

Así se indicó en la resolución fechada el 22 de febrero, que en entró en la cuenta del pleno del 15 de marzo.

  • Sanción a Marinovic por no usar mascarilla

El Comité de Ética, mediante resolución dictada el 21 de marzo, que entró en la cuenta del pleno el 1° de abril, sancionó a la convencional Teresa Marinovic con amonestación y una multa de 15% de su dieta convencional, por una única oportunidad. Esto, por haber estado en el pleno del 4 de enero sin usar mascarilla en varios momentos.

«En el contexto del desarrollo de la 47° sesión plenaria de la Convención Constitucional y la elección de la presidencia de este órgano, (Marinovic) se mantuvo en reiteradas ocasiones sin su mascarilla, inclusive acudió a la urna a votar sin este elemento de protección personal, ocasión en que el secretario John Smok le reitera su uso a lo que luego de varios minutos accedió», señaló la denunciante, la convencional Loreto Vidal.

«La infracción en que ha incurrido la convencional constituyente señora Marinovic soslaya una de las medidas preventivas establecidas por las autoridades sanitarias para prevenir el contagio», señaló el Comité de Ética para fundamentar su decisión.

  • Sanción contra Zúñiga por la sesión en la que le dijo a Barraza (PC) que era comunista, que «actuaba de mala fe» y que estaba «llenándose los bolsillos»

En resolución fechada el 28 de enero, que entró en la cuenta dinámica del pleno el pasado 17 de febrero, el Comité de Ética sancionó al convencional Arturo Zúñiga con llamado al orden y con una multa única de un 2% de su dieta convencional.

“Lo que usted hace, señor Barraza, es un acto de mala fe. Es una pequeñez política, una mezquindad, un acto de poca cosa. Pero no me extraña porque usted es comunista. Lo único que quiere es empobrecer a la ciudadanía. Acá lo que está haciendo es llenándose los
bolsillos de plata con las asignaciones. Le pido que se retracte». Fueron esas las palabras por las que Zúñiga fue sancionado.

El cruce de comentarios entre ambos convencionales se dio en el pleno N° 15, del 12 de agosto de 2021, cuando Barraza hablo sobre la «intención es obstruir y dejar fuera de reglamento la votación que se estaba realizando» por parte de Zúñiga, debido a que este último había alegado ante el Comité de Ética que la sesión no había sido convocada con un mínimo de 24 horas como establece la norma, sino de 22 (ver minuto 3:12:29).

«Si no establecemos desde el pleno la ampliación del plazo de las comisiones que ya se constituyeron, el día de mañana constituyentes de derecha podrían objetar la ilegitimidad jurídica», señaló Barraza, a quien se le cortó el audio de forma automática por haber ocupado los dos minutos que le correspondían, aunque se lo volvieron a activar para que «redondeara su idea». De seguidas habló de los riesgos de que las votaciones pudieran ser impugnadas «incluso ante la Corte Suprema».

Luego fue Zúñiga quien tuvo derecho de palabra e inicio su intervención con estas palabras, que no fueron incluidas en la resolución que fue dictada en su contra: «En referencia a lo que dijo el señor Barraza de obstruir, yo quiero comentarle por si no lo ha sabido y se lo puede preguntar a la coordinadora María Elisa Quintero, que es compañera de usted y se sienta al lado en la Comisión de Ética, que ella sabe perfectamente la razón por la cual no asistí y que fue la misma por la cual tuve que ir hace dos semanas atrás, que es una razón médica, de mi hijo de 6 años, no es una obstrucción política» (ver minuto 3:22:11).

  • Sanción contra Gallardo por el pleito con Botto, su ex compañero del Colectivo Apruebo

Amonestación y multa de 5% de su dieta convencional, por una sola oportunidad, fueron las sanciones que el Comité de Ética impuso a la convencional Bessy Gallardo por lo que señaló en una conversación sostenida en Twitter el pasado 26 de octubre con quien había sido su compañero en el Colectivo Apruebo, el constituyente José Miguel Botto, a quien tachó de machista.

«¿Quieres que cuente cómo tratas a las mujeres? ¿O cómo me has tratado a mí?», le escribió en la mencionada red social. Estos mensajes fueron posteriormente borrados.

En esa misma denuncia se incluyeron conversaciones de WhatsApp y grabaciones de una reunión por Zoom, en la que lo tildó de “rata”, “misógino”, “mentiroso”, “chanta” y “maltratador de mujeres”. La convencional alegó que se trató de comunicaciones privadas, que no debieron llegar al conocimiento público.

Por «falta de requisitos» se declaró inadmisible denuncia contra asesora que amedrentó a Hurtado

No fue poco el tiempo en los noticieros que estuvo dedicado a lo ocurrido a la convencional Hurtado en un punto de prensa en la Convención el pasado 4 de noviembre, cuando una asesora de la constituyente Dayyana González se atravesó ante las cámaras y la interrumpió.

Aunque fueron varios los convencionales que presentaron la denuncia, el Comité de Ética la inadmitió por no cumplir con requisitos como la relación circunstanciada de los hechos.

