¿Cómo están mis siete millones de ultrasupermegajumboderechistas? ¿Listos pa’marchar a Polonia? ¿No? Mucho frío. Sí, dejémoslo para tiempos más cálidos. Oye que estoy contenta, tenía razón Camila, la bella, vencimos y fue hermoso. Y además esta vez nos dejaron disfrutarlo más de las 12 horas que pudimos disfrutar aquel, por siempre, glorioso 4 de septiembre de 2022. En mi caso la alegría inmensa luego fue aplastada por una ola de alivio, una paz que no sentía hace al menos tres años, cuando ganó el rechazo, aunque está vez se sintió más definitiva y por lo mismo la celebración fue más intensa. Como que me sentí libre, es loco decirlo, pero así fue. Se acabó esta distopía, volvemos al sentido común. Y manerita de volver, ya se ha dicho, en todos los análisis serios, pero yo también quiero; fue histórico, don JAK lo ganó todo, todas las regiones se pintaron de azul. Claro, las caricaturas como Ñuñoa, decidieron seguir siendo caricaturas, pero la señora Jara solo ganó en 36 comunas. Lo que vino después, es puro orgullo patrio, (casi) todos comportándose muy bien, saludos, la foto bonita, todo lindo, ya empezamos a restituir el orgullo patrio; Chile país que funciona, ¡mira qué belleza!
El primer discurso del Presidente electo (¡todavía me emociono!) fue de una prudencia y un llamado a la unidad, propio de los nazis…ah no, espérate. Algunas personas lo escucharon de verdad por primera vez y es que, si uno hace ese ejercicio milenario de escuchar y no quedarse en la maletera tergiversación, descubre que solo un personaje como Petro podría creer las estupideces que por años se han dicho de JAK. Por cierto, con cariño amigos colombianos, alguien que le agarre a martillazos el celular. Pero sigamos con ese primer discurso que a mí me pareció un poquito largo y medio que se diluía en algunas partes, pero a mis amigos que votaron por él y no son de derecha, les encantó, o más bien les hizo sentir orgullo de haberle entregado el voto (con “v”, hasta donde entiendo. No es mi talla más elegante, me hago cargo) Esto es muy bueno, porque sabemos que la tarea que se le viene encima es monumental y vamos a tener que estar todos. Nos necesitamos todos los del team sentido común, remando para Chile salga adelante.
Igual, no sé si lo sintieron, pero yo sí y mucho, el lunes ya hubo un cambio; Volvieron las corbatas, las levantadas temprano, la dignidad, la pulcritud y uno intuye que también los perfumes, al cargo presidencial. O sea, yo al menos no recuerdo un presidente electo tan activo en su primera semana post elección. Te lo digo que antes que Boric se levantara, don JAK ya tenía el aseo hecho, el desayuno listo, había contestado todos sus mails, guasaps, había tenido reuniones, hecho la maleta y había resuelto el conflicto con Israel. Todo antes de que Boric apagara su primera alarma.
Y, claro, me dirán ustedes que la vara está en el subsuelo, por cierto, pero aún así, hay algo más como de sentir que volvieron los adultos a la casa, volvió el papá y hay que empezar a comportarse; vamos levantándonos, a hacer la cama y a lavarse el poto…después de cuatro años, no es poca cosa. Hasta Boric tuvo que madrugar para recibir al Presidente electo a aquello de las 11 de la madrugada, ¡un lunes!
De la centroderecha, no vamos a hablar aún, porque todavía estoy muy contenta, solo diré que me he acordado harto de ese video viral “levántate Nancy, sé digna”. Eso no más.
