¡Por la misma chita oh! Yo quería comentar las elecciones, pero, no. Decir por ejemplo que sacar conclusiones callampa del tipo, ay la moderación, ay los independientes, me parece sumamente peligroso. Que con el voto obligatorio (que seguiré defendiendo, aunque no hay ganado mi Orrego) Chile es un poco distinto. Pero que saltar a conclusiones rumiadas por todos y regurgitadas por otros tantos, es una muy mala idea. Como si la evidencia de Boric disfrazado de socialdemócrata y la Lista del Pueblo de independientes no fueran suficientes pa’ cachar que por ahí no va el microbús. Han llegado incluso a sugerir que la derecha abandone la batalla cultural… que te puedo decir, si la mayoría de lo que llamamos derecha ni sabe de qué batalla, ni de que cultura les están hablando…
Ya pero otro día nos metemos ahí, porque ya no podemos tener una semanita tranquila. No en este Chile, edición 2024. De tanta cosa que ha pasado uno como que se olvida, pero iniciamos esta delirante semana con la ministra Tohá, reconociendo, venas del cuello hinchadas, que habían improvisado en el caso Monsalve… si no nos dice ministra, estaban pasando super piola. Insisto en ser inmune a los atributos intelectuales de Carolina, esta cosa de alguna intelectualidad de estar siempre dispuestos a hacerle un queque me resulta un misterio. Pero dejemos eso ahí, no es nuestra dulce Carolina el tema de esta semana, porque ah, inocentes, todavía quedaba tanto por vivir.
Como ese meme, del perrito chascón y bastante acabado quejándose por la dura semana que estaba teniendo, apenas el martes, Chile se enfrentó a un nuevo enredo; resulta que teníamos de Presidente a Baby reno (como la serie de Netflix que recomiendo ver a modo de spoiler de lo que puede pasar en Chile, digo a estas alturas). ¿O que será el equivalente criollo? ¿Baby pudú? ¿O un adorno más típico chileno? ¿Onda baby chancho juanito? Lo voy a dejar ahí porque siento que rápidamente nos podemos descarrilar hacia baby indio pícaro y esta es una columna de sátira de la más alta seriedad.
Bueno, la cosa es que con la prestancia que los caracteriza, demostrando seguridad, confianza y aplomo, la representación del Presidente nos soltó un comunicado nocturno, que uno se pregunta si fue pa pasar piola o qué. Pésimo horario, yo ya estaba con todo el skincare coreano puesto y ¡pah! Entre la información, los memes, me desvelé. Porque era y sigue siendo todo muy confuso; el Presidente era imputado, pero también víctima de un acoso súper antiguo o algo así. Más enredado que protocolo de frenteamplista.
Pero tranquilidad compatriotas, para aclarar quien mejor que Camila, la bella. El problema es que nuestra vocera-vocera, que lejos de dulcificarse estos meses, anda detonadísima, y como ha sido moda este año, tuvo a bien meter al gobierno en un quilombo político de aquellos. Porque de una nos dijo que se habían enterado hace ratito ya de esta denuncia en una de las pescas milagrosas que parece que el gobierno hace de denuncias hacia sus rostros… todos quedamos como ¿Khé? Disculpe, reina, podría repetir lo que dijo. Y como la timidez nunca ha sido su problema, nos informó casi con desprecio, que esta era una práctica habitual de todos los gobiernos. Y por supuesto que Gabrielito es inocente de andar difundiendo las fotos que la denunciante como parte de su acoso le envió en algún momento. Son mareadores pa’ que estamos con cosas. Pero tratemos de desmenuzar esto.
