COLUMNAS DE OPINIÓN

Iván Witker

Investigador ANEPE y docente de Escuela de Gobierno Universidad Central

Una de las excentricidades mayores del matrimonio formado por el Presidente Daniel Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, fue la de tener como presidente de la Asamblea Nacional a un cadáver. Este hecho, absolutamente inédito y algo olvidado, ocurrió a mediados de 2016 cuando falleció su titular, René Núñez, quien había promovido la reelección indefinida de Ortega.

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