«Este es un Comité de Ética al que yo le digo el comité talibán, al que le resto cualquier validez y con respecto al cual se debe hacer una referencia importante, que consiste en que es completamente politizado, porque sus integrantes fueron elegidos por la mayoría de los convencionales de la izquierda», advierte la constituyente Rocío Cantuarias.

Han sido tres las denuncias que esta instancia ha inadmitido.

  • Indamisible: Denuncia en contra de una asesora que saboteó el punto de prensa de Hurtado

En la cuenta dinámica del 6 de enero ingresó una resolución dictada por el Comité de ética el 22 de diciembre en la que se declaró la inadmisibilidad de una denuncia que había sido presentada por los convencionales Martín Arrau, Harry Jurgensen, Margarita Letelier, Teresa Marinovic y la mencionada Cantuarias «a raíz de un incidente protagonizado por una persona designada como asesora de la convencional Dayyana González con ocasión de un punto de prensa que efectuaron los convencionales Ruth Hurtado, Ruggero Cozzi y Luis Mayol».

De acuerdo con los denunciantes, dichos hechos «atentan contra las libertades de opinión y de expresión y del respeto que debe existir entre los integrantes de la Convención», así que además de solicitar un pronunciamiento pidieron que González «diera las explicaciones del caso y otorgara disculpas públicas».

El Comité de Ética declaró la inadmisibilidad de la denuncia, argumentando que no reunía requisitos como la relación circunstanciada de los hechos ni los preceptos que a su juicio se estarían infringiendo.

  • Inadmisible: Denuncia contra Logan por supuesto «micromachismo»

El pasado 22 de diciembre el Comité de Ética dictó resolución, que entró en la cuenta dinámica del pleno del 6 de enero, mediante la cual declaró la inadmisibilidad de una denuncia que había sido interpuesta el 3 de noviembre del año pasado por la convencional Loreto Vidal (Ex Lista del Pueblo) en contra de su par Rodrigo Logan, por un supuesto caso de «micromachismo».

De acuerdo con el oficio presentado por Vidal, una «abogada que trabaja en la Unidad de Transparencia e Integridad Pública de la Convención (este medio omitirá su nombre) habría recibido un trato denostativo, constitutivo de micromachismo, por parte de Logan, al referirse a ella utilizando las expresiones ‘la muchacha’ o ‘la niña’, a pesar de conocer su identidad».

Según lo expuesto en la referida resolución, el objetivo de la denunciante era «contribuir a promover un buen trato y formas adecuadas de comunicación al interior de la Convención, especialmente considerando un enfoque de género».

El comité no admitió la denuncia por considerar que en la misma no se especifican «los preceptos reglamentarios que, a juicio de la convencional constituyente que la suscribe, se entenderían infringidos».

  • Inadmisible: Denuncia contra Arancibia por parte del Comando Unitario de Exprisioneros Políticos

El fecha 22 de diciembre el Comité de Ética declaró la indamisibilidad de la denuncia presentada por el Comando Unitario de Expresioneros Políticos y Familiares, así como por otras 34 organizaciones, en contra del convencional Jorge Arancibia (UDI) por considerar que la decisión de que formara parte de la Comisión de Derechos Humanos de la Convención no respondería a «estándares éticos mínimos».

La resolución, que entró en la cuenta dinámica del 6 de enero, daba respuesta a una solicitud presentada ante la referida Comisión de Derechos Humanos el 2 de agosto del año pasado, fecha para la cual no había sido aprobado el Reglamento de Ética que actualmente rige en la Convención.

En ese sentido el Comité de Ética expuso que para ese entonces la normativa aplicable era la vigente para la Cámara de Diputados, norma conforme a la cual «el procedimiento para el conocimiento de faltas a los deberes parlamentarios se iniciará por requerimiento de cualquier parlamentario o de oficio, a requerimiento de algún integrante de la Comisión».

La normativa en cuestión establece además que la solicitud «deberá contener una relación
circunstanciada de los hechos sobre los que se pide el pronunciamiento de la Comisión, la indicación precisa de las normas infringidas y los demás antecedentes y pruebas que se
estime convenientes aportar».

La Comisión de Ética declaró la inadmisibilidad de la denuncia por considerar que no reunía los requisitos exigidos.

Hasta ahora no ha habido sanciones por los casos de bullying y presiones

Al menos conforme a la revisión que realizó este medio de la información que sobre el accionar del Comité de Ética ha publicado la propia Convención en su página web, la instancia en cuestión no ha sancionado hasta ahora ninguno de los casos más sonados en los medios de bullying y presiones ocurridos al interior del órgano constituyente.

En la sesión del pasado martes 26 de abril el convencional Roberto Vega denunció que no figuraba en la cuenta de ese día un oficio que había presentado junto a la convencional Paulina Veloso, en el que llamaban la atención sobre la gravedad del punto de prensa en el que la constituyente Constanza San Juan señaló los nombres de los constituyentes que habían votado en contra de un informe de la Comisión de Medio Ambiente.