Por motivos que me son muy ajenos y sin afán de revictimizar a SE, durante su practica profesional una mujer se obsesionó con él. Esta parte no es sátira, en serio. Y le mandó mails ad hoc poh, llegando a compartir imágenes piluchas, suponemos. Mucho tiempo después ella se encontró online con estas imágenes que aparentemente eran contenido creado exclusivamente para Gabriel Boric. Eso es. Usted dirá, ya, pero, la ley que sanciona la difusión no consentida no es tan antigua, habría que ver cuándo se filtró y si fue nuestro Mandatario poeta, ok, puede que efectivamente esto sea un enredo desafortunado y que nuestro moderado Presidente sea el más inocente del barrio. Dale, ahí quedaba, si uno es prudente y razonable. Pero este gobierno de nuevo metió las cuatro patas porque uno queda lleno de preguntas tras la participación de Cami, otseah, momentito, ¿por qué el gobierno puede andar sapeando causas reservadas?, ya nos acostumbramos a que todo se filtre, ¿pero todo todo?, si son capaces de sapear causas, ¿no lo hicieron con Monsalve? ¿Por qué se quedaron callados dos meses? ¿Por qué lo hicieron público ahora? Ni el actual subsecretario de interior, Cordero, que sigue siendo vocero en todos los cargos que ha ocupado, pudo contener el rio de estiércol que nos inundó. Mención especial y cariñosa a ese humorista involuntario que es el diputado Winter, que pa’ ayudar a su yunta sintió la necesidad de informarnos que él también había sido víctima de un acoso similar… se los prometo, lo dijo.
A mí ya como que no me sorprende, pero me impactan, los alcances de la torpeza de este gobierno. Bueno, uno puede escandalizarse porque chita que son acontecidos y buenos pa’ los líos judiciales, pero no es menos escandalosa esa vocación de agrandar los problemas y volverlos políticos. O sea, yo sabía que querían refundar todo y pa’ eso primero hay que pitiarse la institucionalidad, pero igual, en serio, amigues, bajen un cambio. Es demasiado caos. Porque queda una vez más clarito como el agua que no somos todos iguales ante la ley, que esta fachada de moderación mientras se guanean en todos es solo una impostura, que no les importa usar los recursos y voceros que nos pertenecen a todos para salvar al compañere y aunque ya se ha dicho hasta el hartazgo, que sus banderas son acomodadizas. Porque tengan claro amigas que su gobierno feminista no les va a creer, es más si se atreven a denunciar, esperen ser basureadas públicamente, expuestas a través de filtraciones que ya nadie se cuestiona. De nuevo, no somos todos iguales y la que se atreva, va contra todo el poder del Estado. Cabe decir aquí, que la denunciante de Boric, puede tener prontuario, problemas mentales, etc, lo cual no quiere decir que no pueda ser víctima también. La han expuesto y humillado con todo e poder de que disponen. No parece justo.
Queda de manifiesto también que estos niñatos del FA no sólo no entienden el mundo que quieren refundar con ese adanismo moral que ya huele a putrefacción. Además, no tienen contacto con la realidad, intoxicados como están en sus identidades, su neolengua y en celebrar las ventosidades académicas y culturales de otros igualitos a ellos. De base hay una suerte de histrionismo y narcisismo que no les deja comprender que sus cargos son más importantes que ellos. Y lo expresan negándose a usar corbata, por ejemplo. O grabándose diciendo lo que sienten con una facie cérea dejando claro que una autoridad es capaz de inmiscuirse en un caso de presunta violación de su ex, sin consideración por la denunciante ni por su propio cargo, como la diputada Maite Orsini. O usando una vez más y de manera magistral, ellos sí, la cultura, con una estrategia de defensa que apela a Baby Reno, denostando públicamente a la denunciante de Boric. El Presidente de Chile es el hombre más poderoso del país, pero parece que no entiende la asimetría que una estrategia así supone.
Entonces, resumiendo, esta coalición de gobierno ha dado jugo en absolutamente todo. No es sólo falta de experiencia, las ideas siempre fueron malas. Todos, del Presidente pa’ abajo hablan de más, meten las patas, las sacan, las vuelven a meter, no se coordinan entre ellos, se inclinan por el bullying a las denunciantes y a la prensa, etc. Parecen personajes de ficción, que se han vuelto absurdos e inverosímiles en su precariedad intelectual y moral. Todo parece indicar que estamos atrapados en un guion, pésimo, pero pésimo de wokeflix.
K-Sandra
