Como la conmemoración del 11 de septiembre que quería Boric fue un fracaso, el Presidente decidió que tenía que comunicarle al mundo su versión de lo que había pasado hace 50 años en Chile, con el fin de darse el gusto de instituir en la Asamblea General de la ONU la verdad oficial que no pudo imponer en nuestro país, como era su plan.
Boric comenzó diciendo: “Porque tenemos la firme convicción que la democracia es memoria y futuro, en nuestro país hace nueve días conmemoramos los 50 años del golpe de Estado que el 11 de septiembre de 1973 fracturó brutalmente nuestra convivencia, trayendo muerte, dolor, persecución y miseria a mi patria”.
Y continuó: “Las imágenes de La Moneda, el Palacio de Gobierno, siendo bombardeada, la inmolación del Presidente constitucional de Chile, Salvador Allende, y, también, la evidencia que el gobierno de Estados Unidos de la época a cargo del Presidente Nixon habían conspirado desde un inicio para promover el fracaso del gobierno chileno, conmovieron la conciencia democrática del mundo”.
Boric pretendió instaurar la falsa idea que el gobierno norteamericano fue responsable del 11-S, pero nada dijo que la polarización que causó Allende y su gobierno nos llevó al borde de la guerra civil, ni de la miseria causada por la inflación del 605% de 1973. Y por supuesto que se olvidó de la intervención política y económica de la URSS para que Allende (LEADER para la KGB) fuera Presidente e instalara un gobierno marxista, para causarle el mayor daño posible a la influencia norteamericana en Latinoamérica.
En otra parte de su discurso mencionó que estamos reviviendo el pasado para tener un mejor futuro, comentando que está convencido que los problemas de la democracia se resuelven con más democracia y nunca con menos, reiterando además la necesidad ética de respetar los DD.HH. y condenarlos cualquiera sea el gobierno que los viole. Pero ¡oh sorpresa!, acto seguido defendió a Venezuela y Cuba, sin condenarlas ni por ser dictaduras ni por violar los DD.HH, de su gente, diciendo lo siguiente:
“El caso de las sanciones a Venezuela hoy, desde nuestra perspectiva, no aportan a mejorar las condiciones de vida del pueblo venezolano y tenemos la convicción que para garantizar que haya elecciones libres, con garantía a todos los sectores, es también imperativo que Estados Unidos levante las sanciones que hoy tiene contra Venezuela.
No podemos sino decir que lo mismo nos violenta respecto a las sanciones hace tanto tiempo establecidas sobre Cuba. Y en esto quiero ser muy claro: declarar que Cuba es un país que promueve el terrorismo no sólo es falso, sino que nos violenta, pues no daña al gobierno sino al pueblo cubano que no lo merece. Y, por lo tanto, instamos a Estados Unidos a seguir la línea que en su momento tuvo el gobierno de Barack Obama cuando lo sacó de esa infame lista, que ya lleva tres años repitiéndose y que tanto daño le hace no al gobierno, al pueblo cubano que no lo merece”.
Lo que no merecen los pueblos cubano y venezolano es el daño que le causan los corruptos dictadores que los reprimen y encarcelan cuando marchan pidiendo democracia y libertad, no EE.UU., que durante los últimos 26 años sus exportaciones a Cuba han aumentado a un ritmo anual de 25%, desde $934K y $309MM en 2021 y a mayo 2023 ya alcanzaban los $32,3MM.
No se entiende entonces su retórica anterior sobre democracia y DD.HH., pues sólo condena a Ortega pero no a Maduro ni menos a Castro y Díaz-Canel, lo que obliga a preguntarnos cuando habla de más democracia y no menos si se refiere a la democracia liberal o las parodias democráticas de Venezuela, Cuba o las que admira el PC.
Otro de los eufemismos que dijo fue que “la violencia no es aceptable como forma de acción política en democracia”. ¿Acaso la condenaron el 18-O o cuando Chile ardía por los cuatro costados ese inolvidable 12 de noviembre de 2019?
Para terminar, Boric le dejó tres tareas al mundo: cuidar la democracia, el cambio climático y el cambio tecnológico. Sólo me referiré a la primera pues dijo una frase que preocupa, al expresar que hay que enfrentar decididamente “la desinformación que corroe a nuestras democracias de forma institucional y sin complejos”. ¿Qué significa “sin complejos”, una advertencia a la prensa; un intento de control de los medios y la libertad de expresión?
Finalmente, es curioso que diga que “la democracia tiene que ser capaz de entregar resultados y avocarnos con mucha fuerza a ello. Y cuando las instituciones no dan satisfacción a esas necesidades, la corrupción y el crimen organizado, las múltiples desigualdades, todos esos desafíos que corroen las instituciones, la población deja de confiar”.
¿No es exactamente eso lo que le pasa a él y a su gobierno?