«El dar nombres de Convencionales a la prensa como si estos hubiesen cometido algún delito por manifestar su opinión contraria a un informe, nos recordó los regímenes totalitarios y específicamente trajo a nuestras memorias las conocidas listas del régimen de Stalin en la época de la ex Unión Soviética», señala en el documento titulado ‘Informa situación reñida con la ética y el respeto a los derechos humanos’, fechado el 22 de abril, que se incluye a continuación.

El Líbero ha venido informando sobre los casos de amedrentamiento en la Convención. Algunos de estos episodios han sido públicos y han quedado registrados incluso en las transmisión de las sesiones, otros han sido relatados en off por los afectados.

Además del reportaje titulado No solo Garín: cómo opera el bullying en la Convención, en el que se ahondó sobre las burlas y amedrentamientos contra convencionales por parte de algunos de sus pares, este medio también informó en el trabajo De “mentiroso” a “cretino”: la arremetida de los asesores “barras bravas” de la Convención sobre presiones protagonizadas por personal de apoyo de algunos constituyentes.

Y es que de acuerdo con el artículo 2 del Reglamento de Ética, las normas allí contenidas aplican no solo para los constituyentes, sino también para «asesores debidamente acreditados, funcionarios y trabajadores de la Convención».

El Reglamento de Ética que el Comité está llamado a hacer valer

Es precisamente con fundamento en el Reglamento de Ética y convivencia; prevención y sanción de la violencia política y de género, discursos de odio, negacionismo y distintos tipos de discriminación; y de probidad y tranparencia en el ejercicio del cargo que el Comité de Ética ha tomado las decidiones antes mencionadas.

Esta norma fue aprobada el 30 de septiembre del año pasado por los propios constituyentes con el objetivo de «prevenir, conocer y sancionar las infracciones a los principios de ética, probidad y transparencia, interculturalidad y perspectiva de género, así como también las vulneraciones a los principios de tolerancia, pluralismo y fraternidad, sin perjuicio de otros principios que consigne» el referido reglamento.

Discurso de odio, discriminación, violencia, violencia de género, negacionismo, desinformación, así como conflicto de intereses, son los hechos por los cuales, conforme al referido reglamento, un convencional, asesor o trabajador del órgano constituyente puede ser sancionado.

Conforme a esa misma norma, las sanciones aplicables pueden consistir en medidas disciplinarias como la amonestación («llamado de atención formulado por escrito») o la censura («reproche por escrito» que «se hará con publicidad e informando al pleno»).

De acuerdo con el artículo 44 del reglamento, la amonestación va acompañada por una multa que puede ir entre el 5 y el 15% de la dieta del convencional, mientras que en la censura la multa puede oscilar entre el 16 y el 30%.

También se prevé la aplicación de medidas alternativas, que al menos hasta ahora no han sido impuestas por el Comité de Ética, como el «ofrecimiento de disculpas públicas», «la participación en programas de formación» o «alguna otra medida reparatoria a la víctima, adicional y complementaria, adecuada y proporcionada a la infracción».

En cuanto al procedimiento, el reglamento establece siete etapas. Debe advertirse que no se prevé que la comisión pueda actuar de oficio.

La primera es la denuncia, que deberá contener «la individualización del denunciante y del denunciado, «una relación circunstanciada de los hechos sobre los que pide se pronunciamiento del Comité, «la indicación precisa de las normas infringidas» y «los demás antecedentes y pruebas que se estime conveniente aportar».

Alegando la falta de alguno de estos requisitos es que esta instancia ha inadmitido algunas denuncias.

A esta etapa le siguen la admisibilidad, la notificación, la comparecencia, la investigación, la apreciación de las pruebas y la resolución.

Contra la resolución, establece el artículo 56 del reglamento, se puede interponer recurso de reposición «siempre que se acompañen nuevos antecedentes o exista discrepancia fundada en torno a la valoración de la prueba que permitan revisarla».

Así está integrada la Comisión de Ética

El actual Comité de Ética está integrado por los convencionales «Macarena Rebolledo Rojas, Licenciada en Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Católica de Valparaíso, Elizabeth Lira Kornfeld, decana Facultad de Psicología Universidad Alberto Hurtado, José Miguel Valdivia Olivares, Doctor en Derecho de la Universidad Panthéon-Assas de Paris, Cristhian Almonacid Díaz, Doctor en Filosofía de la Universidad de Valencia y Zoilo Ladislao Gerónimo Escalante, perteneciente  al  pueblo Colla, sabio y gestor cultural de las herencias ancestrales».

Esos son los datos que sobre los miembros del mencionado comité fueron incluidos en la nota de prensa que emitió la Convención el día que los mismos fueron elegidos, en el pleno en sesión del 1° de diciembre del año pasado por 125 votos a favor, 9 contra y 14 abstenciones.

Como suplentes fueron designados Diana Aurenque Stephan, Pablo Salvat Bologna, Tania Busch Venthur, Marcela Ahumada Canabes y Wilson Nibaldo Segovia Bartolo.

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