COLUMNAS DE OPINIÓN

Valentina Verbal

Tanto el feminismo liberal como el radical —a diferencia del socialista, que puso sus dardos principalmente en la lucha anticapitalista— se terminaron dando cuenta que las estructuras de subordinación debían ser desactivadas desde adentro, debían ellas ser deconstruidas. Las mujeres debían darse cuenta de que ellas mismas eran no sólo víctimas, sino también responsables de las causas de su dominación.

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