Me parece más interesante lo que ha pasado en la izquierda, tanto lo de sus políticos, como sus votantes. Sus políticos entre que se sacan los machetes entre ellos y hacen unas autocriticas fúngicas que la verdad, nadie semivivaracho, puede tomar en serio. Hasta salió baby Lenin, Giorgio, a hacer sus reflexiones, porque claro, él ha sido siempre el intelectual del lote, como si esto fuera 2019…por favor, ¿y qué pasó con los computadores que le robaron a su ministerio? El debiera ser el principal interesado en que se sepa la verdad, en lugar de estar aleccionándonos con su potencia intelectual. Otros, menos hipócritas han descubierto esto de las “mayorías circunstanciales”. Claro, cuando ellos ganan, eso no existe, es el mandato más abrumador en la historia humana y “la música la vamos a poner nosotros”(sic).Cabría señalar en este punto que no parece tan “circunstancial” si llevamos diciéndoles más o menos lo mismo desde el 4 de septiembre de 2022, just saying.
Igual, yo les admiro el desparpajo, se comieron la paliza electoral más monumental en la historia de Chile y ahí están; ¿mea culpa? Ppppfff, obvio que no. Y después de las protocolares felicitaciones, vamos culpando de todo al FA, y estos últimos, a las circunstancias, a la vida, a los astros, a la gente, a los otros y en seguida, vamos con consejos que son más bien deseos de fracaso. No hemos visto mucha dignidad en esta derrota y bueno, si trataron de convencernos de la dignidad era una plaza…
Pero lo más preocupante ha venido de los votantes en redes sociales, que uno intuye, pueden expresar con más libertad lo que callan progres varios en la prensa, la política y la academia. En realidad, estas etapas del duelo ya las conocemos, a mí en particular, me gusta mucho la etapa de rotear, fachopobrear, tratar de nazis y cancelar a los votantes de Kast. O sea, a la mayoría de Chile. Ni la lógica ni las estadísticas los acompañan, pero eso no los va a detener. Hemos visto mansplaining y gaysplaining porque evidentemente no se puede ser mujer ni gay y ser de derecha. Aparentemente es una nueva forma de ser desclasados. Hermosos mensajes de tolerancia, amenazas, y “humor” que no hace reír mucho, porque como cancelaron y funaron tanto, los obligados a desarrollar ese musculo, resulta que fueron los malévolos derechistas ¿o han visto ustedes un solo meme bueno de izquierda? En cambio, el Meruanista ha estado en llamas, solo por poner nuestro ejemplo más prolífico.
Nada les está funcionando porque parafraseándolos a ellos mismos “nos quitaron tanto que perdimos hasta el miedo”. Esta elección vino a situarnos de vuelta en el siglo XXI y ya no en el 73 o el 89. Nos dejó instalados en la división que ellos mismos crearon el 2019. Un error de calculo terrible porque todos aquellos que no estábamos vivos para el 73 y éramos minúsculos el 89, el 18 de octubre de 2019, conocimos de cerca a la izquierda y no solo no nos gustó, nos comprometimos a derrotarla una y otra vez, esta vez, para nuestro total orgullo, con un lápiz y un papelito. Las mayorías son circunstanciales, vale, pero llevamos tres años siendo consistentes en demostrar cual es la circunstancia que preferimos. Y todas esas tonteras que crecí escuchando ya no significan nada; que la derecha tiene techo, que nadie que no sea radicalmente moderado puede ganar, que las ideas de derecha no ganan elecciones, que Chile es un país de izquierda, etc. Ahora nos dividimos más bien entre los que querían quemarlo todo y refundarlo todo y los que queremos reconstruir Chile, entre la locura revolucionaria y la contrarrevolución, los octubristas y el sentido común. Bienvenidos al siglo XXI ¡y al mundo! En una semana, el presidente electo, ya logró traernos de vuelta al mundo y ha empezado a reparar lo que el haber tenido a un narciso inmaduro en el poder rompió.
Este adviento ha traído esperanza, que se siente en las calles y mientras esperamos que llegue el viejito pascuero, yo siento que ya recibimos nuestro regalo; por fin, llegó el papá.
¡Feliz Navidad para todos!

Y vaya que va a ser una muy feliz navidad. y un mejor año nuevo